ARGENTINA.- Silvina Luna murió este jueves a los 43 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde estaba internada desde el 13 de junio, por las secuelas de una mala cirugía estética que se realizó en 2011.
Silvina Luna, inició su carrera en los medios en 2001 en la versión argentina de Big Brother, y se había ganado el cariño del público por su carisma y talento, sin embargo, se encontraba luchando contra las complicaciones de salud derivadas de una cirugía estética mal ejecutada.
La modelo sufría de una insuficiencia renal aguda producto de una mala praxis en una operación estética realizada por el Aníbal Lotocki, un reconocido en médico del país sudamericano, en 2011, la famosa esperaba un trasplante de riñón, que se demoró tras haber contraído una bacteria que derivó en su internación durante dos meses y medio.
El doctor le inyectó biopolímeros en sus glúteos como parte del tratamiento que terminó produciéndole hipercalcemia y una insuficiencia renal en su organismo.
En 2022 tuvo que abandonar un reality show debido a problemas de salud relacionados con los efectos de la cirugía de glúteos realizada por el doctor Aníbal Lotocki, quien posteriormente fue condenado a cuatro años de prisión por “lesiones graves” debido a su negligencia.
Desde entonces la salud de Silvina Luna continuó deteriorándose. Estuvo lidiando con los efectos de la cirugía durante ocho años, sometiéndose a tratamientos alternativos y tomando corticoides para evitar ser internada.

En sus últimos meses, enfrentaba un cuadro crónico de hipercalcemia e insuficiencia renal que la llevó a estar hospitalizada y sometida a diálisis tres veces a la semana. Los informes sugieren sufrió problemas de salud debido a una posible intoxicación con metacrilato, una sustancia utilizada en procedimientos estéticos
La mujer permaneció sedada y con respirador artificial hasta el jueves 29 junio, cuando experimentó una leve mejoría. Luego su estado de salud estuvo oscilante, entre avances y retrocesos. Sin embargo, en el último parte médico del hospital, que se dio el 17 de agosto, informaba de una mejoría.
El último vídeo de Silvina Luna
El 5 de junio realizó su último posteo en Instagram, en el que compartió un video desde el Hospital Italiano donde se encontraba internada, para intentar dar un mensaje esperanzador.
“Hola amigos, miren dónde estoy: estoy en la sala de diálisis. Supongo que mañana ya me voy a casa. Me vine a internar porque salieron los resultados de la biopsia de la micobacteria y, por fin, se pudo detectar cuáles son los remedios específicos que tengo que tomar. Son dos, así que los estoy probando ahora, internada, para ver si los tolero y si está todo bien. Por ahora, viene todo perfecto, así que estoy contenta con eso”.
El pasado 17 de agosto también falleció Mariano Caprarola, otro mediático argentino que fue víctima del mismo doctor. Él ingresó al Centro Medicus y había sido intervenido para extirparle unos cálculos renales, consecuencia de la mala cirugía. Sin embargo, no resistió tras la cirugía y tuvo un shock hemorrágico que desencadenó un paro cardiaco.
Pero Silvina y Mariano no son las únicas víctimas del médico, sino también varias personalidades de la farándula argentina han pasado por sus manos y han resultado con problemas de salud derivado de una mala praxis. Por su parte, Lotocki afirma que sus pacientes saben que no es cirujano plástico y deslinda su responsabilidad.
¿Qué es polimetilmetacrilato?
El polimetilmetacrilato es un tipo de plástico que inicialmente se utilizó como un sustituto del vidrio debido a su resistencia a las roturas. Desde la Segunda Guerra Mundial, su producción se ha llevado a cabo a gran escala y se ha convertido en uno de los polímeros plásticos más importantes derivados del ácido acrílico.
En medicina esta sustancia suele utilizarse para prótesis dentales y óseas, para aplicarse como cemento entre las distintas piezas.
En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) también había autorizado su uso para tratar surcos y depresiones en la piel facial en dosis pequeñas.
En el caso de Silvina Luna, al ser aplicado en áreas grandes del cuerpo como los muslos y los glúteos, es probable que se haya superado ampliamente la dosis autorizada y, además, por una cuestión de costos, que haya sido mezclado con otras sustancias.
