Aspecto de la sesión de Alcohólicos Anónimos que se realizó durante la tradicional kermés de Cottolengo, ayer a beneficio de los residentes del lugar, que se rehabilitan del alcohol y las drogas
Aspecto de la sesión de Alcohólicos Anónimos que se realizó durante la tradicional kermés de Cottolengo, ayer a beneficio de los residentes del lugar, que se rehabilitan del alcohol y las drogas

¡Cottolengo por un mundo mejor! fue el grito que se escuchó ayer en la kermés de Cottolengo, que se realiza a beneficio de los residentes del lugar, iniciativa del presbítero Ignacio Kemp Lozano, fundador y director.

El evento dio inicio a las 9 de la mañana con sesiones de psicología a cargo de expertos en temas de adicciones, un show musical a cargo del comediante Cocotazo y venta de cochinita, lechón, relleno negro y escabeche.

También se realizó una tómbola y, para los más intrépidos, se llevó un toro mecánico.

La tradicional kermés de Cottolengo finalizó después de las 5 de la tarde luego de una charla que impartió el padre Kemp Lozano.

Se recordó que el evento es abierto al público y los invitados especiales son los “ex alumnos quienes suelen acudir para llevar mucha esperanza y ánimo a quienes están en rehabilitación.

De igual forma reconocen la labor de las hermanas de la Caridad, que viven día a día la recuperación de los residentes.

En su intervención, el padre Kemp Lozano mencionó que el alcoholismo es una enfermedad que puede llevar al divorcio, el suicidio, la desintegración familiar, la violencia, y es por ello que Cottolengo trata de dar una mejor vida a las personas que buscan recuperarse y reconocen que es un proceso difícil, pero no imposible.

Dejar de beber y las drogas es difícil, ya que detrás de esta enfermedad está el miedo, pero dijo que en Cottolengo enseñan a los residentes a confiar en algo superior al miedo: Dios.

Mencionó que cuando el alcohólico o el drogadicto se “agarra de Dios”, se va el miedo porque se siente seguro, protegido, confiado y se sabe amado, es algo que le da seguridad, y aprende a huir de aquello que le puede hacer daño.

El padre Kemp, con 39 años de experiencia, mencionó que, para él, el programa de Alcohólicos Anónimos es un programa espiritual, porque todo el programa habla de Dios y de amor a sí mismo, y si bien la recuperación es lenta, está acompañada de Dios.— Ilse Noh Canché

Kermés Cottolengo

Se realizó la tradicional kermés de Cottolengo, a beneficio de los residentes del lugar.

Charlas

Durante el evento se realizaron sesiones de Alcohólicos Anónimos y de Al-Anon para las familias de los residentes. De igual forma se cuenta con el programa Alateen, para hijos de alcohólicos, de los 12 y hasta los 20 años. Son 39 años de ayuda y apoyo.

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