AMLO insiste en que es prioridad “moralizar al país”
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal y EFE).— La madrugada del 20 de febrero de 2019, tres hombres estacionaron su vehículo frente al hogar de Samir Flores, en Morelos.
Le llamaron a gritos, desde la entrada de terracería, fuera de la luz de la puerta principal. Dijeron querer un anuncio en la radio comunitaria que había fundado. Samir salió, lo agarraron y arrastraron hacia lo oscuro. Sonaron tres disparos.
Dos impactaron en su cabeza. Un año después de su ejecución, no hay un solo detenido. El asesinato de Samir es paradigma de los al menos 32 homicidios de activistas en México a lo largo de 2019. De acuerdo con un análisis de los casos publicados, solo en el 30% de los crímenes hay detenidos.
Samir Flores se convirtió en un símbolo tras su muerte y cuenta con el acompañamiento del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social.
“En los primeros seis meses después del asesinato tuvimos reuniones cada 15 días con las autoridades para impulsar el caso, ayudándoles a cerrar líneas de investigación”, explica David Peña, abogado que acompaña a la familia. “Luego durante cuatro meses dejaron de recibir llamadas y contestarnos los mensajes, hasta hace 30 días nos reunimos otra vez”.
Peña razona que el aniversario de la muerte de Samir está detrás de este renovado interés.
De las siete líneas originales de investigación que manejaban las autoridades, actualmente solo quedan tres activas, las que tienen que ver con un ámbito de interés local.
La primera está relacionada con el Proyecto Integral Morelos, la segunda un conflicto local como el que había en el pueblo por mover la escuela de lugar y una tercera es la relacionada con las otras resistencias de las que Samir era parte activa.
En el análisis de las causas que defendían los activistas, se puede observar que 12 se dedicaban al tema de derechos humanos y medio ambiente, 11 a los derechos humanos y territorio, cinco exclusivamente a los derechos humanos, una al urbanismo y tres a los derechos LGBT.
En estos tres últimos casos se sospecha que pueden ser crímenes de odio y en otros tres casos parecen ser asaltos. Peña compara el caso de Samir con otro que acompañan: la desaparición del defensor Sergio Rivera, en la sierra de Puebla en 2018.
Este hombre se oponía a una presa hidroeléctrica.
Hay tres personas detenidas, que son de la misma comunidad, pero del grupo a favor de la obra. “Lo que hacen las empresas es ir y dividir a las comunidades con inversiones, y eso genera grupos dentro que acaban llevando las cosas a nivel personal”, y reflexiona, “todo tiene que ver con intereses globales pero que se acaban circunscribiendo a lo local”.
Las protestas de diversos sectores se multiplican en el país, y hay un punto de coincidencia: se exigen resultados al gobierno.
Sobre este fenómeno creciente, el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió ayer a las protestas y peticiones de grupos feministas, y afirmó que no harán que renuncie “a mi convicción de moralizar al país”.
Durante los últimos días, grupos de mujeres han protestado afuera de Palacio Nacional, realizando pintas en muros y puertas para exigir a su gobierno acciones claras y determinantes para acabar con la violencia de género.
Los colectivos feministas se han manifestado por el asesinato de Ingrid Escamilla a manos de su expareja sentimental y Fátima Cecilia, sustraída de su escuela y luego hallada muerta.
El mandatario dijo respetar el derecho de los colectivos a la protesta, pero enfatizó que México necesita someterse a una “purificación de la vida pública”.
“Respeto su punto de vista, no lo comparto, creo que hay que moralizar al país, purificar la vida pública del país”, dijo el Presidente. “No porque vinieron a hacer una manifestación, voy a renunciar a mis convicciones de siempre, si por eso luchamos, para lograr un cambio en lo material y lo espiritual”.
El jefe del Ejecutivo federal narró que la semana pasada, las feministas le hicieron llegar un pliego petitorio en el que le pedían abandonar el postulado de la moralización del país.
En este marco, López Obrador enfatizó que su gobierno nunca recurrirá a la represión ni buscará hacerle daño a nadie, aunque piense distinto a la visión gubernamental.
“Si tienen otra visión, la respetamos, pero vamos a seguir insistiendo en lo que creemos y no le hacemos daño a nadie”, expresó.
Homicidios
Samir Flores se oponía al proyecto de una termoeléctrica en Huexca, Morelos.
Causas que defendían
En el análisis de las causas que defendían los 32 activistas, se observa que 12 se dedicaban al tema de derechos humanos y medio ambiente; 11 a los derechos humanos y territorio; cinco exclusivamente a los derechos humanos; una al urbanismo, y tres a los derechos LGBT.
Caso similar
Comparan el caso de Samir con la desaparición del activista Sergio Rivera, en Puebla, en 2018.
