“Dios es quien ha hecho posible todo, él me ha dado la fuerza para seguir adelante, él puso en mí una cruz, yo hice de esa cruz un acto de amor; las personas con discapacidad necesitan el apoyo de la sociedad y de las autoridades, no los dejen solos”, fue el llamado de Dulce María Caballero Encalada viuda de Solís, fundadora en 1985 de la Asociación Yucateca de Padres de Familia Pro Deficiente Mental, A.C. (Aypadem) al recibir la Presea al Mérito Humano.

El reconocimiento fue otorgado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey).

Esta presea también fue entregada de forma póstuma a su esposo, el biólogo Manuel Jesús Solís Ramírez, fallecido el año pasado. La recibió en su nombre el hijo de ambos, Ramón Solís Caballero, quien tiene una discapacidad cognitiva y que junto con su hermano Fabián, fallecido en 2001, fueron la inspiración de la pareja para luchar en favor de los derechos y la inclusión social de las personas con discapacidad a lo largo de los últimos 50 años.

Momento musical

La ceremonia se llevó al cabo ayer en el auditorio del Palacio de la Música y tuvo como momento inicial la presentación de la intérprete “Rubí”, quien acompañada por el guitarrista Felipe Díaz y el percusionista “Maestro Caracol”, deleitaron a los presentes a la ceremonia con una amplia selección de temas tradicionales de la música yucateca, que el público disfrutó y premió con nutridos aplausos.

Al dar la bienvenida a los presentes, Miguel Óscar Sabido Santana, presidente de la Codhey, recordó que la Presea Mérito Humano fue instituida hace 11 años como una manera de distinguir y reconocer a personas e instituciones de la entidad cuya labor se ha enfocado a la protección, defensa, divulgación y promoción de los derechos humanos.

Aunque Dulce Caballero Encalada ha sido postulada en otras ocasiones e incluso el jurado le ha conferido la distinción, solo hasta ahora ha aceptado el galardón porque, aseguraría en determinado momento del evento, “ya empiezo a sentir pasos en la azotea”.

Esta vez su postulación fue respaldada por 18 agrupaciones que expresaron sus motivos para otorgarle dicho reconocimiento a la fundadora de Aypadem.

“He aceptado en esta ocasión porque el momento era propicio”, dijo la galardonada. “No acepté antes porque sentía que no era el momento porque no habíamos hecho todo, porque aún sentía que faltaba mucho que dar y mejorar en pro de los derechos de las personas con discapacidad; ahora es el momento, hoy que las cosas están marcando la diferencia, que los derechos humanos de los discapacitados son reconocidos, más respetados y más considerados, hoy sí puedo aceptarlo para que las nuevas generaciones tomen conciencia de lo que se ha hecho y les toca hacer ahora”, agregó en su discurso.

Un arduo trabajo

Asimismo, recordó los duros momentos que vivió al lado de su esposo Solís Ramírez tocando puertas, solicitando audiencia con autoridades, buscando apoyos, todo para tratar de ofrecer a sus hijos, y a los hijos con discapacidades de otras familias yucatecas, una oportunidad para integrarse a la sociedad en un tiempo en que la discriminación y el rechazo hacia la discapacidad cognitiva era brutal y aplastante.

“El discapacitado no sufre por su discapacidad sino por el rechazo que le impone la sociedad, ha sido un largo camino para que las cosas cambien, he tenido el apoyo de Dios, quien me ha dado la fortaleza para seguir y cambiar una cruz de dolor por una cruz de amor; de las familias y de las autoridades que poco a poco, todos juntos, vamos cambiando el estigma social que sufren los discapacitados en lo afectivo, emocional, laboral, educativo y la salud”, destacó.

A manera de ejemplo puso a su hijo Ramón, el cual a pesar de su discapacidad hoy día es capaz de utilizar un teléfono celular o una computadora, lee y escribe, ha desarrollado destrezas manuales y cognitivas, habilidades que le han brindado cierta independencia, incluso su formación integral ha pasado por expresiones artísticas y culturales.

“El llamado es a la sociedad y a las autoridades, yo sé que la Codhey hace muchas recomendaciones, yo le voy a hacer una a su presidente: no las dejen solas (a las personas con discapacidad) y esmérense, especialmente cuando se trate de mujeres, discapacitadas, solas y de condición indígena, cuatro grandes motivos de discriminación con los que deben de cargar hasta hoy, por ellas hay que seguir trabajando”, finalizó la galardonada.— Emanuel Rincón Becerra

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.