Además de que no recogieron la producción de miel, apicultores se preparan para alimentar a las abejas
Además de que no recogieron la producción de miel, apicultores se preparan para alimentar a las abejas

TIZIMÍN.— Con un panorama crítico marcado por la incertidumbre climática y económica, la actividad apícola en la región oriente de Yucatán comenzó el año sin que, hasta el momento, haya comenzado formalmente la temporada de cosecha de miel.

Gamaliel Canto Dzul, presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada en Apicultura y Meliponicultura (Agleam), explicó que, aunque por calendario ya debería registrarse producción en enero, la realidad en los apiarios es distinta.

“Estamos en fecha de inicio, pero técnicamente la cosecha no ha comenzado. No se ha extraído miel y el nivel de producción es muy bajo; la situación es crítica”, señaló.

El dirigente apícola detalló que durante el otoño, especialmente en octubre y parte de noviembre, suele presentarse la floración de enredaderas y bejucos, una fuente importante de néctar para las abejas; sin embargo, este año dicha floración no se registró. A ello se sumó el retraso en el tajonal y el guano, plantas clave para la primera cosecha invernal.

“Muchos compañeros están alimentando a sus colmenas más tiempo de lo normal, lo que incrementa los costos. La floración está atrasada y no sabemos si este invierno permitirá una buena cosecha, como en otros años”, indicó.

Precio de la miel

En el aspecto económico, Canto Dzul advirtió que el precio de la miel se mantiene por debajo de los costos de operación. Actualmente, la miel convencional se paga entre 30 y 31 pesos por kilo, mientras que la orgánica alcanza apenas entre 35 y 36 pesos, siempre que el productor cuente con certificación.

“La mayoría de nuestra miel se produce con buenas prácticas y tiene calidad ecológica, pero sin certificación se paga como convencional, y esa certificación es la que marca la diferencia”, comentó.

El líder del sector agregó que el aumento constante en insumos como cajas, cuadros, cera estampada y equipo apícola, así como el incremento al salario mínimo, impacta de manera directa en la rentabilidad, sobre todo en temporada de cosecha, cuando incluso los pequeños productores requieren contratar mano de obra temporal.

“La mayoría de los apicultores atiende personalmente sus apiarios, pero en cosecha todos necesitamos apoyo. Con los precios actuales de la miel, el punto de equilibrio es cada vez más difícil de alcanzar”, lamentó.

Ante este escenario, señaló que uno de los principales retos consiste en llevar el producto directamente al consumidor final, reducir la intermediación y fortalecer la capacitación, la certificación en buenas prácticas y la transición hacia la certificación orgánica.

“El objetivo es consolidar la exportación, pero se requiere un exportador confiable que al menos cubra el costo operativo. Hoy el punto de equilibrio debería ubicarse entre 40 y 45 pesos por kilo, considerando el tipo de cambio, para que la apicultura sea sostenible”, concluyó.

Apicultura en el oriente de Yucatán

El clima frío a causa del norte amenaza la cosecha de miel en Tizimín.

Tizimín es uno de los tres municipios con mayor volumen de producción de miel en Yucatán, junto con Tekax y Valladolid.

El censo apícola local registra a más de 1,500 productores que dependen directamente de la actividad melífera en el oriente.

Mercado europeo y crisis

Los frentes fríos actuales frenan la floración del tajonal, especie silvestre que representa el sustento principal de las abejas.

Aproximadamente el 90% de la miel obtenida en las comisarías de Tizimín tiene como destino final el mercado europeo, principalmente Alemania.

Colaboradora de Megamedia en municipios del oriente de Yucatán desde junio de 2009. Cubre noticias generales en las comunidades de esta región: política, gobierno, campo, ganadería, sucesos policíacos, religión, artes y cultura.

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