MÉRIDA.- El hablar o no lengua maya incide directamente en la salud mental de las personas, ya que la discriminación y la interrupción de la transmisión intergeneracional están entre las principales razones por las que se practicaa cada vez menos, sostienen investigadoras de la Uady entrevistadas en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, que se conmemora hoy.
Según el Inegi, en 20023 el maya se ubicaba como la segunda lengua indígena más hablada en el país por personas mayores de 3 años Yucatán, con el 12.4% de la población. Además, en la entidad el 26.1% habla alguna lengua indígena, lo que la coloca en el segundo puesto, solo después de Oaxaca, con el 27.3%.
“La única explicación del por qué la lengua maya se está perdiendo y por qué los niños no la están hablando es porque no se les habla. Ya los adultos la están dejando de hablar”, afirma María Lourdes Pinto Loría, doctora en Psicología.
La académica señala que esto va ligado a “procesos de desvalorización cultural” que generan inseguridad emocional en niños, niñas y jóvenes, ya que “parece que todo lo que la sociedad les pide es que dejen de ser como son”.

Discriminación por hablar maya
“Porque cuando a una persona se le discrimina, agredimos su integridad psicológica y mental. La discriminación ocasiona un daño psicológico a quien lo vive. Daña toda esa estructura de dignidad… También afecta a la sociedad y la convivencia social”, detalla.
En su opinión, hay jóvenes que no hablan la lengua por un bloqueo emocional: “No es un asunto de no puedo. Es un asunto psicológico. ¿Por qué? Porque hay mucha discriminación… y eso duele. Entonces la persona se protege”.
Ante esto, la profesora de la Facultad de Psicología considera que con el desplazamiento lingüístico “no solo cambia la lengua, si no cambia toda una visión del mundo, de las cosas y del cosmos. Esa es la tragedia, que una versión del mundo ya no va a haber”.
Ante esto, la especialista en proyectos de salud mental en comunidades mayas, considera importante la “revitalización de los valores fundamentales de la cultura maya”. “Lo que tenemos que valorar es a las personas que la viven y que son testimonio vivo de la cultura”, detalla la integrante del Sistema Nacional de Investigadores.
TE PUEDE INTERESAR. En Yucatán se discrimina a todo el que no se ajusta a la “norma meridana”
Retos para la lengua maya
- DATOS
- En 2023, en México, 6 de cada 100 personas de 3 años y más hablaban alguna lengua indígena.
- De la población hablante de alguna lengua indígena, 21.2% de tenía 60 años y más, frente a 14.8% de la población no hablante.
En este sentido, agrega que “aunque parezca raro, las comunidades mayas requieren espacios de inclusión de la lengua maya en sus prácticas comunitarias, porque ya se está dejando de hablar”.
La especialista sugiere que existan espacios “de convivencia en donde la lengua maya esté en el centro. Espacios donde puedan ser como son, sin sentirse juzgados”. “El asunto con la lengua es que si no se trabaja, si no se posiciona como proyecto fundamental en las comunidades, pues indiscutiblemente se va a dejar de hablar”, advierte.
En cuanto a los retos, considera que para la sociedad es “superar la discriminación y el racismo”; mientras que para las comunidades es “que sigan hablando sus lenguas a sus hijos, a sus nietos, sus tataranietos”.
María Lourdes Pinto sugiere que “las madres solo le hablen maya a sus hijos los primeros cinco años de vida” para que asimilen la idiosincrasia, valores y prácticas culturales. También propone que madres e hijos usen la lengua maya como herramienta de cercanía emocional y reflexión conjunta, para hablar de cómo se sienten.
PUEDES LEER. La lengua maya, en peligro de desaparecer, afirma promotor cultural
Aprender a hablar maya
Al respecto, la doctora Ksenia Sidorova considera que “la mejor manera de valorar y respetar la lengua maya es aprendiendo a hablarla”.
Para ello recomienda tener espacios donde en confianza, de manera empática, se pueda ir aprendiendo la lengua maya o que cada facultad pueda ofrecer cursos de maya para que estén al alcance, “porque sí gusta”.
La lingüista y asesora del colectivo Weech, que promueve la lengua maya entre alumnos de la Facultad de Antropología, considera que actualmente hay una interrupción de la transmisión intergeneracional, porque en muchos espacios públicos predomina el español. Sin embargo, también es importante el cómo nos relacionamos con la lengua maya, cómo la pensamos, y tener actitudes positivas de aprendizaje.
“La lengua es muy importante, es parte de la identidad de las personas y si respetamos a las personas, también respetamos en este sentido aprendiendo el idioma”.

Jóvenes y lengua maya
Por otro lado están los jóvenes que buscan aprender o perfeccionar sus conocimientos de la lengua maya. Tal es el caso Diego Casanova, estudiante de Comunicación Social, quien creció en un ambiente bilingüe debido a que en su casa “todos hablan maya”.
“Me gustaría poder entender mucho mejor a mis familiares, el cómo ellos transmiten sus ideas. Detrás de una lengua hay una cosmovisión diferente”, dice el nacido en Dzununcán.
Por su parte, Gabriela Reyes Xix, también estudiante de Comunicación Social, quien busca “hablarlo muy bien, a donde sea que vaya o con quien sea”.
La oriudad de Tixcacaltuyub, de 19 años, considera que tuvo las bases en su comunidad; sin embargo ahora está reaprendiendo a hablarlo, ya que considera que hablar lengua maya es esencial para ejercer su carrera.
“Entendemos que la lengua maya está en un proceso de desaparición y un proceso de pérdida porque las futuras generaciones no lo están hablando. Y pues obviamente eso significa que hay un desplazamiento y creo que como jóvenes universitarios nuestra labor social es contribuir a que esto no suceda. Visibilizarlo y trabajar por ello”.
