CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México pretende vender hasta 10,000 millones de dólares en bonos para aumentar los recursos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La oferta publicada ayer martes, consiste en una deuda denominada en dólares con vencimiento en agosto de 2030.
De acuerdo con el sitio especializado Bloomberg, se trata de una forma de títulos amortizables precapitalizados, o P-Caps.
Nueva estrategia de México para “rescatar” a Pemex
El gobierno de México busca captar entre 7,000 y 10,000 millones de dólares mediante una emisión de deuda para fortalecer la liquidez de Pemex, informó la Secretaría de Hacienda.
La operación consiste en la venta de los llamados P-Caps, denominados en dólares con vencimiento en agosto de 2030, un instrumento financiero respaldado por activos.
Esta nueva deuda, a diferencia de otras obligaciones de Pemex, no se consolidará en el pasivo de la petrolera ni en el del país, sino que constituirá deuda pública del gobierno mexicano, de acuerdo con documentos oficiales.
El objetivo es mejorar la gestión financiera de Pemex, al optimizar su perfil de vencimientos y reducir costos, según el comunicado oficial.
La oferta fue anunciada el martes y se prevé que cierre el próximo 28 de julio.
México, a través de la entidad Eagle Funding LuxCo., emitirá estos P-Caps y utilizará los fondos para adquirir una cartera de deuda del gobierno estadounidense, la cual Pemex empleará como garantía para obtener préstamos a través del mercado de recompra.
En caso de incumplimiento en el pago de dichos préstamos, los bancos podrán ejecutar la garantía, quedando protegidos, mientras que los inversionistas asumirán el riesgo de quedarse con deuda soberana mexicana.
Este mecanismo ofrece un respaldo financiero a Pemex durante los próximos años, aunque expertos advierten que reduce la transparencia al mantenerse fuera del balance oficial.
“Esta transacción es sin duda positiva para Pemex, ya que les brinda un nuevo respaldo financiero para mantenerse, al menos durante los próximos años”, afirmó Aaron Gifford, analista senior de deuda soberana de T. Rowe Price, a Bloomberg.
“Sin embargo, la desventaja es la financiación fuera de balance y la menor transparencia, lo que debería preocupar a los inversores, especialmente si este es el enfoque que seguirán adoptando”.
Según explicó el sitio, “las compañías de seguros suelen utilizar los P-Caps para acceder a los mercados de capital sin imponer más obligaciones en sus balances”.
Aumento en la cotización de bonos de Pemex
Tras la noticia, los bonos de Pemex presentaron un aumento en su cotización, mientras que los contratos de incumplimiento crediticio (CDS) registraron una baja, reflejando mayor confianza en la operación.
La petrolera estatal enfrenta una deuda superior a los 100,000 millones de dólares, incluyendo cerca de 19,000 millones en bonos que vencen el próximo año.
Como parte del plan de fortalecimiento, Pemex también abrirá algunos de sus principales yacimientos a inversiones conjuntas con el sector privado, buscando revertir la caída en producción, que es la más baja en cuatro décadas.
Se espera que la operación cuente con calificaciones de grado de inversión de agencias calificadoras como Moody’s y S&P, lo que disminuiría los costos financieros (endeudamiento) del gobierno.
“Es una señal de apoyo de Sheinbaum, que demuestra pragmatismo y decisión”, afirmó Armando Armenta, economista senior de AllianceBernstein en Nueva York.
“Los retos financieros ensombrecían las perspectivas y desviaban la atención de los retos operativos y de gestión de la empresa. Esperamos que puedan empezar a abordar estos últimos pronto”.
