Tras el accidente de tren en Adamuz, el párroco, Rafael Prados, mantuvo abiertas durante toda la noche las puertas de la parroquia de San Andrés de Adamuz para ofrecer refugio y consuelo a los afectados de la tragedia ferroviaria que conmocionó a toda España. Comida, bebidas calientes, colchones, abrigo, auxilio y todo lo que hiciera […]
