Los puestos de los mercados municipales de Mérida arrancan la época de vigilia, en su mayoría, manteniendo precios accesibles en frutas y verduras; sin embargo, ya muestran presiones en productos clave de la canasta básica en la Cuaresma, una de las temporadas de mayor movimiento comercial para los locatarios.
El recorrido por estos centros de abasto reveló que la mercancía fresca continúa siendo el principal atractivo frente a los supermercados.
En la zona de pescaderías del mercado Lucas de Gálvez, los productos del mar ya mostraron el termómetro encendido. Actualmente el kilo de mojarra o cazón fresco ronda los $100 a $120, el filete de pescado cerca de $150, la tilapia a $120, mientras que el camarón se mueve entre $160 el coctelero y hasta $270 el de mayor tamaño. Por su parte, el pulpo oscila entre $240 y $250, dependiendo si se vende crudo o cocido.
Los vendedores señalaron que la demanda comenzó a elevarse conforme se acercaba el período religioso, que inicia hoy con el Miércoles de Ceniza, lo que suele incrementar los precios.
A escala nacional, se estima que pescados y mariscos registren un alza promedio cercana del 10% al 12% durante estas semanas debido al aumento en el consumo, así como factores de captura y logística.
En cuanto a frutas y verduras, los aumentos han sido más considerables, con variaciones de entre uno y tres pesos en la mayoría de los casos, lo que mantiene a los mercados como una alternativa económica para el abasto cotidiano.
La naranja se encuentra en alrededor de $9.77 el kilo; la lechuga, el cilantro por manojo y el elote se venden desde $10 por pieza; mientras que la papa, la zanahoria y la espinaca rondan los $15.
En un nivel intermedio se ubican el plátano, entre $19 y $22; la mandarina a $17; el mango manililla a $19 y el criollo a $24 pesos. Entre los más elevados destacan la fresa, que alcanza los $50, y el mango ataúlfo, cercano a $39 pesos por kilo.
Los productos de origen animal reflejan mayor presión en sus precios. La tapa de huevo se comercializa a $78 y la carne de res alcanza los $160, convirtiéndose en uno de los comestibles más caros para las familias. A éstos se suman los básicos como la tortilla, en $26 el kilo, y la masa, en $24.
El comportamiento actual representa un incremento moderado respecto al inicio de 2025, cuando el huevo se encontraba en promedio entre $65 y $68 la tapa, la carne de res rondaba los $145 por kilo y la tortilla se vendía en alrededor de $24.
Para los locatarios, el reciente Carnaval dejó un saldo positivo en ventas, aunque también provocó ajustes temporales en algunos productos de alta demanda.
Juan Chi Alonso, vendedor de verduras, explicó que durante los días de fiesta subió la compra de limón, tomate, chile y cebolla, ingredientes básicos para reuniones familiares y eventos.
“Sí se movió bastante la venta, sobre todo para quienes preparan botanas o comidas en casa. Eso hace que algunos precios suban un poco porque se acaba más rápido el producto”, comentó.
En la Cuaresma, los comerciantes anticiparon incrementos en ciertos alimentos, particularmente en el huevo, el limón y algunas verduras de guiso, a causa del incremento en su consumo cuando disminuye la compra de carnes rojas.
No obstante, confían en que la oferta se mantenga suficiente para evitar alzas abruptas.
Del lado de los consumidores, la percepción es que los mercados siguen siendo el lugar donde se puede cuidar el bolsillo.
Dinorah Chan González, clienta habitual, señaló que, si bien ha notado aumentos, aún encuentra precios más accesibles que en tiendas comerciales.
“Sí ha subido todo, pero aquí todavía alcanza más. Con lo mismo que gastas en un súper, aquí compras más verduras y fruta para la semana”, afirmó.





