CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El interés de las nuevas generaciones por adquirir vivienda impulsó un crecimiento de 200% en la búsqueda de remates hipotecarios en el último lustro, fenómeno acompañado por un incremento similar en fraudes y anuncios engañosos, advirtieron especialistas del sector inmobiliario.

El encarecimiento de las propiedades y la reducción de la oferta formal han llevado a muchos compradores a considerar los remates hipotecarios como alternativa. Sin embargo, esta opción se ha convertido también en terreno fértil para estafadores, alertó Miguel Álvarez del Castillo Herrera, fundador de la Asociación Mexicana de Profesionales en la Comercialización de Remates Inmobiliarios (Ampro).

“A pesar de las alertas difundidas en redes sociales, personas de todas las edades siguen siendo víctimas de fraudes, especialmente en remates, donde se aprovechan del deseo legítimo de adquirir un patrimonio”, señaló el especialista en entrevista.

De acuerdo con cifras de Coldwell Banker México, los remates hipotecarios registraron un aumento de 200% en los últimos cinco años. La firma recomienda realizar operaciones solo con vendedores acreditados, como bancos o desarrolladoras reconocidas, y verificar que exista una solución judicial que respalde el proceso.

Álvarez del Castillo subrayó que persiste una falta de educación financiera. “Se siguen ofreciendo ganancias irreales, como volverse millonario de la noche a la mañana, y eso no ocurre”, afirmó.

El directivo explicó que en México existen alrededor de 5.2 millones de inmuebles con incumplimiento de pago. De ellos, unos 3.6 millones enfrentan ya un proceso judicial, aunque solo 5% tiene posibilidades reales de llegar a un remate hipotecario.

Sobre el funcionamiento de estos procesos, precisó que una vivienda hipotecada pertenece legalmente al acreedor —banco, Infonavit u otra institución— y sirve como garantía del crédito. Ante la falta de pago, el acreedor puede iniciar un juicio para recuperar el adeudo o adjudicarse el inmueble. En ese punto surgen los remates, mediante la compra de derechos del crédito.

Riesgo de fraude

No obstante, el también director de la inmobiliaria CIMAC advirtió que entre 90% y 95% de los anuncios de remates son falsos. “Prometer una casa de dos millones por 400 mil pesos carece de lógica; un buen remate difícilmente supera un descuento de 40%”, indicó.

Negarse a mostrar documentación judicial completa o cobrar por revisarla es otra señal de alerta.

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