Para Elsy del Rosario Hernández Sozaya, formar parte del Coro Orfeón y haber cantado ante la reina Isabel II de Reino Unido en su memorable visita a Uxmal en 1975, ha sido un privilegio y una experiencia única en su vida, un mágico recuerdo que aún mantiene fresco hoy día.

En aquella noche el grupo, conformado por 60 voces, fue el encargado de “musicalizar” el espectáculo de Luz y Sonido que sería inaugurado por la soberana en el sitio arqueológico, pues la versión grabada solo tenía 20 minutos, faltando otros 20 que tuvo que interpretar en vivo el coro bajo la dirección del maestro Carlos Tello Solís.

Elsy fue una de las seleccionadas del coro para viajar a la ciudad de México a los estudios Philips para grabar el audio del espectáculo de Luz y Sonido de Uxmal. El coro tenía desde jóvenes de 17 y 18 años hasta adultos de 50 o más años.

No estaba previsto que el coro fuera a Uxmal, pero cómo solo se había grabado la mitad del audio del espectáculo, fue necesario enviar al coro para interpretar en vivo el resto”, comentó.

“Llegamos a Uxmal y se nos ubicó, cerca de las cuatro y media de la tarde, en un punto de la estructura del cuadrángulo de las monjas con apenas espacio suficiente para todos y haciendo equilibrio en la escalinata para no caernos”.

La reina Isabel II, política y radiante en Uxmal

“Cerca de la 19 horas la reina arribó al lugar y se instaló muy cerca del lugar donde estaba el coro, ella lucía radiante; recuerdo que el tema a interpretar, en maya, era una invocación a Chaac, el Dios de la lluvia, pidiendo agua en abundancia para acabar con la lacerante sequía que padecía el pueblo”.

La invocación surtió efecto, cayó un diluvio fortísimo, como no podíamos movernos de nuestro sitio, pude ver cuando le ofrecieron (a la reina) un paraguas y cómo lo rechazó al no haber suficientes para todos; el aguacero duró unos cuantos minutos, estábamos empapados de pies a cabeza y nadie llevaba ropa para cambiarse, nos subimos al autobús mojados y emprendimos el regreso no sin antes recibir por recompensa unos refrescos y unos sándwiches”.

Un detalle que a Elsy llamó la atención aquella noche, fue cuando vio aparecer una intensa Luna llena en el horizonte a través del cuadrángulo de las monjas. La vista le resultó bellísima, cautivadora e inolvidable.

Con respecto a la muerte de la soberana, lamentó el fin de una era y de cómo el mundo dice adiós a un personaje que supo conducir los designios de todo un reino.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.