El gobernador Joaquín Díaz Mena y el secretario de Salud de México, David Kershenobich Stalnikowitz, visitaron el Laboratorio de Control Biológico del Aedes aegypti-Wolbachia, o “mosquito bueno”, de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), informa un boletín.
Acompañados del rector de la Uady, Carlos Alberto Estrada Pinto, el funcionario federal y el mandatario estatal recorrieron las instalaciones donde se desarrolla la estrategia Aedes-Wolbachia, que representa un modelo de control biológico con sustento científico sólido.
Mediante la liberación controlada de mosquitos con la bacteria “Wolbachia”, se dijo, se reduce la capacidad de transmisión de los virus del dengue, zika y chikungunya.
El gobernador explicó que, hasta la fecha, 11,200 hectáreas de Mérida ya están cubiertas por esta estrategia de Aedes con Wolbachia; 22,000 viviendas han sido intervenidas; más de 6,500 cápsulas se siembran cada semana y se producen 654,400 huevos semanalmente en esta biofábrica.
Esto, aseguró, refleja la capacidad científica y la planeación técnica que tiene la Uady junto con la Secretaría de Salud del Estado (SSY) para alcanzar estos resultados.
“Su visita confirma a Yucatán como un referente en innovación para el control de este tipo de enfermedades. La estrategia de Aedes con Wolbachia representa un modelo de control biológico a través de la liberación controlada de mosquitos. Con la bacteria Wolbachia se reduce la capacidad de transmisión del dengue, zika y chikungunya”, indicó.
Reducción en casos de dengue en Yucatán
El mandatario añadió que en 2025 se redujeron en 44% los casos de dengue respecto a 2024 y que, a pesar de los buenos resultados, la meta se mantiene para combatir con mayor eficacia el dengue y anticipar los brotes.
“El laboratorio para el control biológico de la Uady cuenta con capacidad instalada para la producción masiva encapsulada de huevos, control molecular mediante pruebas PCR para verificar la presencia de Wolbachia y logística de liberación estratégica.
“La meta técnica es alcanzar el 60% de introgresión en un período de 6 a 12 meses, consolidando la presencia de Wolbachia en la población del mosquito”, indicó.
Díaz Mena aprovechó para agradecer el apoyo que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha otorgado a Yucatán en todo momento, con lo que se ha podido impulsar estrategias como esta.
Desde la coordinación con el gobierno de México, se fortalece el Programa Nacional para el Control del Dengue y otras arbovirosis, con una gran participación de la Uady, y todo ese trabajo conjunto —dijo— se traduce en bienestar para la población.
“Muchas veces la gente no entiende qué hacen los investigadores, qué hacen los científicos y para qué nos sirve a los ciudadanos todo ese esfuerzo y esa inversión. Esta es una muestra muy clara de que la ciencia puede servir a la salud pública; por lo tanto, vamos a seguir trabajando para avanzar con un mejor resultado en esta estrategia”, afirmó.
El secretario de Salud federal destacó la importancia de este proyecto que se realiza en Yucatán, ya que tiene que ver con aspectos ecológicos, de cómo pueden competir los virus con las bacterias o viceversa.
“Lo que estamos viendo en estas instalaciones es algo muy significativo, porque nos permitiría conocer aspectos ecológicos de cómo interactúan las bacterias con el virus y beneficiarnos de poder cambiar la población de mosquitos que transmite el virus y, por tanto, tener una manera natural de proteger a la población.
“Los felicito por estos estudios que tienen ustedes y creo que el reto es cómo hacerlo escalable para poderlo difundir a toda la República, para entonces tener una estrategia de control del dengue”, resaltó.
El funcionario federal recalcó que, desde el punto de vista ecológico, es muy importante, porque en Yucatán no solo se investiga y combate el dengue, sino también el gusano barrenador, entre otros.
Esto, resaltó, representa un ámbito en el que México está contribuyendo a nivel mundial con investigadores y con aspectos científicos básicos, moleculares e incluso genéticos y que, además de esa contribución a la ciencia, se traduzca en posibilidades terapéuticas para este tipo de infecciones.
Esos avances, aseguró, pueden servir para todo el país y el mundo.
El coordinador operativo de la Estrategia Aedes-Wolbachia de la SSY, Azael Chel Mendoza, rindió un informe sobre el modelo y los avances de esta estrategia, los cuales han alcanzado la etapa de escalamiento, además que se han identificado las áreas de mayor riesgo de contagio de dengue.
Ese progreso, comentó, se ha realizado en conjunto con el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), así como con personal de las diferentes Jurisdicciones Sanitarias correspondientes, lo cual ha arrojado buenos resultados en Mérida.
Pronto se podrá ampliar la iniciativa a otros municipios de la entidad, así como a otras ciudades como Campeche, Ciudad del Carmen, Nayarit y Sonora.
En esta reunión participaron el director general del Cenaprece, Rafael Valdez Vázquez; la secretaria de Salud y directora general de los Servicios de Salud de Yucatán, Judith Elena Ortega Canto; y el director de Planeación y Desarrollo de los Servicios de Salud de Yucatán, Miquel Alberto Alcocer Gamboa.
También el director del Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CCBA-Uady), Hugo Delfín González; y el responsable del Laboratorio para el Control Biológico de Aedes aegypti-Uady, Unidad Colaborativa para Bioensayos Entomológicos-Uady, Pablo Manrique Saide.
Convenio y hospital
El gobernador Joaquín Díaz Mena recordó que en 2026, declarado Año de la Salud en la entidad, se firmará el convenio IMSS-Bienestar y concluirá la construcción del nuevo Hospital “Agustín O’Horán”, que será el más grande del sureste del país y de Centroamérica.
Atención médica
También se enfocarán los esfuerzos en mejorar la atención médica desde el primer nivel, a lo que se suma la estrategia de “mosquito bueno” con Wolbachia para la prevención de enfermedades en el estado.
