El Martes de Carnaval, conocido como de “batalla de flores”, fue aprovechado por cientos de familias para visitar el zoológico Centenario, en Mérida, a fin de pasar un rato agradable o porque acostumbran hacerlo cada año.
Sin embargo, ya no se ven estampas de hace algunos años, cuando muchos jóvenes aprovechaban para hacer relajo o pintar de azul a quienes paseaban en el lugar, algo mal visto por muchos.
Familias van al Centenario en vez del Carnaval
En lugar de ir a Ciudad Carnaval, en la comisaría meridana de Xmatkuil, o los carnavales de Progreso o Kanasín, numerosas familias optaron por ir al Centenario, donde fue fluida la llegada desde temprana hora.
Pero no solo familias, sino también amigos y novios aprovecharon el día para dar vueltas en el trenecito, subir a los juegos en diversas áreas del parque, el teleférico y otros atractivos, así como disfrutar del menú que ofrecen los puestos de alimentos.
Un factor que animó a realizar un paseo fue el clima agradable, con aire fresco a causa del frente frío. No había el calor que abochorna ni el frío que desanima a salir de casa.
Fluida llegada de visitantes al zoológico Centenario

Conforme transcurrieron las horas, el Centenario recibió visitantes de Mérida y otros sitios de Yucatán, como fue el caso de Kevin Meza Poot y María Bacab Horán, de Tekax, e incluso se vio a turistas del extranjero.
Kevin Meza comentó que prefirió acudir al Centenario y no al Carnaval en Xmatkuil porque es muy atractivo estar en el parque zoológico, donde planeaba subir al trenecito y disfrutar todos los atractivos para recordar su infancia.
“Se me hizo más atractivo venir al Centenario que ir a las multitudes (por el Carnaval)”
Comentó que salió de Tekax a las 5 de la mañana para llegar temprano a Merida e incluso tuvo que esperar a que abrieran el Centenario.
Los hijos, una razón para ir al Centenario, no al Carnaval
Por su parte, María Bacab comentó que hace 5 años no visitaba el Centenario y prefirió visitar el zoológico en lugar de ir al Carnaval, ya que “para eso habrá otro momento”.

“Es venir para recordar la infancia. Me quiero subir a todos los juegos”, dijo la visitante.
A su vez, Meibel Ongay López comentó que acudió con su familia al Centenario por comodidad y a petición de su hija.
“No quisimos ir al Carnaval porque hay mucha gente, mucho calor, tráfico para llegar. Por eso decidimos acudir al Centenario, ya que está tranquilo, hay menos sol, menos gente y tránsito vehicular”.
Atractivos del Centenario para las familias
“Mis hijos no aguantan el calor ni caminar tanto“, apuntó.
La familia de Maibel está integrada por su esposo Alejandro Campos Ongay y sus hijos Matías, Martín y María.
Otra visitante, Dayana Molina Ĺopez, indicó que optó por el Centenario porque hay juegos para los niños, el trenecito y los animales, entre otros atractivos para padres e hijos.













