CHICHÉN ITZÁ.- Aunque por unos minutos, miles de turistas pensaron que no se observaría, debido a una nube pasajera, finalmente 10 minutos antes de las cinco Kukulcán llegó puntual a su cita en el castillo en la zona arqueológica, acto que fue aplaudido por los presentes.
Cómo estaba previsto, desde las nueve de la mañana del viernes comenzaron a llegar los grupos de turistas.
Muchos optaron por comer en los negocios del parador turístico, conscientes de que, una vez dentro de la zona arqueológica, no se les permitiría salir para alimentarse.
Sólo estaba permitido el ingreso de botellas de agua para mitigar la sed a lo largo del día mientras esperaban el descenso de la serpiente emplumada.
Algunos turistas conocieron Chichén Viejo
Quienes llegaron temprano aprovecharon para recorrer la zona, incluyendo Chichén Viejo, el cenote y algunos senderos internos.
Tras finalizar su recorrido, comenzaron a buscar espacios con sombra donde sentarse y esperar la aparición del fenómeno.
Alrededor de las cuatro con quince minutos, se empezó a reflejar la decepción en el rostro de muchos de ellos, debido a la aparición de una nube que tapó el astro rey.
Sin embargo, la nube siguió su recorrido y a las cuatro y media comenzaron a formarse los triángulos de la serpiente.
Kukulcán llegó a su cita en Chichén Itzá
Unos 10 minutos antes de las cinco de la tarde ya se podía observar completo, el fenómeno, no era muy claro.
Aun así, más de 12,000 turistas, reunidos a los pies de El Castillo, estallaron en aplausos al presenciar el evento.
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Fue alrededor de las cinco y media que los turistas comenzaron a salir de la zona contentos de haber observado el equinoccio.
De acuerdo con datos obtenidos, muchos de los visitantes llegaron procedentes de Quintana Roo.
Se implementó un operativo de seguridad
En cuanto a Seguridad, la Secretaria de Seguridad Pública del Estado implementó un operativo especial, tanto en el interior como en el exterior de la zona.
La SSP y la Guardia Nacional se hicieron cargo de la seguridad y la policía estatal se encargó del control de la vialidad.
Los guías de turistas tuvieron una jornada exitosa, ofreciendo al menos tres servicios durante el día, lo que les generó ganancias aproximadas de $3,000.
También los restauranteros reportaron buenas ventas, ya que muchos visitantes prefirieron comer antes de ingresar a la zona arqueológica.














