Rescatistas independientes piden justicia tras el envenenamiento de perros en Tizimín
Rescatistas independientes piden justicia tras el envenenamiento de perros en Tizimín

Protectores y rescatistas independientes lamentaron las recientes matanzas por envenenamiento de perros en Peto y en Tizimín.

También lamentaron que la ley de protección a la fauna en Yucatán sea letra muerta y advirtieron que los culpables de estos atroces actos son personas potencialmente peligrosas para las comunidades.

En el caso reciente del envenenamiento de 11 perros en la Secundaria Técnica Número 4 de Tizimín (ocho murieron y tres sobrevivieron), las autoridades han indicado que “está en investigación”, aunque no hay más información del asunto.

Yucatán está teñido de rojo y Mérida ya no es blanca, expusieron rescatistas independientes.

Una de ellos, Elsa Arceo, recordó las palabras de Mahatma Gandhi: “La grandeza y el progreso moral de una nación puede medirse por la forma en que trata a sus animales”.

En Mérida y en Yucatán es lo contrario, lamentó.

Mérida, en deshonroso primer lugar

Datos del Inegi al 15 de enero de 2024 arrojaron que Mérida es el primer lugar del país en cuanto a maltrato de animales.

Elsa Arceo afirmó que la atención de las autoridades es ineficiente, sólo hay un perito forense para animales muertos y hay opacidad.

En el caso del perro “Rufo”, que fue decapitado, los rescatistas desearon que el culpable esté en la cárcel, pero no saben si está pagando por el delito.

También recordó que el 23 de febrero se iba a realizar una audiencia por este hecho y fue cancelada. “Esperamos que siga en la cárcel esa persona, porque no sabemos más del caso”.

Luego exigió que las autoridades respectivas informen del caso de “Rufo”.

Este es uno de muchos casos de violencia que se viven no sólo en Mérida, sino en todo el estado como pasó en Tizimín y Peto, dijo.

Actos podrían replicarse en personas; advierten

Además, expuso que las personas que idearon que hicieron estos envenenamientos son peligrosas, empezaron con estos perros y continuarán con personas, pues así es la historia de un criminal.

A su parecer, falta que la justicia haga su trabajo ante los casos de maltrato, violencia y muerte de los animales.

La rescatista comentó que están detenidas algunas iniciativas como la “Ley Rufo” en Yucatán.

Lo que falta son castigos más ejemplares, de muchos años en cárcel ante estos delitos, para quien pretenda hacer estas acciones atroces lo piense dos veces.

No quieren que estos delitos sean resarcidos con trabajos comunitarios o donativo de croquetas, quieren muchos años de cárcel para los agresores porque los animales son seres sintientes.

No nos seguirán dando atole con el dedo, dijo.

“Ley muerta”

Gabriela Valdés Couoh, otra rescatista independiente, comentó que la Ley de protección a la fauna en Yucatán es letra muerta, nada efectiva.

Es una legislación cuyas acciones no proceden y lo estamos viendo en la matanza de los caninos y otro tipo de maltrato en el que ellos tienen que entrar en acción.

Asimismo, expuso que falta que se pongan castigos más severos con años de cárcel para las personas que maltraten a los animales en sus diferentes formas.

Las personas que matan a un animal, como el caso de estos perros de Peto y Tizimín, es porque están mal emocionalmente, están frustradas.

Lucy López, rescatista independiente de Tizimín, lamentó la matanza de ocho perros en la Secundaria Técnica Número 4 de ese municipio.

La legislación no procede, lo estamos viviendo en este caso, apuntó. Ella denunció los hechos y que de los 11 caninos, ocho murieron envenenados y tres se salvaron.

Hoy ya hay seis nuevos perros más porque los tiran a esa área que se encuentra en el Periférico.

La testigo es la maestra Rosalía Argáez, quien había recibido comentarios no agradables de la dirección que por ella están los perros en la escuela (y hasta ya tenían nombres).

La rescatista dijo que se dio a la tarea de visitar las escuelas del municipio para concienciar sobre la protección a los animales y la tenencia responsable, la Secundaria Técnica 4 fue la única que no quiso que ofreciera la charla.