La Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) es representativa de las operaciones de crédito entre bancos calculada por el Banco de México (Banxico). Se usa como referencia para establecer algunas tasas comerciales a nivel bancario.
Asimismo, Banxico es su órgano regulador y la utiliza como instrumento para controlar la inflación.
Esta tasa ha alcanzado niveles de hasta un 8% y por lo menos de 4% en los últimos años.
Hace unos días Banxico elevó la tasa del 5.5% al 6% como una medida para tratar de frenar la inflación, según nos comenta el doctor Luis Foncerrada Pascal, director de la División de Negocios de la Universidad Anáhuac Mérida, asesor de diversos organismos internacionales y colaborador de varios medios nacionales.
“La inflación en México y el mundo es muy alta, hasta Estados Unidos está alcanzando niveles como hacía mucho no presentaba, del orden del 7.5%; en México la inflación ronda ya el 7%”, explicó el analista económico.
“Una inflación alta no es buena, la inflación se detona cuando los precios de los productos se incrementan y no así los salarios, es cuando con la misma cantidad de dinero ya no se puede comprar lo que antes sí. Además, hay que tomar en cuenta la escasez relativa y la alta demanda de determinados productos, sin faltar los incrementos en los costos de producción”.
“La medida que adopta el Banco de México para tratar de bajar esa inflación es subir las tasas de interés interbancarias, lo que se traduce en créditos más caros que desalientan el consumo y con ello buscan reducciones en los precios”, explicó.
Según lo expuesto por el doctor Foncerrada, cuando la tasa de interés es baja se estimula el consumo, pues las personas pueden gastar más; también los créditos y financiamientos son más bajos.
Por ende, se prevén más préstamos crediticios por parte de las instituciones bancarias.
Cuando sube, el dinero “es un poco más caro”; por tanto, hay menos interés de la población en pedir un préstamo a un banco y se fomenta el ahorro; además, ayuda a que la inflación no avance e incluso beneficia la entrada de inversión extranjera al país.
Los créditos contratados a tasa fija, como pueden ser los hipotecarios (a largo plazo), no resultan tan afectados por esta disposición como sí lo son aquellos que se otorgan vía tarjeta de crédito y se pactan en tasa variable.
Esta situación amerita mayor disciplina de los usuarios de tarjetas de crédito, deben cubrir sus obligaciones mes tras mes de manera puntual con el afán de pagar el crédito (no solo los intereses).
“Un uso más racional de la tarjeta de crédito, que te sirva para atender una situación como, por ejemplo, no haber cobrado tu sueldo el día que te corresponde, pero con la intención de pagar de inmediato y completo para no generar intereses”.
“Para los que no tienen contratados créditos, lo mejor es esperar a que existan condiciones que los hagan más atractivos”.
“Estas medidas de elevar las tasas de interés en los créditos como recurso para bajar la inflación tienen resultados más importantes en países con sistemas bancarios de una alta cultura financiera, donde los bancos tiene colocadas muchísimas tarjetas de crédito; en las economías emergentes, y aquí se ubicaría México”.
“La situación es que el número de tarjetas y de créditos colocados no son suficientes para generar ese impacto que se busca”.
Las tasas de interés de las tarjetas de crédito en México oscilan entre 23% y 133%, correspondiendo este último porcentaje a las tarjetas con los límites de crédito más bajos.
