• Una de las actividades del Grupo de Recuperación Total Reto Mérida en instituciones para promover el acompañamiento a pacientes de cáncer
  • Las charlas en empresas e instituciones públicas forman parte de las acciones de Grupo Reto Mérida, además del acompañamiento

El cáncer en sus múltiples manifestaciones es para muchos sinónimo de una sentencia de muerte, aunque no necesariamente sea ese desenlace.

Este diagnóstico y su tratamiento destruye vidas, hogares, familias y patrimonios; un peso difícil de llevar en solitario, pero que encuentra en grupos de apoyo un baluarte cotidiano en la lucha contra la enfermedad.

Existen diversos grupos, los nombres son variados, pero el objetivo casi siempre es el mismo: encontrar en la unidad de varias personas que transitan la existencia de sus días de la mano del cáncer, el apoyo emocional que se vuelve vital en la batalla que se libra: No combatir solos y sentirse apoyados y acompañados en la trinchera, es como los pacientes aprenden a sobrellevar la batalla hacia una mejor calidad de vida.

Los llamados grupos de apoyo tienen presencia de toda índole, ya sea a nivel nacional o local, surgen como una imperiosa respuesta a la necesidad de abrir espacios para personas diagnosticadas con cáncer, para ser visibles, acompañadas, aconsejadas y apoyadas dentro de las posibilidades de cada uno, pues el objetivo es luchar juntos con un mismo fin, derrotar al cáncer con todos los recursos disponibles.

Más allá del aspecto médico, el apoyo emocional se torna como la base de todo tratamiento, dejarse morir no es opción y tampoco se trata de caer en un desmedido optimismo, simplemente es vivir a plenitud el espíritu del humanismo, empatía y solidaridad entre todos, unidos por una enfermedad, pero con la esperanza sana.

No se trata de clubes de la autocompasión ni salas de espera de lo inevitable, su función no se limita al aspecto psicológico y terapéutico, sino que trasciende más allá de un círculo de escucha. Su existencia es la base de la acción, trabajar para lograr, fijarse metas, construir una mejor forma de ver y vivir la vida aun ante la adversidad, dándole a cada paciente su dignidad como persona.

Malena Ramos Tescum, presidenta desde 2022 del grupo de ayuda “Corazones rosa”, ofrece en Chetumal, Quintana Roo, autoayuda, respaldo psicólogo, terapeuta y apoyo médico en la medida de que éstos se encuentren disponibles. El grupo se conduce pof medio de un chat abierto permanente en WhatsApp.

“A través del chat se ofrece contención emocional, se generan ingresos para acciones de apoyo y organizamos reuniones presenciales, como cuando abordamos el problema del linfedema”, dice.

El linfedema oncológico es una condición crónica causada por la acumulación de líquido linfático, generalmente en brazos o piernas, debido a daños en los ganglios o vasos linfáticos.

Es un efecto secundario común del tratamiento del cáncer (cirugía, radioterapia) al extirparse o bloquearse los ganglios y no tiene cura, aunque el tratamiento temprano alivia los síntomas.

Mensajes de fortaleza

“En los chats los participantes se tranquilizan, canalizan acciones, comparten contacto, se gestiona de todo y se publican temas científicos, avances contra el cáncer, preguntan y responden con base en la experiencia, todo es posible”, explicó.

El Grupo de Recuperación Total Reto Mérida, A.C., ayuda a pacientes con cáncer (especialmente mujeres) y sus familiares.

Su presidenta, Esther Friné Manuela de Atocha Vela Vargas, compartió las acciones que emprende este grupo que ya tiene sus años sirviendo en Yucatán.

Entre las principales líneas de acción están las pláticas para la detección temprana del cáncer, dirigidas a colaboradores de empresas, escuelas, universidades y grupos sociales.

Mamografías

El grupo ofrece un programa de apoyo para diagnóstico temprano del cáncer que incluye mamografía, ultrasonido y consultas ginecológicas, así como apoyo multidisciplinario durante el tratamiento con consultas de rehabilitación física, nutrición y psicología.

Los grupos de autoayuda para personas con cáncer y familiares son espacios de acercamiento interpersonal donde pacientes diagnosticados comparten experiencias, inquietudes, apoyo emocional y todo aquello que les permite liberar a través del diálogo lo que pesa en sus tratamientos.

Además, se gestionan visita a pacientes hospitalizados y apoyo tanatológico.

El grupo ofrece banco de pelucas, prótesis mamarias exteriores y brasieres.

“Grupo Reto Mérida es una asociación de apoyo para pacientes y sobrevivientes con cáncer que tiene por objetivo que el paciente diagnosticado con cáncer tenga una recuperación tanto física, emocional y social. Una Recuperación Total”, señala en sus redes sociales.

¿Cómo impactan este tipo de terapias grupales en la construcción de redes de apoyo entre pacientes y sus familias?

La psicóloga Guadalupe Aké Carrillo, facilitadora del Grupo Reto Mérida, dice que es importante reconocer el impacto positivo que llega a tener un espacio grupal que le permite a mujeres que están pasando por un proceso de enfermedad o sanación generar redes de apoyo y se permitan expresar sus emociones.

“Algo que se puede observar en estas sesiones es que las personas dejan de sentirse como las únicas que pasan por esta situación, solas en el proceso, llenas de dudas e incertidumbre.

“Se encuentran con personas que hablan el mismo idioma emocional, encuentran similitudes en el proceso, se sienten escuchadas, el silencio en ellas mismas cuando están a solas ya no incomoda, esto genera una conexión inmediata y auténtica con las otras participantes”.

“En el grupo las pacientes comienzan a apoyarse mutuamente, a construir herramientas de afrontamiento emocional y sobre todo recordarse entre ellas que no están solas”.

La psicoterapeuta comentó que con las familias sucede algo similar.

Cuidadores

“Los cuidadores llegan sintiéndose confundidos, tristes, llenos de preguntas y miedos, algunos se sienten culpables por sentirse agobiados, cansados y enojados, al momento de conectar con otros se dan cuenta que existen otras personas que pasan por procesos similares y al escucharse comienzan a validarse y expresar sus emociones”, dijo.

“Con el tiempo estas relaciones trascienden las sesiones y se genera la red, se mandan mensajes de apoyo, se acompañan y se apoyan en momentos difíciles del proceso de sanación”, apuntó.

Estas sesiones contribuyen en forma positiva, ya que no solo ayuda a procesar emociones, sino que también reconstruye el sentido de pertenencia, disminuye la emoción del miedo al reconocerlo y canalizarlo, se aborda temas relacionados con los mitos alrededor del cáncer para disminuir el estigma y se fortalece la autoimagen, las herramientas individuales, los procesos individuales, el amor propio y la autocompasión.

Guadalupe Aké compartió que algo que observan en las sesiones es que las pacientes llegan muy calladas (algunas no todas), con mucho miedo y sintiéndose aisladas, pensando que nadie puede entender su situación.

“Conforme avanzan las sesiones y al escuchar a las otras participantes comienzan a expresar y compartir. En ese momento es transformador, baja el aislamiento, el miedo se hace pequeño y el estigma pierde fuerza porque se sienten comprendidas y nadie las juzga”.

En las sesiones grupales de Grupo Reto se identifican diferentes necesidades:

Sentimiento de soledad o sentirse solas: Creen que nadie las entiende. Lo que están atravesando les genera una necesidad de aislamiento emocional, lo que aumenta la sensación de estar solas en el proceso o en la vida.

Miedo a la muerte o al sufrimiento: Este es uno de los temas más recurrentes, pues la vulnerabilidad de su existir, la supervivencia o esperanza de vida, expresan miedo a que el cáncer vuelva, a cómo será el final, al dolor final o a dejar a sus seres queridos. Poder hablarlo sin filtros y escuchar que otros lo han sentido alivia la carga emocional.

La culpa y la frustración: Las pacientes expresan culpa por ser una carga para la familia, por no poder trabajar o cuidar a los hijos como antes, presentan frustración con su proceso de tratamiento, con los cambios y malestares físicos.

Validación emocional: En todo el proceso que están atravesando es muy notable la necesidad de una validación emocional, sentir el permiso de sentir sus emociones, está bien sentir miedo, sentir tristeza, sentir dolor, una vez que se permite, se libera y da paso a la aceptación y con ello la resiliencia que cada mujer posee en su propio proceso de enfermedad o sanación del cáncer.

Para mayores informes y contacto al correo electrónico gruporeto merida@hotmail.com, Facebook: https://es-la.facebook. com/ GrupoRetoMid o comuníquese al 9991-00-36-36.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.