• Arriba y a la derecha, la venta de obsequios en el centro meridano durante el pasado Día del Amor y la Amistad. Las redes sociales han tenido un fuerte impacto en las relaciones románticas, revela un psicólogo clínico

Las redes han transformado drásticamente la forma en que las nuevas generaciones perciben y manejan sus relaciones, señala José Jesús Karam Espósitos, psicólogo clínico y docente en la Escuela de Psicología de la Universidad Anáhuac Mayab.

Este fenómeno llevó a generaciones nacidas después de 2009 a enfrentar un aumento alarmante de ansiedad y depresión, incluso hacen ver en este mes, que es alusivo al amor y la amistad, que el amor está cada vez más fuera de moda, indica.

“Desde que surgieron las redes sociales, especialmente entre 2007 y 2009 con el auge del ‘me gusta’ y el ‘compartir’, hemos visto un cambio significativo en la forma en que los jóvenes interactúan. Este fenómeno ha llevado a que generaciones nacidas después de 2009 enfrenten un aumento alarmante en la ansiedad y la depresión”, dice.

El especialista considera que hoy “a los medios les preocupa muy poco que tú desarrolles tu capacidad de amar y que mires cada intercambio, cada relación como un acercamiento y un afinamiento de tus características y tus capacidades de amar, creo que los chavos están perdiendo eso”.

¿Qué es el “serial monogamy”?

“Ahorita lo que está de moda desde hace algunos años es lo que llaman en Estados Unidos ‘serial monogamy’, la monogamia serial. Lo más lógico y lo esperable es que tú seas monógamo, pero por dos o tres años con alguien, después cambias el modelo y te haces monógamo con otra persona nueva”, revela.

En entrevista con el Diario, Karam Espósitos analiza el impacto de las redes sociales en las relaciones interpersonales, que en su opinión transformaron drásticamente la forma en que las nuevas generaciones perciben y manejan sus relaciones.

El psicólogo destaca que los jóvenes ahora deben lidiar no solo con la aprobación de sus círculos familiares y sociales, sino también con la validación constante en las plataformas digitales. “Ya no es suficiente con que mi familia me apruebe; ahora también debo preocuparme por cómo me ven en las redes sociales”, agrega.

También advierte que esta presión genera una doble vida en los jóvenes.

“Están constantemente expuestos a la opinión pública sobre sus opiniones, fotos y estado de ánimo. Un simple comentario puede cambiar su día”, expresa.

Además menciona que el fenómeno de la “inmortalidad ridícula” se ha vuelto común. “Las redes permiten que momentos fugaces se conviertan en recuerdos permanentes, lo que eleva la ansiedad sobre cómo se perciben y son percibidos”, indica el académico.

También señala que el gran cambio ocurrió entre 2007 y 2009 “cuando en Facebook empezaron el compartir y el me gusta”.

Comparte que psicólogos como Jonathan Hights, que escribió un libro que se llama “La generación ansiosa”, describe cómo a partir justamente de las generaciones que nacen en 2009 y 2010 empezamos a ver una tendencia muy marcada hacia el aumento en la depresión y la ansiedad.

Adultos

En su opinión es un cambio que ni siquiera pueden comprender bien los adultos, “aunque veo que algunos adultos también estamos metidos en presumir. Si no estamos produciendo, ni consumiendo, estamos presumiendo, ¿cómo te enseño que estoy comiendo este pescado delicioso?, ¿cómo te digo que me la estoy pasando bien?, ¿cómo te digo que aquí estoy recibiendo un diploma?”, comenta.

“Todo es publicar la vida en lugar de disfrutarla, afecta mucho las relaciones, incluso vemos a los jóvenes que pueden cambiar su estado de ánimo en un segundo por algo que miraron en el celular. Estamos ante un fenómeno de que la realidad virtual se impone, digamos, o está siendo una realidad alternativa a la realidad de las relaciones aquí y ahora frente a frente con los chavos”, opina.

Al abordar la presión que sienten los jóvenes en fechas significativas como el 14 de febrero, Karam Espósitos comentó que la cultura mediática fomenta la idea de que la valía personal se mide por tener pareja. “Los mensajes que reciben pueden llevar a la depresión si no cumplen con estas expectativas”, advirtió.

“Todo eso engloba muchas cosas, porque los chavos justamente están menos entrenados para un contacto social cercano, real e íntimo. Por eso yo creo que han surgido todas estas ideologías que tienden a postergar o a minimizar la necesidad de una pareja”, declaró.

Pero también se lo atribuyo a que, los medios producen aquello de que, “oye, si no tienes novio, deberías deprimirte”, “si no tienes con quién salir el 14 de febrero, eres un looser”, estos mensajes son también muy peligrosos, a menos que te abraces a una ideología como que, “no, yo soy de los que no le interesa y nunca quiere tener compañía”.

Recomendó a los jóvenes desarrollar una visión crítica sobre su entorno y fomentar relaciones basadas en la intimidad y el compromiso, más allá de la superficialidad que a menudo promueven las redes sociales.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.