CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco pidió a los obispos “que nadie tome a Dios como pretexto para levantar muros, derribar puentes y sembrar el odio”, en un discurso que les dirigió hoy y en el que les dio algunas claves sobre cómo debe ser su labor.
Francisco recibió a los obispos ordenados en este año, participantes en el curso organizado por las congregaciones para los Obispos y las Iglesias Orientales, que concluyó el miércoles en el Vaticano.
A ellos, el líder católico les dijo “que la cercanía a la gente no es una estrategia oportunista, sino nuestra condición esencial”.
“La cercanía del obispo no es retórica. No se compone de proclamas autorreferenciales, sino de disponibilidad real”, agregó.
Así que, los exhortó el Papa, “acércate, mantente en contacto con la gente, dedica tiempo para ellos más que para el escritorio, no temas el contacto con la realidad, conocer y abrazar”.
“El termómetro de cercanía es la atención a los últimos, a los pobres, y la sobriedad de los obispos será también así, en un momento en que en muchas partes del mundo todo se reduce a un medio para satisfacer necesidades secundarias, que envuelven y esclerotizan el corazón”, agregó.
Los invitó además “a hacer una vida simple” y rodearse de aquellos que, en su pobreza, recuerdan a Dios. Otro consejo del Papa a los obispos de reciente ordenación fue el de no rodearse de “hombres que dicen sí a lo que les propongan, (Yes Man) o de recaderos”.
Y que sean cercanos también con los sacerdotes:
“Abracen, agradezcan y animen a sus sacerdotes. También están expuestos a un mundo hostil. Necesitan ser amados, seguidos, alentados”.
Pacto educativo
El papa Francisco propuso hoy un nuevo pacto educativo global en el que se ponga el acento en el cuidado del medioambiente y la “solidaridad universal”.
El Pontífice hizo esta propuesta con ocasión del evento mundial, previsto para el 14 de mayo de 2020 en el Vaticano, para concienciar de la necesidad de “reavivar el compromiso por y con las jóvenes generaciones, renovando la pasión por una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión”.
El Papa se dirige a quienes trabajan en el campo educativo y de la investigación y a las personalidades que a escala mundial ocupan cargos de responsabilidad y se preocupan por el futuro de las nuevas generaciones.
“Demos promover juntos y a impulsar, a través de un pacto educativo común, aquellas dinámicas que dan sentido a la historia y la transforman de modo positivo”.
La invitación del Papa es a dialogar sobre el modo “en que estamos construyendo el futuro del planeta” conscientes de que “cada cambio requiere un camino educativo que haga madurar una nueva solidaridad universal y una sociedad más acogedora”.
Una alianza, explica, entre los habitantes de la Tierra y la casa común, a la que debemos cuidado y respeto.
