La Profepa clausuró, de forma temporal, actividades de ampliación de una granja avícola en Kinchil, Yucatán, por cambiar el uso de suelo y talar de manera ilegal en una superficie de 13.7 hectáreas de selva.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó el cese de las actividades de ampliación de una granja avícola de la empresa Productora Nacional de Huevo, ubicada en el municipio de Kinchil, dentro del sitio arqueológico de Tzemé.
La razón es que no tenía la autorización correspondiente en materia de cambio de uso de suelo en terrenos forestales emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Estas actividades afectaron una superficie de 13.7 hectáreas, que equivale a 137,000 metros cuadrados.
¿Qué hicieron en el lugar?
Durante una visita de inspección en materia forestal, el pasado 12 de noviembre, personal de la Profepa observó que en el lugar realizaron trabajos de nivelación de caminos, retiro de vegetación natural (deforestación o tala ilegal).
Asimismo, conformaron calles con material pétreo en la zona, así como la colocación de postes y tendido eléctrico, indican en un comunicado.
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Tala ilegal de selva y daño a la fauna
Dichas acciones se desarrollaron sobre un ecosistema de selva baja caducifolia, característico del estado de Yucatán y en buen estado de conservación en las áreas colindantes, según la descripción de la dependencia federal.
En el terreno afectado había especies arbóreas, arbustivas y herbáceas distribuidas en diferentes estratos vegetativos, asociadas con especies de cactáceas, bromelias, así como la distribución natural de especies de flora y fauna silvestre listada en alguna categoría de riesgo, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Al no presentarse la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, el organismo que depende de la Semarnat procedió a imponer la clausura total temporal, lo que implica la suspensión inmediata de cualquier actividad distinta a la conservación del sitio.
Por esa razón, colocaron cinco sellos de clausura en los puntos inspeccionados, con el fin de asegurar el cumplimiento de la medida.
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Antecedentes de los daños causados a la población
Hay que recordar que el Consejo Comunitario de Kinchil, denunció previamente a la empresa Productora Nacional de Huevo Crío por destruir los basamentos de Kolotso, que son parte de la zona arqueológica maya Tzemé.
En respuesta, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colocó sellos de suspensión de la obra.
Sin embargo, se documentó el pasado tres de noviembre que personal de la compañía seguía trabajando en el lugar con maquinaria pesada.
Federico May, presidente del Consejo, dijo en una entrevista que el área devastada era una selva que alberga especies en riesgo y formaba parte del patrimonio natural, histórico y cultural de la comunidad.
En Kinchil, #Yucatán, clausuramos las actividades de ampliación de una granja avícola por no contar con la autorización correspondiente en materia de cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
— PROFEPA (@PROFEPA_Mx) November 14, 2025
La Profepa trabaja para garantizar que las actividades productivas se desarrollen… pic.twitter.com/JoRcgNsYB6
Félix Canul, otro productor local afectado, dijo a El Universal, que las obras destruyeron parte de su rancho familiar, pues tiraron su cerco y el ganado se esparció; el cual no ha podido recuperar.
Por su parte, Gregoria del Rosario Canul, apicultora de Kinchil, advirtió que la devastación que provocó la empresa impacta directamente en la producción de miel y, por consecuencia, en la economía de las familias mayas.
Ahora, con la clausura de Profepa a la ampliación de granja avícola en Kinchil, Yucatán, se espera que de verdad se frenen las actividades.
