TIZIMÍN.— A pesar de haber sido recuperadas por las autoridades tras un robo ocurrido hace seis años, las imágenes históricas de los Santos Reyes del Gremio de Obreros y Campesinos de Tizimín permanecen ocultas y fuera del alcance de la comunidad, situación que genera tristeza e inconformidad entre integrantes de la agrupación.
El hurto ocurrió en julio de 2020, cuando las esculturas fueron sustraídas de la casa gremial. Poco tiempo después, la Fiscalía General del Estado logró recuperarlas y devolverlas; sin embargo, desde entonces no han vuelto a exhibirse ni a utilizarse en actividades religiosas.
De acuerdo con el presidente del Gremio de Obreros y Campesinos, Agustín Cupul Canul, las imágenes quedaron bajo el resguardo de una familia descendiente de uno de los expresidentes del gremio, ya fallecido.
Las personas que las resguardan mantienen las esculturas dentro de la misma vivienda donde tradicionalmente se realizaban los gremios y la fiesta en honor a los Reyes Magos, pero sin permitir su veneración ni la realización de rezos y novenas, indicó.
Cupul Canul lamentó que las imágenes, con una antigüedad de 97 años, permanezcan “en la oscuridad”, cuando durante décadas formaron parte central de la vida religiosa y cultural del gremio. “Para nosotros eran milagrosas”.
Hace aproximadamente 15 años al gremio le fueron donadas nuevas imágenes de los Santos Reyes, según recordó; no obstante, éstas son de menor tamaño, ya que las originales miden alrededor de un metro de altura y eran las que se utilizaban en las actividades religiosas tradicionales.
El dirigente también rememoró que, según la historia del gremio, Anastacio Ucán, fundador de la agrupación, descubrió un incendio en una mata de cedro en el patio de su casa tras salir del baño. Con los troncos que quedaron, mandó a tallar las imágenes de los Reyes Magos, las cuales aún existen, aunque fuera de la vista pública.
Durante décadas las esculturas encabezaron los gremios y cada año se les realizaban novenas; sin embargo, actualmente la casa donde se llevaban al cabo estas actividades permanece cerrada, lo que representa una pérdida significativa para la tradición religiosa y cultural de los integrantes del gremio.
