Con la finalidad de promover la cultura cívica y el orden en los espacios públicos, autoridades municipales propusieron la difusión de un decálogo del ciudadano.
Se informó que el decálogo tiene como finalidad que la población conozca de manera clara y accesible cuáles son sus obligaciones, así como identificar qué se les puede solicitar a las autoridades correspondientes.
Como primer punto, se exhorta al cuidado del predio y del entorno, lo que implica brindar mantenimiento constante a la vivienda, lote o negocio, a fin de mantenerlos libres de basura y maleza, prevenir enfermedades y contribuir al bienestar general de la comunidad.
Como segundo punto, se hace énfasis en la protección del agua y del suelo de la ciudad.
En este sentido, se invita a la ciudadanía a no tirar aguas residuales en la vía pública y se reiteró el llamado a no verter aguas jabonosas en las rejillas, ya que estas prácticas impiden la correcta absorción del agua y afectan el sistema de drenaje urbano.
En el tercer punto se destaca el respeto y la conservación del patrimonio, solicitando de manera enérgica el cuidado de las áreas naturales, los árboles, los parques y el patrimonio histórico, al tratarse de bienes que pertenecen a todos los habitantes de la ciudad.
Como cuarto punto se establece la responsabilidad en el manejo de los residuos, promoviendo la separación de la basura, el uso de contenedores adecuados y el respeto a los horarios de recolección, como parte de una convivencia ordenada.
El quinto punto se refiere al cuidado y la convivencia responsable con los animales de compañía.
Esto incluye mantenerlos al día con sus vacunas, llevarlos con correa al salir y recoger sus heces, tanto en el lugar donde habitan como en la vía pública.
En el sexto punto se solicita mantener las calles libres, limpias y accesibles, evitando obstrucciones y garantizando el tránsito seguro de peatones, ciclistas y personas con discapacidad.
En el séptimo punto se aborda el uso del espacio público con orden y respeto. Quienes participen en actividades comerciales, eventos o convivios deberán respetar los horarios y las áreas autorizadas, evitar el ruido excesivo, mantener limpio el lugar y no obstruir el libre tránsito, a fin de no afectar a terceros ni al entorno urbano.
Las autoridades municipales reiteraron que el orden no se impone, sino que se construye de manera colectiva mediante el respeto, la legalidad y la corresponsabilidad entre ciudadanía y gobierno, destacando que la participación activa de la sociedad es fundamental para lograr una ciudad más ordenada, segura y habitable para todos.
