DZIDZANTÚN.— Gran consternación causó entre los dzidzantunenses la noticia del deceso de Filiberto Puc, quien tenía 110 años de edad y era uno de los más longevos del municipio.
El cuerpo es velado en su domicilio particular, en la calle 19 entre 24 y 26.
El deceso ocurrió aproximadamente a las 5 de la mañana de ayer domingo.
“Don Filo”, como cariñosamente se le conocía, nació el 20 de agosto de 1907, en vísperas de la Revolución Mexicana, se caracterizó por ser trabajador, agradable, tranquilo y amigable.
Sentado en su sillón que da al ventanal de su casa, “don Filo recordó muchas anécdotas en varias entrevistas que concedió.
En sus diálogos se notaba su lucidez y su mirada serena y tranquila.
A los 14 años de edad un señor de apellido Ávila le enseñó el corte de penca, trabajo que realizó durante mucho tiempo.
Contrajo nupcias con Maximina May, de quien quedó viudo hace 37 años. Los esposos procrearon ocho hijos: Miguel, Paula, Dionisia, Teodora, Ismael, Guadalupe, Elda y Ángela Puc May.
“Don Filo” se desempeñó como cortador de leña, supervisor del ejido, agricultor y ganadero, con lo que sacó adelante a sus hijos.
Hasta hace unos meses salía al parque principal a platicar con sus compañeros y a disfrutar de la sombra de los algarrobos.
En alguna ocasión relató que manejaba su bicicleta perfectamente bien, pero debido a que mucha gente conduce sin precaución temía ser atropellado y no salía, y disfrutaba en su hogar de la compañía de sus familiares y amigos que lo visitaban.
—Es una bendición del todopoderoso llegar a esta edad y estar rodeado de una familia que me valora mucho, pues ahora tengo 112 descendientes, entre nietos, bisnietos y tataranietos —dijo, en una entrevista en 2015.
La juventud de ahora
En otra entrevista, en 2016, expresó que “hoy en día la juventud no se cuida, están abusando de la vida, pasan mala noche además de que toman o fuman, cuando llegan a los 50 o 60 años ya se están quejando.
“Yo hasta los 102 años dejé de trabajar porque tenían miedo mis familiares que me caiga en mi terrenito”.
También dijo que “ya corté mi pastel, vinieron a felicitarme mis nietos.
Henequén y sal
“En Kancabdzonot (comisaría de Yaxcabá), que se encuentra rumbo a Temax, cortaba penca, luego trabajé en Mina de Oro y Las Coloradas, cuanto estuvo en su apogeo la sal en la costa, pero esa vez, terminando de trabajar veníamos a la casa y cuando terminábamos de comer, a dormir temprano”.
Destacó a sus descendientes les enseñó la importancia de trabajar para lograr la meta que uno se proponga.— Miguel Á. Rojas Tamayo
De un vistazo
Lo que más le gustaba
“Si no fuera por un dolor que tengo en mi espalda, estuviera trabajando ahorita en lo que más me gusta: la milpa”, señaló “Don Filo” en 2016.
Su último cumpleaños
Ese año, con motivo de su cumpleaños, agradeció a Dios por permitirle un año más de vida, y recibió la visita de sus familiares, quienes lo felicitaron deseándole, con la ayuda de Dios siga cumpliendo muchos años más.
