CARLOS R. MENÉNDEZ LOSA (*)
Un período de gran incertidumbre para México comienza mañana lunes. La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos anticipa un panorama económico muy complicado, marcado por la amenaza de nuevos aranceles y restricciones migratorias, que afectarían dos pilares de nuestra economía: las exportaciones y las remesas.
Si se cumplen las agresivas arengas de Trump, que exige a nuestro país respuestas concretas a sus demandas de control migratorio y tráfico de drogas, a cambio de no imponer aranceles de hasta el 25%, el impacto sería devastador. Cerca del 80% de las exportaciones mexicanas van a EE.UU. y el 45% del PIB nacional depende del comercio exterior.
Importantes advertencias y llamadas de atención recibimos esta semana. En Washington, el senador Marco Rubio, próximo secretario de Estado, reiteró que la intervención militar de EE.UU. en México para combatir al narcotráfico es una opción que “está sobre la mesa”. Como justificación, se declararía a los cárteles del narco mexicanos como terroristas.
“Es una posibilidad imperfecta, pero adecuada”, declaró el senador. “Lo ideal sería colaborar estrechamente con el gobierno de Claudia Sheinbaum, pero la complejidad del problema podría requerir acciones más contundentes” (bit.ly/4gUi89M). Advirtió que la naturaleza de los cárteles es “sumamente sofisticada” y que su impacto social en ese país ya es muy grave.
También en Washington, en el contexto de las declaraciones de “El Mayo” Zambada y “Los Chapitos”, trasciende que se prepara una “ofensiva legal y judicial” contra el expresidente López Obrador, por presuntos pactos con el crimen organizado, y en Nueva York se informa que este martes 21 comenzaría una megaredada de inmigrantes en todo EE.UU.
CONTUBERNIOS
El organismo pro derechos humanos Human Rigths Watch denuncia de nuevo “la violencia extrema” de los cárteles del narcotráfico y “los abusos generalizados” cometidos por agentes del Estado mexicano en contubernio con los criminales (bit.ly/4g9X1ip). Acusa al gobierno de López Obrador de actuar con “una impunidad casi total” ante el avance de los narcos.
En México, se informa que dos de cada tres asesinatos los comete el crimen organizado y que más de 200,000 personas murieron asesinadas durante el gobierno de AMLO. Además, hay 120,000 mexicanos “desaparecidos”, que no se contabilizan como homicidios, y se descubren 5,700 fosas clandestinas, donde siguen apareciendo muchas víctimas.
La impune narcoviolencia continúa imparable en el país, especialmente en Sinaloa y Tabasco. El Cártel de Sinaloa avanza sin freno en el Norte y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) extiende peligrosamente sus tentáculos en el Sureste, donde ya domina los lucrativos negocios del tráfico de drogas y migrantes, así como la venta clandestina de combustibles.
En los últimos días se destapa en Tabasco fuerte pugna interna en el orbadorismo por el control de la plaza. El actual gobernador morenista culpa a su antecesor Adán Augusto López, cercano colaborador de AMLO, de proteger a supuesto líder de “La Barredora”, grupo responsable, junto con el CJNG, de la creciente violencia y el “huachicol” en la región (bit.ly/4gYUjO3).
DIVERSIFICACIÓN
De naturaleza “sumamente sofisticada”, como advierte Marco Rubio, los cárteles mexicanos se han diversificado peligrosamente en los últimos años. En su afán de mayor control y riqueza, han incursionado en nuevas actividades delictivas como la extorsión, el secuestro, el tráfico de migrantes y el “huachicol” o robo de combustible a Pemex.
En el Sureste, el CJNG, sucesor de “Los Zetas”, ya domina la importación de precursores químicos para producir drogas sintéticas y es líder indiscutible en el “huachicol”. Considerado el cártel más peligroso de México, extiende sus operaciones de Tabasco a la Península de Yucatán, donde también invierte en sectores “legales” como el inmobiliario.
El terror impuesto por los cárteles, descrito con angustioso detalle en “Vivir con el narco”, el nuevo e imprescindible libro del periodista Manu Ureste, refleja una peligrosa realidad que se expande por todo México, inquieta profundamente a la administración Trump y, al parecer, no genera en el gobierno de Claudia Sheinbaum las respuestas esperadas.
A pesar de la violencia imparable, el régimen morenista recortó en 36.1% el presupuesto de seguridad para 2025. De $102,528 millones asignados a la lucha contra el crimen en 2024, el monto se reduce a $65,497 millones, una disminución de $37,000 millones, curiosamente cercana a los $40,000 millones destinados al improductivo Tren Maya (bit.ly/4hiKTNc).
Siguiendo la estrategia de su mentor de culpar al panista Felipe Calderón por la inseguridad, pese a que dejó de gobernar hace más de 12 años, la presidenta Sheinbaum concentra sus esfuerzos en fortalecer la imagen del régimen con golpes mediáticos, como el burdo acarreo del domingo pasado en el Zócalo y el poco sustentado “Plan México”.
LA REFLEXIÓN
El gobierno federal pareciera no comprender la gravedad de las amenazas de Donald Trump. Al insistir que el problema de la violencia se resolverá “atendiendo las causas”, continúa fortaleciendo las inercias populistas heredadas de AMLO y se hace de la vista gorda, con silencio cómplice, ante la inseguridad que le estalla todos los días a lo largo del país.
En Yucatán, el nuevo presidente del PRI en Mérida nos alerta sobre la “manera rapaz” como grupos de otros estados, que apoyaron en la campaña al gobernador Huacho Díaz, comienzan a “pasar factura” para cobrar favores (bit.ly/3WrbiR3). No se trata solo del “clan de los moches”, nos advierten, sino, principalmente, de poderosos grupos del crimen organizado que se acercan.
En la antesala de un temido cambio de gobierno en EE.UU., resulta oportuna la reflexión ante las alertas. En las próximas semanas seremos testigos de cuán reales son las amenazas del fanfarrón presidente Trump. Iremos viendo hasta dónde estará dispuesto a poner un alto al avance del cáncer de la inseguridad que les invade desde México.
Mientras tanto, concluimos con la inquietante visión de Manu Ureste sobre lo que podría sucedernos si no actuamos: “Por mi mente brumosa comienzan a pasar historias de terror, crónicas de casas de seguridad y torturas, entrevistas sobre mujeres violadas y desaparecidas, reportajes sobre el horror en casas abandonadas donde se descuartizan personas”. La amenaza del crimen organizado es seria. No lo perdamos de vista. Tomemos nota de las advertencias.- Mérida, Yucatán.
direcciongeneral@grupomegamedia.mx/ Apartado especial en el sitio web del Diario: yucatan.com.mx (https://bit.ly/4diiiFP)
(*) Director general de Grupo Megamedia
