Ángela Ruiz Rosales recuerda que todos hablaban de la jovencita a la que, cumpliendo 18 años, le llegó su debut olímpico. Y no sólo fue un estreno, sino que en la justa de París 2024 le permitió catapultarse ganando medalla de bronce por equipos.
Ese fue un logro que la joven de Saltillo sabía que le podría llegar. Lo que no imaginaba, dice en una plática con el Diario, “es que me llegara tan pronto”.
En las Olimpíadas parisinas, con Alejandra Valencia y Ana Paula Vázquez, pusieron a México en el podio en arco recurvo, ratificando que la arquería es una de las disciplinas que más logros internacionales han dado al país. Ángela será una de las figuras a seguir en estos días en Yucatán, al representar a México en el Indoor World Series Mérida 2026, un evento que mira a las competencias del ciclo olímpico a Los Ángeles 2028 y tendrá lugar en el Centro de Convenciones Siglo XXI durante este fin de semana. El Indoor es sumatorio para el ranking camino a Los Ángeles.
“Es el inicio del camino a los Juegos Olímpicos, es bien padre ya empezar todo el serial de competencias de un largo año aquí en el Indoor, con muy buenos arqueros a nivel mundial”
¿Se puede refrendar el logro olímpico de 2024?
“Es el objetivo. Ya sea en equipos, en individual, o en equipos mixtos, para eso vamos a trabajar, siempre pensamos en que se puede mejorar. Y ganamos bronce, pero si lo hacemos bien, puede ser mejor”.
¿Qué es lo más difícil de enfrentar un proceso para Juegos Olímpicos o Mundiales? Muchos se quedan en el camino…
“Lo más difícil es la presión. Por más que te digan, que te hablen de lo que va a pasar, hasta que no lo vivas, no lo sientes. Ahora el tiro con arco como deporte en México tiene una presión extra, nos está yendo bien como disciplina”.
¿Repercute mentalmente en el deportista, es una presión más?
“Casi te dicen ‘tienen que traer una medalla’. La presión aumenta, sí. Como deportista tenemos que trabajar mucho, con nuestro psicólogo, nos tienen que ayudar a madurar, a mejorar, a ver qué tenemos que hacer en cada competencia, cómo prepararla, también con nuestros fisiatras, doctores, nos tienen que ayudar a estar al cien por cien físicamente”.
Se entiende, entonces, que no son los chinos, ni los coreanos ni los europeos, sino uno mismo…
“Sí, todo depende de uno mismo. Ese es el reto, pensar en que podemos hacer bien las cosas, no pensando solamente en el rival”.
Y estar en un podio, aunque no sea lo más alto, ¿qué se siente?
“Es una satisfacción increíble. Estás logrando las metas, los sueños que te propones cuando empiezas. En mi cabeza sí estaba una medalla en Juegos Olímpicos, pero no sabía que iba a llegar en mis primeros Juegos. Y todo eso nos motiva a esforzarnos, a seguir trabajando, para ser mejores. Que el bronce sea superado”.
Y la medalla llega en un deporte que no es masivo, en un país donde el fútbol manda…
“Eso te motiva a seguir recalcando que el tiro con arco es fuerte, es un deporte en que estamos en el top mundial. Es como poner un poco de presión en los futbolistas, a los que sigue más gente… ¿si a nosotros nos va bien, por qué a ellos no?
Muchos niños no saben ni que hacer, en sus deportes, pero muchas otras disciplinas a seguir…
“En la disciplina en que estén, con que estén, es ganancia, mientras estén bien enfocados en algo más que en la escuela, eso es bueno, si quieren probar en tiro con arco, adelante. Quizá pueda ser aburrido en el principio, pero todo se mejora. Y aquí en Yucatán tiene un gran campo, buenos entrenadores, buenos tiradores”.
¿Medalla en el Indoor Mérida?
“Esa es la intención. Para eso trabajamos”.— Gaspar Silveira Malaver
