Carlos R. Menéndez Losa (*)
La presidenta de México manipula y miente. Ante la cruda realidad que descubre la prensa libre, se burla y minimiza la crisis de inseguridad por el tráfico de fentanilo que le estalla por todo el país. “El gabinete de seguridad no tiene ninguna información sobre este tema. Lo único que he visto es una serie de televisión”, declara Claudia Sheinbaum.
“The New York Times”, baluarte del periodismo independiente en el mundo, publica esta semana nuevo, documentado reportaje sobre el modus operandi del Cártel de Sinaloa y sus aliados en Morena. Describe con detalle cómo los traficantes de fentanilo reclutan a decenas de jóvenes químicos para trabajar como “cocineros” en sus laboratorios de Sinaloa.
En respuesta, al más puro estilo del obradorato, la presidenta comenta con descaro: “No necesariamente ocurre” lo que dice ese periódico reaccionario. “A lo mejor lo sacaron de una serie”. La reportera del influyente rotativo le responde sin rodeos: “La información es de la Sedena y de integrantes del Cartel de Sinaloa que entrevistamos”. El gobierno calla.
Presionado por las bravuconadas de Donald Trump, el propio gobierno federal expone, días después, las mentiras y encubrimientos de Claudia Sheinbaum y su mentor. La secretaría de Seguridad anuncia un decomiso récord de fentanilo en Sinaloa y la detención del operador financiero del cártel de “Los Chapitos”, pieza clave del entramado criminal.
Con la participación de todas las fuerzas de seguridad federales, incluida la Sedena, el gobierno asesta fuerte golpe a los protegidos en Sinaloa y revela la poderosa maquinaria de producción de fentanilo cuya existencia López Obrador negó reiteradamente en su mandato. Los enfrentamientos con “The New York Times” sobre el tema fueron constantes.
PRENSA LIBRE
Muchos mexicanos conocemos la cruda realidad de la producción y el tráfico del fentanilo gracias al periodismo libre. Además del poderoso periódico estadounidense, las investigaciones de los periodistas Miguel Ángel Vega y Anabel Hernández, en sus libros “El Fixer” y “La historia secreta”, son fundamentales para entender este fenómeno.
Gracias a la prensa independiente, que con frecuencia obliga al poder político a reconocer la realidad y corregir el rumbo, nos enteramos del multimillonario fraude en Segalmex, orquestado por allegados de López Obrador, así como del escandaloso tráfico de influencias y desvío de recursos en la construcción de las obras faraónicas del régimen.
Otrora beneficiario de las mieles de la prensa libre, el obradorismo combate sin reservas cualquier expresión de independencia que cuestione sus “estrategias” en favor del “pueblo sabio y bueno”. Confronta abiertamente la crítica mientras refuerza su narrativa populista centrada en supuesta lucha contra intereses perversos del “conservadurismo”.
En Yucatán, que aún disfruta de los beneficios de la prensa libre, gratuita para la gran mayoría de la población, los críticos reportajes de “Central 9”, unidad de investigación periodística de Grupo Megamedia, dan luz con frecuencia, desde hace muchos años, de fraudes, abusos de poder y serias desviaciones en la administración de los recursos públicos.
Gracias al periodismo independiente, muchos yucatecos conocemos los escandalosos casos de corrupción detrás de los fraudes de la mafia inmobiliaria y los desvíos de recursos en programas del Bienestar y en el Isstey. Además, nos ha alertado de las amenazas del corrupto “clan de los moches”, enquistado en el flamante gobierno estatal morenista.
PERMANENCIA
Cuando un empresario hotelero necesita denunciar al gobierno en turno por lo que considera arbitrariedades del poder en contra de su patrimonio, aún puede recurrir gratuitamente a la prensa libre para buscar apoyo y ejercer presión para recuperar lo perdido. La prensa controlada por el gobierno, cada vez más común, obviamente no le abre las puertas.
Clave para la democracia y enemigo natural del autoritarismo, el periodismo libre desempeña la función trascendental de empoderar al ciudadano con el conocimiento necesario para participar activamente en la vida pública, exigir a los gobernantes sus promesas y ponerles freno cuando se requiera. Sus investigaciones suelen fortalecer a la sociedad.
¿Qué garantiza la permanencia de la prensa independiente? ¿Es algo eterno por naturaleza? La realidad de América Latina demuestra que no lo es. El avance del populismo autoritario nos indica cómo grandes periódicos independientes en Cuba, Venezuela y Nicaragua han sucumbido ante la apatía social y el poder del déspota. Los resultados son evidentes.
Ante el acoso del poder político y económico al que incomoda, el periodismo libre necesita, para subsistir, de una sociedad comprometida que valore la información de calidad y apoye su sostenibilidad financiera, amenazada también por la disminución de ingresos por publicidad debido al auge de gigantes digitales que acaparan los presupuestos publicitarios.
En un análisis sobre el avance autoritario en el continente, esta semana en Buenos Aires, el polémico Ricardo Salinas Pliego exhorta a sus colegas empresarios a “meterle lana a los medios y a las personas que están luchando por la batalla cultural”. “No sean codos y amarrados”, recomienda. “Aprendan a gastar dinerito en apoyar a quien tiene buena causa” (bit.ly/41lAVG1).
LA MENTIRA
El déspota suele mentir porque puede, le funciona y nada ni nadie se lo impide. En México, se confirma la ruta trazada en 2018 por el líder moral del morenismo: manipular todos los días, en una estrategia perversa para mantener el control sobre su clientela, el “pueblo”, que confía más en el discurso oficial que en las fuentes tradicionales de información.
Como expusimos aquí mismo en septiembre pasado, la historia nos enseña que los regímenes basados en la mentira tienden a colapsar eventualmente, dejando cicatrices profundas en las sociedades que gobiernan. La mentira es una herramienta peligrosa en manos del déspota, y el periodismo libre es un antídoto efectivo que limita y pone frenos.
En la antesala del centenario de Diario de Yucatán, nuestro buque insignia, al conmemorar hoy domingo el 16o. aniversario de Grupo Megamedia, “16 años siendo uno, un solo equipo, un solo punto de contacto, una solución”, celebramos el esfuerzo compartido, donde cada colaborador, cliente, lector y proveedor es una pieza clave de esta historia.
En memoria de nuestros queridos e ilustres antecesores, refrendamos el compromiso de seguir fortaleciendo a Grupo Megamedia como instrumento de la verdad, la justicia, el bien común y la voluntad de Dios, al servicio de la comunidad. Muchas gracias por su amistad y solidaridad, por su cercanía y confianza. Nos motivan.- Mérida, Yucatán.
direcciongeneral@grupomegamedia.mx / Apartado especial en el sitio web del Diario: yucatan.com.mx (https://bit.ly/4diiiFP)
(*) Director general de Grupo Megamedia
