Bad Bunny durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl

El mensaje político de Bad Bunny en el Super Bowl: simbolismo, orgullo latino y negocio

MÉRIDA.- El espectáculo de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl dejó en evidencia que el deporte no está separado de la política y que tiene repercusiones en lo social, mediático y económico, afirmó  Adolfo Gracia Vázquez, académico de la UNAM.

El doctor en Ciencias Políticas y Sociales considera que la presentación y el discurso del cantante puertorriqueño puso sobre la mesa de discusión varios temas relevantes para la política migratoria actual. Sin embargo, también dio cuenta de una estrategia de mercado basada en la polémica y en atraer nuevas audiencias alrededor del mundo.

Bad Bunny durante su presentación en el medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL

Mensaje de Bad Bunny, con simbolismos

Y aunque Benito Antonio Martínez Ocasio no pronunció alguna frase explícita en contra de Donald Trump y su política antimigrante, el también licenciado en Comunicación considera que el mensaje fue velado, “pero igualmente fuerte”.

“Yo diría que fue un mensaje acotado… Muy elegantemente hecho, basado en representaciones de lo que significa ser latinoamericano, en específico lo que significa ser puertorriqueño… Aquí tuvimos una producción llena de simbolismos, con un mensaje destinado a la idea de que lo único que sirve para luchar contra el odio es el amor.

Vista del público durante el concierto del cantante puertorriqueño Bad Bunny en su actuación en el descanso del Super Bowl en Santa Clara, California, Estados Unidos.

“Creo que queda muy clara la idea de que todos somos americanos, en la parte en la que hace el recuento de todos los países. Ahí queda muy claro el orgullo latino y la idea de que no hay por qué sentirse apenado de ese orgullo”, afirma el especialista en estudio de las audiencias, deportes y cultura digital.

Impacto social o mediático

Sobre el impacto del espectáculo, el investigador considera que no solo fue mediático, sino también social y económico.

“Por un lado, eso es parte de lo que buscaba la NFL al escoger a Bad Bunny. Era una forma de acercarse a nuevas audiencias. Benito no es cualquier artista: es uno de los más exitosos del momento, con la mayor cantidad de reproducciones y visualizaciones en todo el mundo”.

En opinión del profesor, “no hemos dejado de hablar del show de medio tiempo desde que se anunció, durante el evento y después de que ocurrió. Eso es publicidad gratuita para la NFL. Esto implica una derrama económica para las cadenas de transmisión. Tener millones de personas viendo los anuncios permite venderlos aún más caros de lo que ya son”, explico el analista.

Audiencia del show de Bad Bunny

Según Nielsen, el espectáculo de Bad Bunny se convirtió en el cuarto más visto en Estados Unidos, con un promedio de 128.2 millones de espectadores. Eso lo convertiría en el cuarto show de medio tiempo más visto. Queda detrás de los ofrecidos por Kendrick Lamar (133.5 millones en 2025), Michael Jackson (133.4 millones en 1993) y Usher (129.3 millones en 2024). Se espera que la audiencia mundial completa para el espectáculo de medio tiempo esté disponible a principios de la próxima semana.

” Por un lado está el discurso político; por el otro, el discurso capitalista. La NFL es un negocio, el Super Bowl es un negocio, y una forma eficaz de hacerlo crecer es usando la polémica para atraer más público. No solo eligieron a un artista extremadamente exitoso, sino que generaron controversia para ampliar el alcance.

“Fue un show pensado para atraer a un público latino que tradicionalmente no estaba tan vinculado a la NFL, y también a públicos más jóvenes. La NFL tiene un problema con el envejecimiento de su audiencia: el promedio ronda edades altas, lo cual representa un reto como marca. Necesitan atraer nuevas generaciones para mantenerse vigentes”, explicó el entrevistado.

La presentación de Bad Bunny

Bad Bunny da pie al debate en redes sociales

Por otro lado, considera, el discurso social y en plataformas digitales permite hablar de temas que a veces se pierden en los ciclos noticiosos o que no son fáciles de abordar.

Adolfo Gracia, doctor en Ciencias Políticas y Sociales, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México

“Vivimos en un mundo en el que nos cuesta trabajo reconocer al otro, con discursos de negación o invisibilización de la otredad, de estigmatización de quienes son diferentes, y que en algunos casos terminan en violencia.

“En ese contexto social y cultural, el show permitió discutir el valor de ser: qué significa ser latino en América, en el continente, y qué significa estar orgulloso de nuestras raíces”.

Gracia Vázquez agregó que también estuvo muy presente el mensaje de “cree en ti mismo”, de aceptar nuestras raíces. “A veces, en redes sociales el discurso es más polarizado, con posturas de ‘tú estás mal, yo estoy bien’, pero aun así el debate existe”, añadió.

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Deporte y política en el Super Bowl

Por otro lado, el académico no considera que a raíz de lo ocurrido vayan a cambiar las políticas migratorias del gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, cree que siempre es positivo tener estos espacios de visibilización que permitan la discusión, incluso si surgen a partir de un evento deportivo o de un espectáculo musical.

“Es bueno reflexionar y hablar sobre cómo vemos la migración, cómo la atendemos, cómo tratamos a la otredad y, en el caso específico de Puerto Rico, cómo se trata a los puertorriqueños dentro de Estados Unidos…

“No es algo que vaya a cambiar de manera directa, pero estas discusiones pueden detonar procesos que, a largo plazo, tengan efectos, incluso electorales, aunque no de manera inmediata ni directa”, señala.

Bad Bunny durante su presentación en el medio tiempo del Super Bowl

Y es que en su opinión, siempre hay discusiones políticas alrededor de eventos deportivos, lo mismo en la NFL que en la FIFA, donde entran temas geopolíticos, derechos humanos y conflictos internacionales. “El deporte no está separado de la política; es parte del juego”.

“Al final, creo que hay dos grandes visiones. Por un lado, políticas migratorias más estrictas; por el otro, mensajes de respeto y de que ante el odio, el amor… A final de cuentas, se trata de entender el fenómeno desde lo cultural, lo político y lo económico”.

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.