En la actualidad someterse a un aborto en Mérida es como acudir a una consulta regular, como ir al dentista por un dolor de muelas o al médico por una gripe.
Los abortos salieron de la clandestinidad a partir que la Suprema Corte de la Nación falló a favor de la interrupción legal del embarazo.
Ayer publicamos que a partir de diciembre de 2021 se han practicado en el hospital “Agustín O’Horán” de Mérida más de 400 interrupciones de embarazo, o sea, un promedio de 22 al mes, mediante los “Servicios de Aborto Seguro”.
También informamos que las edades de las mujeres que han accedido al servicio de manera voluntaria oscila entre los 10 y más de 40 años.
El servicio se ofrece previa cita, comunicándose al número 9995-84-87-09 en turno vespertino, de 3 de la tarde a 8 de la noche. A la interesada se le solicitan datos como el nombre completo.
Una vez asignada la cita, al llegar la interesada se verifican los datos, incluso el número de teléfono, y toma asiento en la sala de espera.
¿Cómo se accede a “Servicios de Aborto Seguro”?
El primer filtro es una psicóloga, quien en un consultorio ofrece información detallada. Se presenta y pregunta a la interesada por qué medio se enteró del programa, puesto que no hay publicidad oficial. Un “flyer” que circula en redes sociales fue la respuesta.
Entonces sigue una sesión de preguntas y respuestas sobre el embarazo en la que se brinda información como que hay cinco causas legales para el aborto y que el programa es para embarazos de una hasta 12 semanas.
Sin embargo, se indica que a partir del decreto de la Suprema Corte de Justicia cualquier mujer que decida interrumpir un embarazo puede solicitarlo aun sin alguna de las cinco causales y que también se pueden atender casos de edad gestacional más allá de las 12 semanas.
El aborto no es legal
También se enfatiza que el aborto “no está legalizado en términos estrictos de la ley, no está despenalizado, solo está descriminalizado”.
Igualmente se indica que “la norma 047 de la Suprema Corte” permite que niñas a partir de los 12 años de edad decidan si siguen o no el proceso, aunque vayan acompañadas de un adulto.
Las opciones de interrupción de embarazo son mediante medicamentos y por aspiración manual endouterina (AMEU). Asimismo se ofrece acompañamiento mediante una guía de cuidados emocionales y manejo del dolor.
El primer esquema es mediante misoprostol.
El segundo esquema consta de una combinación de mifepristona y misoprostol.
“A quienes han querido tomar el esquema combinado les damos el teléfono de colectivos de mujeres como Igualdad Sustantiva, que la tienen a la venta. Esas organizaciones, al ser no gubernamentales, tienen recursos para comprar la mifepristona, que vale $700 una sola tableta”.
A las dos semanas de realizado el aborto se realiza una cita de seguimiento protocolario con el ginecólogo, para verificar el estado de la paciente y descartar molestias físicas, así como para ofrecer opciones de métodos anticonceptivos.
¿Qué riesgos se corre al practicarse un aborto?
Los efectos secundarios que se pueden manifestar van desde diarrea, fiebre y cólicos, los cuales varían según el umbral del dolor y el estado emocional de la paciente.
La aspiración manual endouterina (AMEU) consiste en retirar el contenido del útero mediante una cánula, que se introduce por el cuello uterino y al crear presión causa la succión del embrión, “un tipo de legrado en versión moderna, con más seguridad”, según la información proporcionada en el nosocomio.
