CIUDAD DE MÉXICO.- México, al igual que varios de los países de América Latina, no mostró avances en el combate a la corrupción.
En el caso de nuestro país, mantiene su tendencia a la baja según reveló el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional.
Con solamente 27 de los 100 puntos posibles, México se ubica en el lugar 141 de 182 a nivel global.

El ranking publicado este 10 de febrero es el primero que engloba un año completo del gobierno de Claudia Sheinbaum, segunda presidencia del llamado movimiento de la Cuarta Transformación que inició Andrés Manuel López Obrador.
“América no muestra avances en la lucha contra la corrupción, según el IPC 2025 de Transparencia Internacional publicado hoy, donde la región obtuvo un premio de 42 sobre 100. Desde 2012, 12 de los 33 países han empeorado significativamente”.
Trasparencia Internacional resaltó que “años de inacción gubernamental han erosionado la democracia, permitiendo el crimen organizado y dañando directamente a los ciudadanos al socavar los derechos humanos, los servicios públicos y la seguridad”.
México, ocupa el lugar 141 del Índice de Percepción de la Corrupción
México se ubicó en el lugar (rango) 141 de 182 del IPC 2025, al sumar 27 de los 100 puntos posibles, lo que representa una mejora de únicamente un punto a comparación de 2024.
Recordamos que la puntuación de un país es el nivel percibido de corrupción en el sector público en una escala de 0 a 100, donde 0 significa altamente corrupto y 100 bajos niveles de estos delitos.
El año pasado obtuvo 26 de puntaje, lo que contrasta con 34 puntos obtenidos en 2012.
Otros países latinos en situación similar a México son Brasil con 35 y Colombia con 37 puntos, en contraste, Costa Rica y Uruguay se consolidan como “las democracias más fuertes de América Latina” con 56 y 73 puntos, respectivamente.
En el lugar más bajo de América Latina se encuentra Venezuela con 10 puntos, superado por Nicaragua (14) y Haití (16).
El mejor puntaje obtenido por México en el ranking fueron 37 puntos en 2001.
Los países con mejores puntuaciones son Dinamarca (89), Finlandia (88), Singapur (84), Nueva Zelanda (81), Noruega (81), Suecia (80) y Suiza (80).
¿Cómo se calculan las puntuaciones por país?
De acuerdo con Trasparencia Internacional, la puntuación de cada país es una combinación de al menos 3 fuentes de datos extraídas de 13 encuestas y evaluaciones de corrupción diferentes.
Estas fuentes de datos son recopiladas por diversas instituciones de prestigio, incluyendo el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial.
Como mencionamos, la puntuación (0 a 100) es el nivel percibido de corrupción en el sector público, y el rango la posición de un país en comparación a los otros en el índice (182 países evaluados actualmente).
Pequeñas fluctuaciones o cambios en la puntuación del IPC de un país no suelen ser significativos.
El IPC es un indicador global muy útil, pero se limita a las percepciones de expertos y empresarios sobre la corrupción en el sector público.
Las fuentes de datos utilizadas para compilar el IPC cubren específicamente las siguientes manifestaciones de corrupción en el sector público:
- Sobornos
- Desvío de fondos públicos
- Funcionarios que utilizan su cargo público para beneficio privado sin enfrentar consecuencias
- Capacidad de los gobiernos para contener la corrupción en el sector público
- Exceso de burocracia en el sector público que puede aumentar las oportunidades de corrupción
- Nombramientos nepotistas en la administración pública
- Leyes que garantizan que los funcionarios públicos deben revelar sus finanzas y posibles conflictos de interés
- Protección legal para quienes denuncian casos de soborno y corrupción
- Captura del Estado por intereses estrechos y adquiridos
- Acceso a información sobre asuntos públicos/actividades gubernamentales
El IPC no mide: percepciones directas o experiencia de corrupción de los ciudadanos, fraude fiscal, flujos financieros ilícitos, facilitadores de la corrupción (abogados, contables, asesores financieros, etc.), blanqueo de dinero, corrupción en el sector privado, economías informales y mercados.
