Tras el accidente de tren en Adamuz, Rafael Prados abrió las puertas de la parroquia de San Andrés para dar refugio y ser bálsamo en medio del dolor
Tras el accidente de tren en Adamuz, Rafael Prados abrió las puertas de la parroquia de San Andrés para dar refugio y ser bálsamo en medio del dolor

Tras el accidente de tren en Adamuz, el párroco, Rafael Prados, mantuvo abiertas durante toda la noche las puertas de la parroquia de San Andrés de Adamuz para ofrecer refugio y consuelo a los afectados de la tragedia ferroviaria que conmocionó a toda España.

Comida, bebidas calientes, colchones, abrigo, auxilio y todo lo que hiciera falta, según relata el párroco.

Dos días después del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, España, los equipos de emergencia continúan los trabajos de rescate e identificación de las víctimas. Hasta el momento se cuentan 41 fallecidos, 43 denuncias de personas desaparecidas y 39 personas ingresadas en hospitales, de las cuales 13 en UCI.

La parroquia de San Andrés de Adamuz dio refugio a los afectados

Rafael Prados Godoy, párroco de la parroquia de San Andrés de Adamuz, explicó cómo fue la respuesta de la Iglesia en la atención de los afectados por este trágico accidente. Después de que se conoció la gravedad del accidente, Rafael Prados junto a sus colaboradores y feligreses, habilitaron las instalaciones de la parroquia como punto de acogida para las personas afectadas.

“Inmediatamente después de que nos enteramos del accidente, supimos que los pasajeros del tren, aquellos que habían sobrevivido iban a venir aquí a nuestro pueblo; pues, la gente inmediatamente salió de sus casas llevando lo que pensaban que podía ayudar, algunas personas traían agua, otros incluso colchones por si alguien tenía que pasar la noche aquí y algunas personas pues directamente abrían su frigorífico y lo vaciaban y lo traían por si había que dar de comer a la gente”.

Un bálsamo en ese momento de dolor

Rafael Prados también dijo que, puso a disposición las instalaciones de la parroquia San Andrés para acoger a los pasajeros que no necesitaban de atención médica, especialmente, una nave del coro de la Virgen del Sol.

“Como la parroquia queda retirada del centro logístico donde empezaron a llegar los pasajeros, decidimos abrir una nave que tiene el coro de la Virgen del Sol, y allí fue donde empezamos a atender a los pasajeros que no necesitaban atención médica.

Aquellos que llegaban grave, inmediatamente eran llevados en ambulancia o eran atendidos en este hospital de campaña y nosotros pues acogíamos a aquellos que simplemente estaban esperando a que los pudieran llevar a su destino.

Los acogimos allí con lo que teníamos, con comida, con agua, con café caliente. En cuanto ya estaban sentados y un poquito serenos, dentro de obviamente, de las circunstancias, pues acompañarlos y escucharlos y dejar de alguna manera que ellos se desahogaran y fuera un bálsamo en ese momento de dolor”.

La cercanía de la Iglesia y su pastor

Asimismo, Rafael Prados dijo que el día de ayer, 19 de enero, junto al Obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández González, fueron a Adamuz para manifestar su cercanía y solidaridad con las familias afectadas por el accidente.

“El obispo me llamó para ver cuándo se podía hacer presente. Le dije que durante la noche iba a ser complicado. Entonces, él se presentó aquí por la mañana para poder hablar con esos familiares que estaban aguardando noticias. Estuvo un rato con ellos, estuvo charlando con ellos, escuchándolos y dándole un poco de consuelo.

“Luego, a partir de ese momento, cuando ya el obispo terminó de hablar con ellos, los familiares fueron trasladados a la zona de Córdoba, donde están llevando los cuerpos, allí que está el colegio forense y allí también les están atendiendo de alguna manera a través del Capellán del hospital reina Sofía, que es donde están los heridos.

“Pues, de una forma y de otra, por múltiples canales la Iglesia está queriendo acompañar y consolar en la medida de lo posible a los que han sufrido esta desgracia”.

La oración de la Iglesia

Finalmente, el párroco de Adamuz envió un mensaje de esperanza a las familias de las personas afectadas por este accidente.

Manifestó su disponibilidad y dijo que cuentan “con nuestra oración y con nuestro cariño y con la ayuda que le podamos prestar a las familias de España”. Además, dijo que apenas se sepa el alcance de las víctimas se celebrará la Santa Misa por el eterno descanso de los fallecidos.

“Estamos aguardando a que finalmente terminen los trabajos, y cuando sepamos el nombre de todas las personas por las que podemos y debemos rezar y cuando ya lo tengamos organizaremos una Misa para ofrecerle al Señor por sus almas”.

Con información de Vatican News.

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