El Papa ora por personas enfermas

CIUDAD DEL VATICANO.— En el marco de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y de la Jornada Mundial del Enfermo, el papa León XIV acudió este 11 de febrero a la Gruta de Lourdes ubicada en los Jardines Vaticanos para elevar una oración por todas las personas que sufren enfermedad en el mundo.

El pequeño santuario mariano, enclavado entre los jardines del Estado pontificio, es una réplica del lugar francés donde en 1858 la Virgen María se apareció a santa Bernardette Soubirous. Desde su construcción en 1905, se ha convertido en un espacio de recogimiento y consuelo, especialmente para quienes atraviesan momentos de dolor o fragilidad.

La jornada comenzó en el Aula Pablo VI, antes de la audiencia general. El Santo Padre recorrió el pasillo central para saludar a los fieles y posteriormente encendió una vela ante la imagen de la Virgen de Lourdes como signo visible de su oración por los enfermos. Enseguida, se detuvo en silencio y entonó el Ave María.

Más tarde, ya en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos, el Pontífice volvió a encender una vela y permaneció en oración. Lo acompañaba un pequeño grupo de enfermos, hospitalarias de Lourdes y algunos familiares, a quienes agradeció su presencia y el esfuerzo realizado para participar en el encuentro.

Mensaje del papa León XIV

En un breve mensaje improvisado, León XIV destacó que se trata de “un día muy bonito que nos hace recordar la cercanía de María, nuestra madre, que siempre nos acompaña y nos enseña mucho: lo que significa el sufrimiento, el amor y el entregar la vida en manos del Señor”.

Dirigiéndose directamente a los enfermos, expresó: “En este día dedicado a ustedes, queremos unirnos en oración con todos los que sufren en cualquier parte del planeta. Rezamos especialmente por ustedes”. También pidió la bendición divina “para todos los enfermos, hoy y siempre”, así como para quienes los asisten: médicos, enfermeras, cuidadores y familiares que permanecen cerca en los momentos más difíciles.

El encuentro concluyó con el rezo conjunto del Ave María y una bendición especial. Posteriormente, el Papa dedicó unos minutos a conversar personalmente con cada uno de los enfermos presentes.

Durante la audiencia general de la mañana, el Pontífice recordó que la Jornada Mundial del Enfermo se celebra este año en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz en Chiclayo, Perú, lugar al que dijo sentirse espiritualmente unido. Encomendó a la Virgen a los enfermos y sus familias, y expresó su cercanía con las víctimas de las inundaciones en Colombia, alentando a la comunidad internacional a sostenerlas con caridad y oración.

Jornada por los enfermos

En sus saludos en distintos idiomas, también evocó a los santos Cirilo y Metodio, patronos de Europa, cuya memoria litúrgica se conmemora el 14 de febrero, e invitó a trabajar por la unidad del continente, superando divisiones y tensiones tanto religiosas como políticas.

Asimismo, recordó a los fieles de habla inglesa que el próximo miércoles iniciará la Cuaresma, e hizo un llamado a vivir ese tiempo litúrgico como una oportunidad para profundizar en el conocimiento y amor por Cristo, fortalecer la vida espiritual mediante la oración, el ayuno y la limosna, y examinar el corazón con sinceridad.

Con este gesto ante la Virgen de Lourdes, el papa León XIV reforzó el mensaje central de la Jornada Mundial del Enfermo 2026, que invita a la Iglesia a practicar una compasión activa, inspirada en el Buen Samaritano, y a acompañar el dolor humano con cercanía concreta y esperanza.