TIZIMÍN.— Aunque la Feria de Reyes concluyó desde hace una semana, a los vendedores ambulantes conocidos como “subasteros” se les permitió permanecer algunos días extra en el recinto ferial, pero el plazo venció el fin de semana y desde ayer las puertas permanecieron cerradas al público.
La Policía Municipal se encargó de resguardar los accesos. Ya no hubo movimiento de personas ni ventas.
De acuerdo con los propios fiesteros, anteayer se les permitió realizar los remates de sus productos. Ellos esperaban que se les autorizara quedarse hasta el próximo viernes; sin embargo, solo se les concedió un día más para empacar y retirarse definitivamente del sitio.
Dámaso Jiménez Castillo, uno de los vendedores, señaló que su ruta continuaría hacia la Expo Feria de Valladolid, aunque recalcó que los espacios son más caros.
Además, se les cobra el uso de los baños, motivo por el cual los “subasteros” anticipaban permanecer más días en Tizimín.
Pese a haber pagado en su totalidad por los espacios que ocuparon en la feria tizimileña, ya no se les permitió quedarse por más tiempo, dijo. Reconoció que durante el fin de semana las ventas fueron buenas, ya que lograron rematar las últimas piezas de la mercancía.
Miguel Aguayo Arceo, del área administrativa de la Expo Feria Tizimín, explicó que era imposible permitir que los fiesteros permanecieran más tiempo debido a los gastos que se generan por consumo de energía eléctrica, agua potable y el servicio de recolección de basura, los cuales deben ser cubiertos por la organización.
Medida de presión
Incluso advirtió que en caso de que algunos comerciantes no se retiren en los próximos días, se procederá al corte del suministro eléctrico como medida para presionar su salida.
Luego añadió que en el transcurso de una semana deberán rendirse cuentas al Ayuntamiento.
Asimismo, precisó que todos los “subasteros” que aún permanecen en el recinto ya cumplieron con sus pagos, los cuales acreditan mediante recibos al momento de retirarse.





