MÉRIDA.- Una señora de más de 70 años vivió un calvario tras sufrir una agresión e intentar denunciarla. El viernes pasado fue atacada en su casa por un drogadicto. Al ir a denunciarlo, no solo tuvo que discutir con los agentes, quienes intentaron omitir hechos. Hizo el trámite adolorida y terminó en la Cruz Roja a las tres de la madrugada.
La agresión ocurrió alrededor de las 11 de la noche en un predio del fraccionamiento Vergel II. Según la afectada, los policía llegaron y dejaron ir al agresor. La mujer se presentó cerca de la media noche en la agencia del Ministerio Público de la “Fidel Velázquez”.
Tuvo que esperar horas
Ahí, a pesar de quejarse de dolor por la agresión que sufrió, no le permitieron retirarse a consultar con un doctor. Le dijeron que faltaba que la valorará el médico legista, quien llegó después de las dos de la madrugada.
Uno de los hechos que los agentes se negaban a registrar en la denuncia fue que los policías que acudieron en auxilio de la denunciante y familiares del agresor, plenamente identificado como Luis Alberto B. A., fueron los que hablaron con el sujeto y lo dejaron ir. Incluso le aconsejaron que regrese al día siguiente cuando este más calmado y le pida perdón a quienes agredió.
Se desmayó del dolor
Durante la espera del médico legista, la denunciante vomitó por el dolor y se desvaneció. La atendieron sus familiares, a quienes no querían dejar entrar al proceso de la denuncia. Finalmente llegó el galeno,quien dijo que a simple vista no se le veían golpes, “solo se le notaba conmocionada”. El médico sugirió que acuda con un doctor particular para que le tomen radiografías y si resultase con otras lesiones luego se incluyera en el expediente.
Finalmente fue atendida alrededor de las tres de la madrugada en la Cruz Roja, donde le aplicaron una inyección para mitigar el dolor. Las placas de rayos X arrojaron que no tenía lesión alguna de gravedad.- DAVID DOMÍNGUEZ MASSA.
