Foto: Megamedia

José Carlos Palacios Sommelier

Hola amigos lectores. Como siempre es un gusto escribirles, y para los nuevos lectores que se incorporan a esta columna de vinos les quiero dar la bienvenida a un rincón donde podrán conocer un poco más de este amplio y maravilloso mundo.

Y si no tienen la menor idea de por dónde empezar, les sugiero lo mismo. La cuestión es experimentar.

La primera recomendación es que comiencen con algún vino suave, algo dulzón, pues este mundo es maravilloso y hay que acostumbrar al paladar.

Normalmente recomiendo un pinot noir, un merlot, pues son las uvas que comienzan a gustar y ser la preferencia de la gente.

Conforme se vaya acomodando su paladar pueden probar entonces algo más de estructura en boca, con aroma y sabor.

El tema siempre es saber con qu´r alimentos deben acompañarlos. Por eso a lo largo de este año y con todas las dudas que tengan ofrezco mi correo para que puedan despejar sus interrogantes, como dónde comprar un vino o qué alimento es el correcto para combinar.

Mi correo es maestrodevinos@hotmail.com y con gusto recibiré todas sus inquietudes.

También recomiendo que tomen algún curso básico de vinos, ya que con ello amplían sus conocimientos.

Hay varias instituciones y lugares que ofrecen cursos a buen precio.

El vino es vida, producto de la fermentación de la uva.

Es lógico que si le dan a probar algún vino demasiado económico podría tener cierta acidez y sabor desagradable al paladar.

Por eso la recomendación es comenzar con algún tempranillo joven o crianza española, como un pinot noir francés suave, un merlot o si lo desea, algún vino rosado como un rose d’anjou de Francia, un Zinfandel rosado de EE.UU. o de México.

Hay algunos blancos muy suaves como el sauvignon blanc o un albariño de Galicia, o algunos vinos italianos, como un Montepulciano D’Abruzzo en tintos o un rondinella. También recomiendo algún shiraz de Australia que por sus características de vino joven, hace las delicias de los principiantes.