El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, a su llegada ayer a un juicio histórico en Los Ángeles sobre si las redes sociales vuelven adictos a los menores
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, a su llegada ayer a un juicio histórico en Los Ángeles sobre si las redes sociales vuelven adictos a los menores

LOS ÁNGELES (AP).— Mark Zuckerberg se enfrentó ayer a abogados en un tribunal de Los Ángeles, donde el director general de Meta respondió a preguntas sobre el uso de Instagram entre los jóvenes, su testimonio ante el Congreso y las recomendaciones internas que ha recibido sobre ser “auténtico” y no “robótico”.

El testimonio de Zuckerberg es parte de un juicio sin precedentes en Estados Unidos sobre redes sociales que cuestiona si las plataformas de Meta provocan una adicción y perjudican deliberadamente a los menores de edad.

Durante el interrogatorio por parte del abogado de la demandante, Zuckerberg señaló que sigue estando de acuerdo con su declaración previa de que el conjunto existente de trabajos científicos no ha demostrado que las redes sociales causen daños a la salud mental.

El abogado de la demandante, Mark Lanier, le preguntó a Zuckerberg si la gente tiende a usar algo con mayor frecuencia si es adictivo.

“No estoy seguro de qué decir sobre eso”, respondió Zuckerberg. “No creo que eso aplique en este caso”.

Abogados que representan a la demandante, una mujer de 20 años identificada por las iniciales K.G.M., aseguran que su uso de redes sociales a temprana edad la volvió adicta a la tecnología y agravó su depresión y pensamientos suicidas. Meta Platforms y YouTube, de Google son los dos demandados que quedan en el caso. TikTok y Snap resolvieron sus causas mediante un acuerdo.

Al inicio de su interrogatorio, el abogado Mark Lanier expuso tres opciones sobre lo que la gente puede hacer con personas vulnerables: ayudarlas, ignorarlas o “aprovecharse de ellas y usarlas para nuestro propio propósito”.

Zuckerberg declaró que está de acuerdo en que la última opción no es lo que una empresa responsable debería hacer, y afirmó: “Creo que una empresa razonable debería tratar de ayudar a las personas que usan sus servicios”.

Lanier interrogó extensamente a Zuckerberg con relación a un comentario que hizo durante una audiencia legislativa, en la que aseguró que a los empleados de Instagram no se les fijan objetivos para aumentar la cantidad de tiempo que la gente pasa en la plataforma.

Lanier presentó documentos internos que parecían contradecir esa declaración. Zuckerberg respondió que anteriormente tenían objetivos relacionados con el tiempo que los usuarios pasan en la plataforma, pero aclaró que él y la empresa tomaron la decisión consciente de dejar de lado dichas metas, enfocándose en cambio en la utilidad. Dijo que cree en la “suposición básica” de que “si algo es valioso, la gente lo usará más porque le es útil”.

Lanier también le preguntó a Zuckerberg sobre lo que describió como un amplio entrenamiento en medios, incluso para testimonios como el que estaba dando en el tribunal.

“Auténtico y real”

Lanier hizo referencia a un documento interno sobre retroalimentación acerca del tono de voz de Zuckerberg en sus propias redes sociales, instándolo a mostrarse “auténtico, directo, humano, perspicaz y real”, e indicándole que “no se esfuerce demasiado” ni se muestre “falso, robótico, corporativo o cursi” al declarar.

Zuckerberg rechazó la idea de que haya recibido capacitación sobre cómo responder preguntas o presentarse, y afirmó que quienes lo aconsejaban “sólo estaban dando comentarios”.

Sobre sus apariciones en medios de comunicación y presentaciones en público, Zuckerberg dijo: “Creo que en realidad soy bastante conocido por ser un tanto malo en esto”.

Lanier dedicó buena parte de su tiempo con Zuckerberg a preguntar sobre las políticas de verificación de edad de la empresa.

“No veo por qué esto es tan complicado”, subrayó Zuckerberg después de un largo intercambio, reiterando que la política de la empresa restringe el uso en menores de 13 años y actualmente trabajan para detectar a usuarios que han mentido sobre su edad para eludir las restricciones.

Zuckerberg se apegó en gran medida a sus puntos de conversación, haciendo referencia a su objetivo de construir una plataforma que sea valiosa para los usuarios, señalando en varias ocasiones que no estaba de acuerdo con la “caracterización” de Lanier de sus preguntas o de los propios comentarios de Zuckerberg.

A Zuckerberg también se le presionó sobre políticas relacionadas con los filtros cosméticos en Instagram, a lo que señaló que no cree que haya evidencia suficiente que indique el daño que los filtros pueden causar y declaró que tiene un “estándar estricto” para bloquear funciones que limitarían la expresión de las personas.

Lanier hizo referencia a expertos externos que fueron contratados por Meta para evaluar los filtros y sus posibles impactos, asegurando que los 18 de ellos plantearon preocupaciones.

Los abogados de la joven demandante pusieron contra la pared a Zuckerberg al mostrarle un documento que sugería que para 2018 unos 4 millones de usuarios eran menores de 13 años, cerca del 30% de todos los niños de entre 10 y 12 años en Estados Unidos en ese momento, de acuerdo a información de Los Angeles Times.

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