Recibimos del señor Jorge E. Torre Loría, ex secretario estatal de Turismo, un escrito que dice lo siguiente:
Ayer se dio a conocer por parte de la Secretaría de Turismo y la Asociación de Hoteles el comportamiento de la ocupación del año que terminó.
Aunque hay diferencias en los resultados, es claro que la ocupación se mantuvo por abajo del 60%, que es la meta que debemos alcanzar.
Según datos del secretario Darío Flota, la oferta de habitaciones en el estado se ha incrementado de una manera exponencial, pues afirma que hay un poco más de 17,000 cuartos de hotel, pero aunado a los que tienen las plataformas como Airbnb, con más de 12,000, esta oferta se incrementa a más de 30,000 habitaciones disponibles en la entidad.
Cuando un servidor cerró la administración de la Secretaría de Turismo, en 2007, la oferta de cuartos en Mérida era de 5,000 habitaciones y sumando las que se encontraban en todo el estado llegaban a los 9,000.
En México no había plataformas de hospedaje ni representaban la competencia que hoy se da.
Comparando las cifras de ese entonces, hace 17 años con las de ahora, la oferta de habitaciones en el estado aumentó más del 300 %, una cifra muy difícil de cubrir en cuanto a ocupación se refiere y un reto enorme para cualquier organismo turístico en México, y para cualquier secretario del ramo.
Es por esta razón que desde el gobierno anterior un servidor fue muy enfático con la entonces secretaria de Turismo, Michelle Friedman, en regular estas plataformas de hospedaje como se venían haciendo en todo el mundo, pero nunca tomó ninguna acción al respecto, tampoco oímos que el sector turístico se uniera para pedir al gobernador en turno que se tomara alguna acción.
La propuesta era que esas rentas no se pudieran efectuar por menos de siete días, recordando que cuando nacieron estas plataformas era para estancias largas, cosa que se desvirtuó.
Es por esta razón que es urgente que el gobernador, como prometió, le devuelva al fideicomiso para la promoción del estado el 50% de recursos que el gobernador Vila se agandalló, dejando a la promoción del estado solo el 2.5% de lo recaudado por el impuesto al hospedaje menor al 3% que veníamos ejerciendo.
Para llenar esas 30,000 habitaciones se necesitan estas dos premisas: que le devuelvan al fideicomiso el 100% recaudado y que a las plataformas, como Airbnb, se les regule ya. No hay de otra.
