CAMPECHE.— Candidatos y simpatizantes del partido Fuerza por México tomaron las instalaciones de la sede estatal y mantienen retenida a una mujer adulta mayor en una jornada en la que correteraron al dirigente estatal, Eduardo Duarte Murillo quien los acusó de estar manipulados por el alcalde con licencia Eliseo Fernández Montúfar.
Encabezados por Raúl Quej González, quien se identificó como secretario general adjunto del CDE de ese partido, tomaron las oficinas en medio de gritos y amenazas para exigir que les den el dinero para las prerrogativas para sus campañas.
Isauro López Luna, candidato a diputado local por el octavo distrito, al frente de María Hernández Calixto, Guadalupe Dzul Ek y Lorena Cetina Mirales, también candidatas de ese partido, exigieron a gritos los recursos y acusaron supuesto desvío de $3.3 millones que el Instituto Electoral del Estado de Campeche ya liberó para las campañas.
“Manipulados por Eliseo Fernández”
Criticaron que a diferencia de ellos, el candidato a gobernador, Luis García Hernández, derrocha dinero a manos llenas en sus giras proselitistas y ellos no tienen ni para su camión.
Más tarde, el dirigente estatal de Fuerza por México dio una conferencia de prensa en la explanada de la Concha Acústica donde acusó a Eliseo Fernández Montúfar, candidato a gobernador por Movimiento Ciudadano, de ser el autor intelectual de esta protesta y de financiarla.
Mostró fotografías en las que se observa a los inconformes descender de dos vehículos supuestamente propiedad del abanderado de Moci,y en los que llegaron a tomar las instalaciones.
Acusó que Quej González no es secretario general adjunto y de tratar de chantajearlo a cambio de un juego de neumáticos. Precisó que por ser un partido de nueva creación, las prerrogativas se depositan al CEN de Fuerza por México porque así lo mandata la ley.
Sin embargo, dijo que hasta ahora el CEN no ha hecho depósito alguno a ninguno de los poco más de 36 candidatos de los que solo cuatro protestan y que “están identificados como afines a Fernández Montúfar”.
Lo obligan a huir
En eso estaba Eduardo Duarte cuando al lugar arribaron Quej González y López Luna quienes lo encararon y le gritaron “ratero, manipulado por Alito” (el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas).
Duarte Murillo evitó el enfrentamiento y se retiró de prisa, pero estas dos personas lo persiguieron, empujaron cuando subía a su auto y golpearon la carrocería, pero ya no pasó a más.
