Este año se permitió en Tizimín que los puestos de comerciantes se instalen en los pasillos interiores del parque Francisco Cantón
Este año se permitió en Tizimín que los puestos de comerciantes se instalen en los pasillos interiores del parque Francisco Cantón

TIZIMÍN.— La tradicional fiesta en honor a los Reyes Magos, que incluye eventos en la plaza principal de esta ciudad, exhibe un marcado contraste entre la devoción religiosa, la convivencia y la diversión, frente a las inconformidades de comerciantes y autoridades municipales por los costos, el desorden y los daños ocasionados al espacio público.

Desde el primer fin de semana de la celebración religiosa, el centro de Tizimín se transformó prácticamente en un tianguis o un mercado improvisado.

Comerciantes establecidos consideran que al parque principal solo le faltan los juegos mecánicos para parecerse a la antigua feria, ya que el lugar está saturado de puestos, toldos y vendedores ambulantes.

Más de 50 puestos permanecen instalados alrededor del Santuario Diocesano de los Tres Reyes, así como sobre las aceras y jardines del parque Francisco Cantón, lo que ha generado críticas por la ocupación del espacio y la falta de orden.

De acuerdo con algunos fiesteros, se les permitió permanecer durante toda la festividad a cambio de un pago aproximado de dos mil pesos; sin embargo, otros aseguran haber pagado más para contar con mayor espacio o una mejor ubicación.

En contraste, pequeños vendedores ambulantes afirman que los cobros son variables y no existe una tarifa fija. Algunos señalan que pagan 200, 600 o incluso 100 pesos diarios, dependiendo del giro o del día.

Ramiro Cemé Balam, quien ofrece granizados o raspados, comentó que los cobros se realizan “como caigas”, ya que en su caso le exigieron 200 pesos por día, mientras que a otros compañeros se les solicitó hasta 100 pesos diarios.

“No hay un precio estable; a varios puestos les piden más de dos mil pesos por toda la feria”, expresó.

Afectaciones al parque principal

La situación también generó molestia entre las autoridades municipales debido a las afectaciones al parque principal.

Mario Peña Fuentes, director de Servicios Públicos Municipales, informó que durante la festividad se registraron daños a la infraestructura urbana, como la ruptura de bolardos, ramas quebradas y el deterioro del pasto.

“El pasto verde ha sido dañado porque algunos fiesteros se acomodaron a dormir en el parque y amarraron sus toldos y lonas a lo que encontraban, lo que afecta la imagen del lugar”, explicó el funcionario.

Peña Fuentes indicó que, si bien se les dio la oportunidad de instalar sus puestos de venta, muchos “trajeron la casa completa”, cuando podrían rentar un espacio para pernoctar o alejarse de la plaza durante la noche.

Incluso, señaló que se observó el uso de árboles como tendederos de ropa y la colocación de hamacas entre los troncos.

Ante este panorama, lamentó lo ocurrido y llamó a los fiesteros a cuidar la imagen del centro de la ciudad.

Colaboradora de Megamedia en municipios del oriente de Yucatán desde junio de 2009. Cubre noticias generales en las comunidades de esta región: política, gobierno, campo, ganadería, sucesos policíacos, religión, artes y cultura.

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