En materia energética, Yucatán es víctima del propio éxito de sus políticas públicas de desarrollo en los últimos años, considera Benigno Villarreal del Río, director general de la empresa Vive Energía y ex presidente de la Agrupación Peninsular de Energías Renovables.
El empresario, promotor de inversiones en parques eólicos y solares en Yucatán, afirma que el estado tiene una fuerza de crecimiento de doble dígito en economía, industria, turismo y desarrollo urbano que genera presión sobre la infraestructura eléctrica y una mayor demanda de gas natural.
“Definitivamente, Yucatán es víctima de su propio éxito. Son exitosas las políticas públicas de desarrollo en los últimos años y esto ha convertido a la entidad en una fuerza de mayor crecimiento, no solo regional, sino nacional”, señala en una entrevista con el Diario.

“Uno de los principales indicadores de este crecimiento superior son los datos de la demanda eléctrica, que crece año tras año al 3% en el estado. Este crecimiento genera mucha presión al sistema eléctrico peninsular”.
Según explica, Yucatán forma parte de un circuito eléctrico de la Península, el cual habría que analizar.
Los tres estados del sureste mexicano ejercen mucha presión sobre las líneas de transmisión eléctrica y la falta de generación de energía regional.
Esta carestía de electricidad se ve agravada por falta de gas natural y, aunque se hacen esfuerzos para traer más molécula, este plan todavía no fructifica.
Ante este panorama deficitario, Benigno Villarreal, quien es experto en proyectos de energías renovables y tiene dos parques eólicos en funcionamiento en Yucatán, dice que el gobierno federal adjudicó cinco proyectos para parques eólicos en la Península que generarán en forma conjunta 1,470 megas en 2029.
A su decir, esto solucionará en gran medida la alta demanda de energía eléctrica en la región.
El déficit eléctrico es “un problema heredado a la actual administración federal”, refiere, pero considera que se le brinda atención actualmente.
El año pasado, recuerda, la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Energía y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) lanzaron una convocatoria para nuevos proyectos, con un nuevo esquema de facilidad de permisos para generación e interconexión para proyectos de desarrollos de energía renovable.
Son serios y de mayor responsabilidad porque exigen garantías líquidas a los particulares que participan en esta convocatoria.
Nuevos parques de energías limpias en la Península
Ya hubo un fallo y la Sener adjudicó a cinco empresas la construcción de parques de energía renovable para alimentar el sistema eléctrico peninsular.
Esos proyectos estarán al este de la ciudad de Campeche y en Escárcega (ambos de energía solar); otro proyecto prioritario estará en Panabá 1, en Yucatán (energía eólica); el otro será Vientos del Caribe en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo, que será mixto (energía eólica y solar).

El último, que es el más importante por su dimensión, será Eólica de Dzilam González, que generará 120 megavatios.
En total, la Península tendrá un suministro de energía renovable a futuro de 1,470 megas: 900 megas son de energía solar y el resto de energía eólica.
Benigno Villarreal, quien estaba en Nueva York durante la entrevista telefónica, indica que los proyectos se desarrollarán a fines de 2027, continuarán en 2028 y a mediados de 2029 deberán entrar en operación.
“Son proyectos reales porque las empresas que recibieron la adjudicación deben presentar cartas de garantías antes del 16 de febrero”, destaca.
“Al vencimiento de este plazo quien cumpla con la carta de garantías no podrá echarse para atrás sin tener una consecuencia económica. Lo que quiero transmitir es que hay una seriedad de parte del gobierno federal y ya hay permisos de interconexiones de las energías renovables al sistema eléctrico peninsular”.
El experto en energías renovables admite que en todas las reuniones del sector eléctrico se reconoce que hay una presión muy fuerte sobre la infraestructura eléctrica con motivo del crecimiento económico de Yucatán, pero también es cierto que las autoridades toman medidas para solventar este problema generado por años de desatención.
Se le pregunta sobre el destino de las dos plantas de generación de electricidad de ciclo combinado que construyó la Comisión Federal de Electricidad en Mérida y Valladolid en el sexenio de López Obrador y que están inactivas hasta ahora. Él reconoce que no funcionarán sino hasta que tengan gas natural disponible.
“Para que se logre al 100% su funcionamiento y cumpla su propósito de despresurizar el sistema eléctrico peninsular, se tiene que resolver mediante la llegada de gas natural”, advierte.
“Mientras no llegue la molécula para esas plantas, no podrán aportar de manera significativa a la solución del problema. Contribuirán de manera importante a la solución de la actual situación precaria de energía eléctrica, pero estará condicionado de que les lleven suficiente gas natural para que funcionen”.
“No es una tarea sencilla traer gas natural a Yucatán. Sabemos que está al frente de ese proyecto una empresa muy profesional y experimentada como Engie (que construye un nuevo ducto paralelo al gasoducto Mayakán), es que así, habría que localizar a los directivos de esa empresa para conocer los avances”.
“Si este nuevo suministro que recibirá la Península se combina con la llegada de gas natural y entran en funcionamiento al 100% las plantas eléctricas Mérida 4 y la de Valladolid, sin duda se atenderán las necesidades actuales e inmediatas de la demanda de electricidad.
“Hay que seguir con la planeación de las plantas generadoras para darle mayor cabida al desarrollo económico, industrial, turístico e inmobiliario de Yucatán”.
Villarreal del Río reconoce que en 2029 Yucatán tendría un respiro en el suministro de mayor cantidad de energía eléctrica, pero algunas empresas tienen fechas de operación tan pronto terminen sus parques eólicos en 2027 y 2028.
Primeras plantas
Según expone, la construcción de los parques eólicos y solares tienen una duración promedio de 18 meses, quizá alguna obra pueda tener algún retraso por algún motivo, pero generalmente los parques eficientes tardan 18 meses de construcción. Así, a fines de este año se podrán ver las primeras plantas en construcción.
“Estos nuevos proyectos de energía renovable le darían suficiencia energética a Yucatán”, afirma.
