Una persona observa la llegada del Ocean Mariner a La Habana
Una persona observa la llegada del Ocean Mariner a La Habana

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— México se ha configurado como el principal proveedor de petróleo y combustibles para Cuba, en un contexto regional marcado por tensiones políticas y restricciones energéticas, lo que eleva el costo geopolítico de la relación bilateral con Estados Unidos, advirtieron especialistas consultados por la agencia EFE, ayer.

De acuerdo con los analistas, el papel de México se ha vuelto más visible tras la reducción de los envíos desde Venezuela, situación que coincide con un entorno político volátil en Washington y con un mayor escrutinio sobre los flujos energéticos hacia la isla caribeña.

El fin de semana pasado arribó a la bahía de La Habana el buque petrolero Ocean Mariner, con un cargamento aproximado de 86 mil barriles de combustible procedente de México, según confirmó l Instituto de Energía de la Universidad de Texas. Pese a ello, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló que hasta ahora no se ha solicitado formalmente al Gobierno mexicano frenar los envíos de crudo hacia Cuba, en medio de las restricciones de abasto impulsadas desde Washington.

No obstante, Ramsés Pech, socio de la consultora energética Grupo Caraiva, advirtió que el presidente estadounidense, Donald Trump, podría impulsar aranceles u otras medidas para desincentivar este comercio, como ocurrió previamente con Irán.

Por su parte, Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, recordó que la relación energética entre México y Cuba no es nueva, pues se remonta a 1980, aunque subrayó que el entorno político actual sí representa un cambio relevante.

A su juicio, la reconfiguración del suministro hace que México destaque más como exportador hacia la isla, lo que incrementa el riesgo de presiones diplomáticas y comerciales por parte de Estados Unidos.

Además del frente geopolítico, Pech señaló un componente operativo, al cuestionar la capacidad de sostener los envíos si la producción nacional continúa por debajo de las metas oficiales.

¿Y las cantidades?

Actualmente, Petróleos Mexicanos (Pemex) y sus socios privados producen alrededor de 1.6 millones de barriles diarios, de los cuales 1.3 millones corresponden a la estatal, cifra inferior al objetivo gubernamental de 1.8 millones de barriles diarios.

En el plano político, la presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido los envíos como una forma de ayuda humanitaria, aunque reconoció que, ante la crisis venezolana, México se vuelve un proveedor relevante para Cuba.

Sin embargo, expertos subrayan que Pemex suele registrar estos embarques como cuentas por cobrar que terminan siendo deudas incobrables, un esquema que ya derivó en condonaciones previas, como la realizada en 2013 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, mientras persiste la falta de datos oficiales actualizados sobre los volúmenes enviados.

Pese a las reiteradas peticiones realizadas a Pemex de datos actualizados de envíos a Cuba, y la promesa de la mandataria de hacerlos públicos, México sigue sin ofrecer datos oficiales al respecto, una opacidad que muestra la susceptibilidad del tema y su especial sensibilidad política.

En la misma mañanera, la Presidenta fue cuestionada acerca de los números oficiales, pero dijo que después se darían a conocer, pues los datos no los tenía.

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