Avisos publicados por los ayuntamientos de Ticul y Muna sobre la prohibición de apartar espacios de estacionamiento en la vía pública generaron numerosas reacciones de ciudadanos, quienes cuestionaron la falta de aplicación de las normas y señalaron problemas de movilidad que, aseguran, se mantienen sin solución.
En Ticul, la autoridad municipal recordó que está prohibido colocar conos, cubetas, sillas o cualquier objeto para reservar lugares en la calle, conforme al Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad del Estado.
Sin embargo, usuarios respondieron con escepticismo. “Para qué se publica si no se cumple”, comentó un ciudadano, mientras otros advirtieron que esperan operativos inmediatos y retiro de obstáculos en el Centro.
En la misma publicación seguidores denunciaron que en diversos puntos, especialmente en zonas comerciales y alrededor del mercado, negocios y particulares continúan apropiándose de espacios.
También pidieron atención en cruceros donde vehículos estacionados en ambos lados reducen la visibilidad y obligan a avanzar con riesgo de colisión.
Entre las críticas destacó el señalamiento de incongruencias, al afirmar que en áreas del mercado las propias autoridades colocan conos que limitan el estacionamiento.
Otros usuarios señalaron que algunos policías municipales realizan labores sin portar identificación visible o con el rostro cubierto, con pasamontañas lo que, consideraron, afecta la confianza ciudadana.
Habitantes de barrios y colonias añadieron que el problema no se limita al primer cuadro. Señalaron banquetas ocupadas, rampas que invaden el paso peatonal y obstáculos que obligan a caminar sobre la calle.
“Ojalá sea verdad y cumplan, porque de nada sirve quejarse si no hacen nada”, expresó una vecina, quien advirtió del riesgo para personas que acuden al mercado o realizan diligencias.
En Muna, el aviso oficial fue similar y también provocó respuestas críticas. Ciudadanos reportaron vehículos estacionados en pasos peatonales, esquinas y zonas de doble sentido donde la circulación se vuelve peligrosa.
Otros señalaron la colocación de conos en negocios y la saturación de motocicletas frente a comercios.
Las quejas se concentraron en el área del mercado y alrededores del parque, donde mototaxistas, vendedores y automóviles, afirmaron, reducen el paso de vehículos y peatones. También se mencionó la presencia de autobuses estacionados en calles estrechas que afectan la circulación.
Algunos comentarios pidieron acciones preventivas, como señalización visible y campañas informativas en zonas con alta afluencia, mientras otros insistieron en la necesidad de vigilancia constante. “Hay que ver para creer”, escribió un usuario, al resumir la percepción de que las disposiciones se anuncian con frecuencia, pero rara vez se aplican.
En ambos municipios, el sentir general coincidió en que los avisos en redes sociales resultan insuficientes sin operativos permanentes y sanciones efectivas que garanticen el orden, la seguridad vial y el libre tránsito.— Hipólito Pacheco Perera
Seguridad
Calles obstruidas convierten la movilidad urbana en un riesgo latente diario.
Riesgo de siniestros
Cuando banquetas o pasos peatonales están obstruidos, peatones se ven forzados a caminar por la calle, lo que aumenta significativamente la probabilidad de colisiones con vehículos, lesiones o incluso muertes.
Movilidad reducida
Obstáculos en aceras representan barreras para personas en sillas de ruedas, adultos mayores o quienes llevan carriolas, limitando su autonomía y seguridad al desplazarse por la vía pública.
Congestión
La presencia de objetos, vehículos mal estacionados o invasión de la vía genera congestión.
