• A la izquierda, el músico y compositor de salsa Willie Colón se presenta en el marco del “Tour 50 Aniversario” en Guadalajara, en 2017; debajo, el saludo a la bailarina Tongolele
  • A la derecha, Willie Colón y Johnny Laboriel; arriba en un evento en Estados Unidos

WASHINGTON (AP).— Willie Colón, arquitecto de la salsa urbana postulado al Grammy y activista social, falleció ayer a los 75 años.

Su carrera se extendió por décadas, en las que el trombonista, compositor, arreglista y cantante produjo 40 álbumes que vendieron más de 30 millones de copias a nivel mundial.

Colaboró con grandes artistas y agrupaciones, como la Fania All Stars, Héctor Lavoe, Rubén Blades, David Byrne y Celia Cruz.

Su celebrada colaboración con Blades, “Siembra”, fue uno de los discos de mayores ventas en la salsa de todos los tiempos y el par era conocido por abordar cuestiones sociales a través del género.

Su familia y su mánager informaron de su pérdida a través de redes sociales.

“Willie no solo cambió la salsa, la expandió, la politizó, la vistió de crónica urbana y la llevó a escenarios donde antes no sonaba”, escribió su mánager Pietro Carlos. “Su trombón fue voz del pueblo, eco del Caribe en Nueva York, puente entre culturas”.

Colón, quien estuvo postulado a 10 Grammy y un Latin Grammy, hizo famosas canciones como “El gran varón”, “Sin poderte hablar”, “Casanova”, “Amor verdadero” y “Oh, qué será”.

Fue incorporado al Salón de la Fama de los Compositores Latinos en 2019.

Rubén Blades escribió en su cuenta de X que confirmó “lo que me resistía a creer” y ofreció sus condolencias a la familia de Colón.

Entre trombón y fama

Nacido en el barrio neoyorquino del Bronx, Colón fue criado por su abuela y su tía, quienes desde pequeño lo nutrieron de música tradicional puertorriqueña y de los ritmos típicos del repertorio latinoamericano, incluyendo el son cubano y tango.

Sus padres, de origen boricua, también nacieron en Estados Unidos.

A los 11 años incursionó en el mundo de la música con la flauta, luego con el clarín, posteriormente con la trompeta y, finalmente, con el trombón, con el que se destacó en el entonces naciente género de la salsa.

Su interés por este instrumento surgió tras escuchar a Barry Rogers tocándolo en el tema de Mon Rivera con Joe Cotto “Dolores”.

“Sonaba como un elefante, un león… un animal. Algo tan diferente que, apenas lo oí, me dije: ‘Yo quiero tocar ese instrumento’”, recordó en una entrevista publicada en el diario colombiano “El Tiempo” en 2011.

A los 17 años se unió al grupo de artistas que formó el famoso sello discográfico Fania Records, liderado por Jerry Masucci y Johnny Pacheco, que fue en gran parte responsable de la nueva propuesta sonora que se produjo en el mundo latino de Nueva York y que posteriormente se denominaría “salsa”.

Su principal característica como músico fue la fusión de ritmos, ya que logró armonizar jazz, rock, funk, soul y R&B con la vieja escuela latina del son cubano, el chachachá, el mambo y la guaracha, sumando la nostalgia del sonido tradicional puertorriqueño que encierra música jíbara, bomba y plena.

La Academia Latina de la Grabación, que le otorgó el Premio de la Excelencia Musical en 2004, lamentó su partida. “Su legado transformó la salsa al convertirla en un fenómeno global, estableciendo un sonido y una estética que definieron una época y continúan inspirando a generaciones de artistas”, señaló la Academia en una publicación en X.

Como líder comunitario, Colón se dedicó a luchar por los derechos civiles, mayormente en Estados Unidos. Fue parte de la Asociación de Artes Hispanas, la Comisión Latina sobre Sida, la Fundación Proinmigrantes de la ONU, la Coalición Arthur Schomburg por un Mejor Nueva York y el Instituto Caucus Congresional Hispano, entre otros.

En 1991 fue honrado con el Chubb Fellowship de la Universidad de Yale, un reconocimiento político que también recibieron John F. Kennedy, Moshe Dyane, Jesse Jackson, Ronald Reagan y George Bush, entre otros.

En el ámbito político, fue asistente especial de David Dinkins, primer alcalde negro de Nueva York, y fue nombrado asistente especial y asesor del alcalde Michael Bloomberg.

Cuando quiso aspirar a cargos públicos, no tuvo suerte. Fracasó en un desafío a Eliot Engel en las primarias demócratas de 1994, y en 2001 quedó en tercer lugar para el puesto de defensor público de Nueva York.

Apoyó la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2008, pero le dijo a “The Observer” que votó por Donald Trump en 2016.

Colón tuvo fuertes encontronazos públicos con artistas y políticos. Con Rubén Blades, por ejemplo, mantuvo un pleito legal durante años por incumplimiento de contrato en relación con el concierto “Siembra… 25 años después”, celebrado en Puerto Rico en mayo de 2003. También desató una polémica cuando en una red social llamó “podrido” al entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez.

Colón actuó en películas como “El vigilante”, “The Last Fight” y “La lotería del amor”, así como en la “Miami Vice” y la telenovela “Demasiado corazón”. Más recientemente apareció en el vídeo musical de “NuevaYol” de Bad Bunny.

En 2021, Colón y su esposa Julia sufrieron un grave accidente de tráfico en Carolina del Norte por el cual el músico tuvo lesiones que pusieron en peligro su vida.

Le sobreviven sus hijos Willie Jr., Diego, Miguel y Antonio, su esposa Julia y su sobrino Joe.

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