El sector de la construcción en México continúa mostrando signos de debilidad en lo que va del año; inversión pública a la baja
El sector de la construcción en México continúa mostrando signos de debilidad en lo que va del año; inversión pública a la baja

CIUDAD DE MÉXICO.- El sector de la construcción en México continúa mostrando signos de debilidad en lo que va del año.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el valor de producción del sector cayó 2.1% en mayo de 2025 en comparación con abril, y presentó una baja de 16.6% a tasa anual, en cifras desestacionalizadas.

Tras el auge registrado en 2023, el valor de la construcción ha retrocedido a niveles similares a los de 2022, reflejando la desaceleración de uno de los sectores clave para la economía nacional.

Menos empleo en empresas constructoras

El personal ocupado total en las empresas constructoras también reportó una disminución. En mayo, bajó 1.7% respecto al mes anterior.

Entre los contratados directamente por las empresas, el descenso fue de 1.8%, siendo los obreros el grupo más afectado con una baja de 2.1%.

Los empleados administrativos, contables y de dirección cayeron 1.7%. En contraste, los trabajadores sin remuneración —familiares y propietarios— aumentaron 4.1%.

El personal no dependiente, es decir, quienes prestan servicios por honorarios o comisiones sin sueldo fijo, aumentó 0.8%. Sin embargo, a tasa anual, el total de personas ocupadas en el sector tuvo una caída de 11.5%.

En el mismo periodo, las horas trabajadas en las empresas constructoras retrocedieron 0.9% respecto a abril y 13.8% en comparación con mayo de 2024.

Inversión en infraestructura cae a mínimo histórico

Los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirman la tendencia a la baja.

Según el Informe de Finanzas Públicas y la Deuda Pública a mayo, la inversión física del gobierno federal sumó 347,615 millones de pesos en los primeros cinco meses de 2025, una caída de 29.1% respecto al mismo periodo del año anterior.

Se trata de la mayor disminución registrada desde 2010.

Solo en mayo, la inversión en infraestructura se desplomó 54.4% anual, al registrar 64,107 millones de pesos, reflejo de los ajustes para lograr la consolidación fiscal y reducir el déficit público, después de un 2024 marcado por un endeudamiento histórico.

La caída reportada en estos primeros cinco meses del año es la mayor registrada en los estadísticas de Hacienda, que datan del 2010 a la fecha.

“El gasto público (total) registró un avance de 94.3% respecto a lo programado, lo que aseguró el financiamiento de programas sociales prioritarios y proyectos de infraestructura clave para elevar el potencial de crecimiento y la competitividad del país”, informó la dependencia.

Recortes afectan desarrollo económico y social en México

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) destacó que el gasto en infraestructura es clave para el desarrollo económico y el bienestar social.

Sin embargo, las tres funciones presupuestarias —desarrollo social, desarrollo económico y gobierno— sufrieron recortes, que el gobierno justificó con el objetivo de lograr la “consolidación fiscal” del país.

La función de gobierno tuvo la mayor reducción, con una caída de 66.4% anual, ejerciendo apenas 8,283 millones de pesos.

En desarrollo económico, la caída fue de 32.7%, destacando que hasta mayo no se ejerció presupuesto alguno en infraestructura de comunicaciones.

Por su parte, el gasto en desarrollo social sumó 126,599 millones de pesos, 15.5% menos que en el mismo periodo de 2024.

Combustibles y energía concentran gasto

El informe de Hacienda también indica que 43 de cada 100 pesos destinados a infraestructura se dirigieron a combustibles y energía, con 151,037 millones de pesos, 13% menos que el año pasado.

Petróleos de México (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) concentraron esta inversión, aunque el gasto se mantiene por debajo de los niveles máximos alcanzados entre 2014 y 2016.

Jorge Cano, de México Evalúa, advirtió que aunque es positivo reforzar a las empresas públicas, aún se está lejos de los niveles históricos que impulsaban el desarrollo necesario para el país.