El Ayuntamiento de Mérida busca servir a la ciudadanía mediante las actividades de los Centros de Desarrollo Integral (CDI), al considerar que estos espacios forman parte de la cohesión social que se promueve en las colonias, pero también existe la obligación de administrar de manera correcta los recursos públicos, señaló Arturo León Itzá, director de Desarrollo Social y Combate a la Pobreza.

El funcionario explicó que la reestructuración de los CDI, ahora convertidos en Centros Aprende, responde a la necesidad de mejorar los servicios que se ofrecen de manera gratuita, ya que los cursos y talleres contarán con certificación de habilidades. Además, las personas que participen podrán acceder a créditos municipales para el emprendimiento de un micronegocio propio.

Millonario presupuesto para los CDIs

En relación con la presencia de vecinas de la colonia San Antonio Kaua en la audiencia pública Miércoles Ciudadano, quienes solicitaron que no se cierre el espacio de su colonia —petición que fue aprobada por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada—, León Itzá recordó que los CDI requieren un presupuesto anual de entre 45 y 50 millones de pesos, lo que representa una inversión considerable para el municipio.

El funcionario detalló que, ante ese escenario, se realizó un análisis del funcionamiento de cada centro, lo que llevó a la decisión de cerrar parcialmente los que tienen asistencia baja, para que los recursos rindan mejor en beneficio de la ciudadanía. Como parte de este proceso, los CDI se transforman en Centros Aprende.

La asistencia registrada en algunos espacios, indicó, es de apenas 10 a 15 personas por curso, y en varios casos una misma persona se inscribía en cuatro o cinco talleres distintos, situación que no está permitida por las reglas de operación. A ello se suma que, al inicio de cada año, existe un alto número de inscripciones motivadas por el entusiasmo, pero con el paso de las semanas la asistencia disminuye de forma considerable.

El funcionario aclaró que no se trata de un cierre total de los CDI. Entre las alternativas, mencionó la posibilidad de que las personas asistan a otros centros cercanos, así como trasladar algunas actividades, como los talleres de ritmos latinos, a parques públicos, donde se registra una mayor participación.

En el caso específico del CDI de Kaua, el Ayuntamiento mantiene reuniones con las vecinas interesadas para explicar las causas de la reestructuración y llegar a acuerdos, siempre con el objetivo de preservar el sentido social de estos espacios municipales en las colonias.

El compromiso, subrayó León Itzá, es que las personas continúen teniendo acceso a cursos y talleres de capacitación, pero también que comprendan la importancia de administrar mejor el recurso público para beneficiar a un mayor número de habitantes de la ciudad.

El cambio de nombre a Centros Aprende, añadió, obedece a la mejora de los talleres, algunos de los cuales serán certificados para que las personas obtengan un documento que avale sus conocimientos. Asimismo, se incorporaron cursos exprés, dirigidos a quienes no pueden dedicar uno o dos meses a su formación, como la elaboración de velas y jabones o la capacitación como barista, que requieren de dos a cuatro meses para adquirir habilidades y emprender un negocio propio.

Como parte del apoyo a quienes se capacitan en los Centros Aprende, el Ayuntamiento también ofrece créditos municipales para facilitar la apertura de pequeños negocios.

El rediseño de estos espacios, puntualizó, se enfoca en aquellos centros donde existe mayor participación y afluencia de personas. Además, todos incluyen actividades para niñas y niños, de modo que mientras madres o padres toman un curso, sus hijos pueden realizar otra actividad en el mismo lugar.

Sobre la asistencia en el CDI de Kaua, León Itzá indicó que se encontraba entre los indicadores más bajos. Aunque había alrededor de 200 personas inscritas, muchas rebasaban el límite permitido de cursos por persona. Al inicio del semestre, la asistencia por taller era de entre cinco y 10 personas, con una afluencia total de 60 a 70 usuarios; sin embargo, al cierre del periodo, el número se redujo a 25.

El costo de operación de un CDI, ahora Centro Aprende, explicó, es elevado, ya que incluye coordinadoras, personal de seguridad privada, limpieza y docentes, por lo que el objetivo es hacer más eficiente el uso de estos espacios.

Sobre las razones por las que las personas dejan de asistir pese a estar inscritas, el funcionario reconoció que no existe una causa específica identificada, aunque consideró que influyen factores laborales, familiares y personales, así como el ritmo de vida actual de la población meridana.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.