SAN JUAN (EFE).— Bad Bunny tiene un gran impacto social en el mundo debido a que sus canciones abordan problemáticas locales que son globales, como un grito de lucha, según el análisis que hacen 29 especialistas de varias disciplinas.
El libro “Bad Bunny Enigma: Culture, Resistance and Uncertainly” estudia la influencia del artista en diferentes campos de la sociedad, como la cultura, la política, la utilización del lenguaje español como resistencia y la musicología, a nivel local y mundial.
“Los procesos de la colonialidad, esos elementos del imperialismo, de la privatización, el neoliberalismo, eso son cosas que están afectando a tantos y tantos países a nivel mundial”, explica Sheilla R. Madera, profesora puertorriqueña de Estudios Globales y Socioculturales en Florida International University.
Madera, quien junto con Nelson Vara y Daniel Nevárez se encargó de editar la obra elaborada en un año y medio, afirma que, en la región de Latinoamérica, “la gente en general y la gente más joven en particular se siente identificada con lo que él está diciendo”.
“Es lo que se conoce como un fenómeno glocal, que es global y es local a la vez”, indica Madera sobre un artista que mantiene su identidad puertorriqueña mientras alcanza un éxito internacional sin precedentes.
A sus 30 años, Benito Antonio Martínez Ocasio trata en la lírica de algunas de sus canciones problemas “glocales”, que afectan a la población puertorriqueña y también sufren ciudadanos de otros países, como la gentrificación, que denuncia en “El apagón” y en “Lo que le pasó a Hawaii”.
Para Madera, uno de los motivos del éxito de Bad Bunny a nivel mundial es que expone estos “denominadores comunes” que son preocupaciones que tienen los puertorriqueños y que atañen a muchos países.
“Debí tirar más fotos”, homónima del más reciente álbum del artista, es la banda sonora de la nostalgia, utilizada en Palestina y en el Líbano para recordar cómo eran sus territorios antes del conflicto con Israel.
Este fenómeno es analizado en el libro, publicado por la editorial Lexington Books, por expertos en campos como la sociología, psicología, historia, mercadeo, estudios culturales y de género y comunicaciones, entre otros.
“El libro es una mirada multidisciplinaria”, afirma Madera, quien detalla que en este análisis de 14 capítulos se trata también cómo Bad Bunny trabaja el asunto de las mujeres empoderadas, como en la canción “Andrea”.
Estados Unidos invadió Puerto Rico en 1898, cuando era colonia española. Desde 1952, la isla es un Estado Libre Asociado, que cuenta con cierto grado de autonomía y un Gobierno y Parlamento locales.
Quedan bajo el control de Washington áreas como defensa, fronteras y relaciones diplomáticas, por lo que gran parte de los puertorriqueños, entre ellos Bad Bunny, rechazan esa situación colonial.
“El Estado Libre Asociado no es otra cosa que un eufemismo. Es un territorio, pero se comporta como una colonia con todo lo que eso significa. La violencia socioestructural y del Estado que se ejerce contra los puertorriqueños históricamente ya no se puede ocultar más“, asevera Madera.
Es “Debí tirar más fotos” un “regalo a un Puerto Rico herido y un acto hermoso”, opina, porque la historia de la isla “está hilvanada con la salsa, la bomba, la plena y es muy bonito ver que hay un resurgir y un interés que ha sido catapultado por Bad Bunny”.
Madera sentencia que es “injusto” posicionar al artista como “un héroe” y solicita a la población que “no le pongan unas expectativas a él en los hombros que no son razonables”.
“Todo esto que está haciendo es por un compromiso que él tiene, pero no le toca”, afirma sobre este fenómeno de Bad Bunny que trasciende lo musical.
Conejo Malo Impacto
Las canciones de Bad Bunny tiene un gran impacto social en el mundo porque abordan problemáticas locales-globales.
La lírica
Letras del tema “Calladita” aparecieron en carteles durante las protestas de 2019 en Chile y en las Islas Canarias se hicieron eco de “El apagón” y “Lo que le pasó a Hawaii” en protesta contra el fenómeno de la gentrificación.
