Carlos Fernando Cámara Gutiérrez en el conversatorio con motivo de la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”
Carlos Fernando Cámara Gutiérrez en el conversatorio con motivo de la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”

Mensaje del antropólogo Carlos Fernando Cámara Gutiérrez en el conversatorio realizado en la noche del jueves 8 en la iglesia de El Jesús (Tercera Orden), con motivo de la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”, auspiciado por Diario de Yucatán:

¿Sabían que…?

  1. Los altorrelieves pétreos en las fachadas de las iglesias de Chikindzonot, Ichmul y Sabán, en Quintana Roo, no recrean a la Virgen de la Candelaria como se creyó durante años. Presentan imágenes de la Virgen de la Soterraña, una advocación mariana casi desconocida en la península.
  2. El llamado Cristo Negro de la iglesia de Ticul en realidad tiene una pigmentación original de color carne.
  3. El espléndido frontal de plata del altar principal de la Catedral de Campeche perteneció primariamente a la iglesia de Santiago Apóstol de Halachó, Yucatán.

Contexto:

Este proyecto no es sólo una recopilación de tesoros artísticos, sino una continuación del legado de lucha y compromiso con la libertad de prensa, así como con la difusión de la cultura, que caracterizó la trayectoria periodística de don Carlos R. Menéndez González, fundador del Diario el 31 de mayo de 1925.

Objetivo:

El proyecto “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” tiene como objetivo primordial identificar, conocer, difundir y preservar las manifestaciones artísticas en los ámbitos de la arquitectura, escultura, pintura, así como las obras de madera y piedra, y en los objetos de orfebrería.

Orígenes:

La conmemoración del centenario del Diario representa el momento ideal para dar vida a este ambicioso proyecto, que originalmente nació en 2019, para su 95º aniversario. Sin embargo, el avance del proyecto se vio temporalmente afectado por la pandemia de Covid-19 en 2020. Esta propuesta resurgió el 26 de diciembre de 2022, con una visión renovada y adaptada a los tiempos actuales.

Selección de las joyas:

El proceso de elección de las 100 joyas no fue sencillo. Se realizó en consenso y con la colaboración de un equipo de expertos que aportaron su conocimiento sobre el arte sacro de la región. Ahora, además de Yucatán, se incluyeron muestras representativas de Campeche y Quintana Roo, en consonancia con el lema del Diario de Yucatán: “El periódico de la vida peninsular”.

Las 100 joyas, que abarcan desde el período colonial o virreinal hasta la primera mitad del siglo XX, se distribuyen en 51 municipios peninsulares: 47 de Yucatán, tres de Quintana Roo y uno de Campeche.

Concepto o definición particular de arte sacro:

El arte sacro se define como una expresión artística utilizada a lo largo de la historia para representar temas religiosos y espirituales. A diferencia del concepto clásico, en esta obra, el arte sacro también incluye obras populares e indígenas, reflejando el sincretismo de dos culturas. En la península de Yucatán, el arte espiritual muestra la fusión de las tradiciones mayas prehispánicas y el catolicismo introducido por los evangelizadores españoles.

Aspecto del  conversatorio con motivo de la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”
Aspecto del conversatorio con motivo de la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”

Criterios para la selección de las 100 joyas sacras:

Las 100 joyas del arte sacro seleccionadas en la Península responden a criterios que van más allá de la estética y la historia. Para su elección, se tomaron en cuenta parámetros como la antigüedad, la singularidad, la manufactura, el estilo, el material y la reputación del creador, así como detalles que reflejan momentos históricos y culturales específicos. Asimismo, se consideró el sentido de pertenencia de los habitantes y fieles de cada comunidad peninsular hacia estas obras.

Clasificación de las 100 joyas sacras:

Para una mejor comprensión, los asesores dividieron los tesoros celestiales en seis categorías. Las 100 joyas se dividen en seis categorías, dos de ellas con subdivisiones:

a) Arquitectura (iglesias, conventos, capillas)

I. La Catedral de Mérida y edificaciones de órdenes religiosas
II. Conjuntos conventuales franciscanos
III. Templos parroquiales y capillas

b) Esculturas en madera y piedra (retablos, púlpitos, pilas bautismales)

I. Retablos de las iglesias
II. Imágenes

c) Cuadros o pinturas (incluye pinturas murales)

d) Objetos litúrgicos (orfebrería, cálices, custodias y campanas)

e) Tesoros religiosos de Quintana Roo

f) Gemas religiosas de Campeche.

Además, la obra incluye 11 artículos inéditos alusivos a alguna de las 100 joyas, personajes o festejos vinculados con las piezas. Y un anexo que comprende cinco importantes apartados: Personajes históricos, Fiestas patronales, Galería de Arte Sacro de la Arquidiócesis de Yucatán, Línea del tiempo y un Glosario de términos.

Aspecto del conversatorio con motivo de la presentación del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”

Colaboraciones:

Quiero destacar la invaluable labor de un gran equipo de asesores y colaboradores que hicieron posible este proyecto. Entre el grupo se encuentran arqueólogos, antropólogos, historiadores, arquitectos, sacerdotes, redactores, diseñadores, fotógrafos, videógrafos y otros profesionales expertos en el tema.

Hago una excepción y, en particular, rindo homenaje al arquitecto Antonio Bojórquez Carvajal (asesor) y al licenciado Jorge H. Álvarez Rendón (colaborador), quienes partieron a una vida mejor, pero cuyo legado perdurará en este esfuerzo colectivo.

Obras que antecedieron:

Por todo lo anterior, en el primer cuarto de este siglo XXI, el libro que acompaña el proyecto “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” se destaca como el más completo y único en su tipo en la actualidad.

Esta obra no sólo recoge la esencia del arte divino de la región, sino que también ofrece una perspectiva inédita, valiosa y profunda para el entendimiento de este rico patrimonio cultural e histórico.

Aunque el volumen que acompaña este proyecto es, según los expertos, una obra singular, es importante reconocer que no es el primer intento de explorar y dar a conocer el arte sacro yucateco.

En la centuria anterior, en 1945, se publicó el “Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán.”

Ese mismo año, el doctor Eduardo Urzaiz Rodríguez abordó en su artículo “Historia del dibujo, la pintura y la escultura”, publicado en la primera edición de la Enciclopedia.

El reconocido historiador Miguel A. Bretos, fallecido en febrero de 2024, publicó en 1987 “Arquitectura y arte sacro en Yucatán, 1545-1823”. En 1992, presentó “Iglesias de Yucatán” y, por último, en 2013, “La Catedral de Mérida, la gran casa de Dios en medio de T’hó”.

Siete años antes, en 2006, Editorial Dante puso en circulación el libro “Arte sacro en Yucatán: la expresión de la fe”.

Conclusión:

“100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” representa más que un compendio de arte; es un homenaje a nuestra historia, una motivación para valorar nuestras raíces y un llamado a educar y preservar la riqueza cultural que nos rodea.

A través de este proyecto, Diario de Yucatán continúa cumpliendo con la misión de comunicar, de difundir el conocimiento y la cultura en la Península, tal como lo estableció su fundador hace un siglo.