MÉRIDA.- Muchos electores padecen afectación emocional causada por los recientes resultados electorales, se indicó en el foro virtual: ¿Cómo influyen las elecciones en el comportamiento de la sociedad?.
Así lo expresaron los tres especialistas invitados por Grupo Megamedia para participar en el foro virtual.
Se les planteó que las elecciones generaron gran expectación previo al día “D” (el 2 de junio pasado), generaron irritación, indignación ante las situaciones durante y posterior a la jornada, una esperanza cuando las autoridades electorales empezaron a difundir los resultados y un sentimiento de tristeza de los perdedores y felicidad de los ganadores.
Un golpe emocional para los electores
Terminaron las elecciones, los candidatos ganadores y perdedores viven momentos muy diferentes, pero ¿qué pasa con la sociedad que decidió con sus votos a quiénes quiere como autoridades?…
El maestro en consejería y psicoterapeuta por la Universidad Carolina del Oeste, José Karam Espósitos, señaló que hay que aceptar la realidad, en lugar de azotar la cabeza.
“Es natural que tengamos pensamientos catastróficos por el enojo, la frustración, pero hay que transformarlos porque afectan directamente nuestra vida”, indicó.
Efraín Poot Capetillo, profesor-investigador de la Uady, señaló que conforme pasa la jornada electoral se crea una ansiedad colectiva, que por supuesto es individual, por los resultados.
“Nos desesperamos por los resultados del PREP, no todos tienen la misma información de que es lento, que tiene datos de las casillas, pero que se dan al cierre de la última casilla. Esto nos habla de que falta que estén completos los datos, hace falta promover la cultura cívica y hacer digerible este proceso que crea incertidumbre entre los electores, piensan que están manipulando el resultado”.
El máster en Comunicación Periodística, Héctor Medina Basave, de la Universidad Complutense de Madrid, comentó que las redes sociales forman parte de las burbujas informativas que contribuyen a que la gente se forme una idea de la realidad que no coincide con lo que sucede en su vida cotidiana.
¿Cuáles son los sentimientos que imperan y por qué?
Los expertos destacaron que muchos electores sufren una afectación emocional por los resultados de las elecciones, que el panorama electoral de Yucatán fue como un espejismo para unos porque confiaron mucho en Mérida cuando la preferencia electoral en el medio rural era distinto.
Hoy día las redes sociales han formado pequeñas burbujas informativas que cambian realidades.
En la primera parte de este ejercicio de análisis de los especialistas, el psicólogo Karam Espósitos dijo: “Son diversas emociones que se vivieron en la elección. Eso no quiere decir que haya trastornos antes, durante y después de un proceso”.
“Los seres humanos vivimos situaciones diversas que enfrentamos, a lo mejor por un padre enfermo, por un hijo con dificultades en la escuela. Son momentos que vivimos luego que pasa el duelo y regresa la tristeza por, quizá, la madre enferma”.
“Todo el tiempo está cambiando nuestra situación y los seres humanos nos adaptamos. Hay períodos donde nos toca cartas buenas y en otras cartas malas en la vida. Es parte del sentido de la vida, hay que encontrar de todo, a la parte buena y a la mala”.
Casos: elecciones afectan el comportamiento social
“Parte de esta situación fue la elección histórica que volvimos a vivir en cada sexenio. Mis colegas y yo tenemos varios pacientes con depresión poselectoral. Es un panorama muy evidente en algunos de ellos porque sienten una desesperanza sobre el futuro después de conocer la avasallante victoria del partido en el poder.
“Muchas personas realmente sintieron este cambio emocional y después de tres semanas empiezan a reponerse a lo que yo le llamo el ‘duelo electoral’ porque sufren depresión poselectoral. No es un trastorno clínico porque tiene diferentes características a la tristeza.
“Lo que notamos nosotros los psicólogos que platicamos de este tema cuando conocimos del estado emocional de los pacientes, es que sí se notaba síntomas naturales por los resultados electorales que realmente no esperaban y hoy tiene una visión catastrófica”.
“Piensan que este proceso deteriorará la economía y las libertades y esta situación puede durar 15 años.
Todos los que sufrieron ese “duelo poselectoral” tienen está idea que no vamos a mejorar y que va a estar peor el país, pero esta visión catastrófica en más del 90% no ocurre en México.
El pensamiento catastrófico tiene sentido porque prestamos más atención a las noticias que nos hablan que este partido llevará para abajo al país. La ansiedad de anticipación de algo catastrófico se da en algunos escenarios y en algunas situaciones es irracional, es desproporcionado e imaginario este peligro real que creen que pasará.
En los primeros días después de la elección, la cosa no pintaba nada bien para aquellos que sufrieron la derrota. Los analistas políticos y los principales medios de comunicación siempre reportaron el avasallante triunfo del partido en el poder y acrecentaron el estrés electoral que causó problema emocional a los derrotados.
Vi una verdaderamente celebración e ilusión entre los ganadores aquí en Yucatán. Desde mi perspectiva, la veo ingenua, pero en verdad mucha gente cree que le irá de maravilla (con que haya ganado Morena la gubernatura), cree que con ese partido no les van a quitar sus apoyos y pensión y se sienten agradecidos, las personas discapacitadas que les ha ido bien con el gobierno guinda por la consideración especial a su condición, sienten mayor esperanza de que tendrán más beneficios.
Me sentí conmovido con los que participaron muy de cerca en las campañas porque tuvieron una ilusión y una pasión, igual como cuando juega el América o el Cruz Azul.
Sin embargo, los que estamos afuera del círculo de la política tenemos más objetividad y en general no nos impacta quien gane o pierda, pero un candidato a un alto puesto sí requiere un tratamiento psicológico especial porque estamos hablando de que perdió, cuando tenía todas las perspectivas de que iba a ganar. Es lógica la afectación emocional porque invirtió esfuerzo, recursos y tiempo, es similar al impacto emocional de cuando te despiden de tu trabajo.
La gente que estuvo con los candidatos que perdieron empezaron a denunciar y buscar dónde estuvo la trampa en la medida que difundieron los resultados del conteo rápido, hablaron de elección de estado, se quejaron, como si eso pudiera cambiar el rumbo de los resultados, pero todas esas manifestaciones emocionales fueron infructuosos.
La negociación de una necesidad de una búsqueda de cambiar algo amainó y luego transitamos a la aceptación. Eso que expresaron los inconformes puede ser una ilusión de la mente, es una preparación de la mente para aceptar la realidad.
Entonces, se habla de un deseo de fuga del país por la desilusión, es un pequeño consuelo ante la rabia de no poder controlar lo que decidieron la mayoría de los 130 millones de mexicanos que tuvieron una opinión diferente a la de la oposición.
Hay que aceptar la realidad, en lugar de azotar la cabeza si la persona hace lo mismo antes de la elección y después de 2 de junio y el día de hoy. Es un proceso natural donde la emoción nos puede hacer pensar que nos puede ir bien o mal.
En lo personal, sentí una desazón fuerte en la primera semana, lo sentí en carne propia y por encima de mi situación, y sentí que el fondo de música del país es fúnebre, pero me corresponde a mí cambiar esa música de fondo.
Es natural que tengamos pensamientos catastróficos por el enojo, la frustración, pero hay que transformarlo porque afecta directamente la vida de cada uno.
Es un pequeño duelo donde no hay una depresión constante, en donde mi yo ha quedado abatido pero el mundo ha quedado vacío cuando se trata de un duelo.
Muchos piensan que algo le pasó a mi México, que ya lo siente vacío, no siente ganas de nada, cada vez que lo recuerda, el duelo viene como ráfaga por las noticias sobre las elecciones, por los nombramientos, hay que lidiar de nuevo con esa nube negra. La clase política se mimetiza y cambia para tener una posición en la próxima elección, es como un trabajo, si me despiden de uno, busco otro.
El maestro Poot Capetillo explicó que enfocaría su análisis desde las ciencias sociales, comportamiento sociológico y antropológico.
“La política es razón y pasión, involucra un sentimiento personal, tiene reacciones y hay un impacto diferenciado. Son múltiples los factores que crean expectativas, la confianza y la desconfianza en los árbitros electorales, hay toda una memoria social al respecto.
“Los mecanismos para designar a los candidatos generan una serie de ideas, si es positivo o negativo el ‘dedazo’, pero también está el grado de conocimiento que tiene el electorado sobre los candidatos, la imagen negativa sobre ellos, hay un sector que vota por la persona, ha sido exitoso cuando ponen a una persona artista, por ejemplo; si es ‘chapulín’, si es oportunista, todo ello lo valoran los votantes”.
La campaña de los partidos tiene un impacto grande sobre las expectativas que se generan en el electorado con promesas, ofrecimientos, demostraciones, descalificaciones, campañas negras o sucias que logran bajar candidaturas que no sean exitosas, pero hay otras que el electorado lo procesa y lo considera mentira.
Los resultados de los gobiernos también es importante para el electorado, hay un factor muy importante que es el tipo de cobertura en los medios de comunicación y las redes sociales. En las redes sociales se da otra batalla, se dan debates y se observa el enojo o frustración ciudadana.
Otro factor es el contexto sociocultural de los electores, los ciudadanos son autónomos para tomar decisiones al momento de votar y estos factores tienen que ver con el origen social de la persona, la ocupación, el nivel económico, la relación con el gobierno y con los partidos.
Tamices electorales
“Los candidatos tienen acceso a los medios y toda esta información consumida tiene que pasar por estos tamices en nuestra vida cotidiana.
“Esto ocasiona que nos enojemos cuando escuchamos acusaciones infundadas contra el candidato de nuestra preferencia o nos puede hacer cambiar de opinión cuando nos dan datos que desconocíamos.
“Los yucatecos demostramos que así somos. Si hay resultados, vemos un voto cruzado. Lo inmediato es importante para discernir nuestro voto, no es lo mismo lo que se vive en Mérida y en el interior del estado. Los que vivimos en Mérida pensamos en forma arrogante que nosotros sí sabemos hacer las cosas, pero en los recorridos en los pueblos con motivo de un estudio, la radiografía electoral me daba otra dimensión”.
Votación
“A muchos con ir a votar nos deja satisfechos, pero hay estructura partidista, representantes de partidos, cuidadores de casillas electorales y de zona, están los ciudadanos que se encargan de las mesas de votación, están los activistas”.
Observamos que los partidos tienen sus estrategias para que voten sus simpatizantes, a lo que le llaman acarreo, pero el electorado tiene sus propias reacciones, algunos se desesperan porque no inicia la votación, porque hay mesas de casillas que se atrasan y ven a esos funcionarios ciudadanos como parte del INE, causa enojo, los insultan. Están allá desde muy temprano hasta muy tarde cuando logran tener las actas de escrutinio, mis respeto para todos ellos.
Conforme pasa la jornada electoral se crea una ansiedad colectiva, que por supuesto es individual, por los resultados. Nos desesperamos por los resultados del PREP, no todos tienen la misma información de que es lento, que tiene datos de las casillas, pero no se dan hasta el cierre de la última casilla.
Esto nos habla de que falta que estén completos los datos, hace falta promover la cultura cívica y hacer digerible este proceso porque crea incertidumbre entre los electores, piensan que están manipulando los resultados, se quejan de ya votó temprano y no aparecen los resultados.
A todos nos conviene hacer más digerible el proceso del PREP y promover más la educación cívica porque se presta a malos entendidos, genera pleitos y conatos de pleito. No se dio en Yucatán en esta elección, de hecho, creo que ha sido de las más limpias.
Fui consejero ciudadano electoral del INE y veía los reportes donde se agarraron a golpes, había incendios de casa, de boletas, se ha ido desterrando paulatinamente esto. No es que no pueda darse, pero ya no es igual.
En los municipios se vive con más pasión la política por la disputa por la alcaldía, como decía mi abuelita, “pueblo chico, infierno grande”.
“Esto tiene que ver con lo que vivimos cotidianamente y enmarcado por factores de carácter estructural y de perfil personal. Es lógico como bien se señalaba, lo que ocurre cuando uno ha creado una expectativa de triunfo absoluto, pero también puede ocurrir lo contrario y llevar a una situación emocional. Hay quienes lo viven como un duelo y otros como una fiesta, pero eso hay que procesarlo desde la óptica de la cultura cívica”.
“Enseñar que así es y así se presentan las cosas, hay una enorme responsabilidad de los partidos y de todos para retomar sus propuestas y tomarle el pulso a la sociedad porque ha cambiado mucho la sociedad, no es la misma que empezó la lucha en los años 90 para ampliar la democracia, falta crear espacios de diálogo, intercambio de ideas, de respeto, evitar que se desborden las pasiones y que los políticos dejen de ofender a los otros, en esto, los partidos nos quedan a deber.
El maestro Héctor Medina Basave dio su opinión desde el punto de vista de la comunicación social.
“Se han estado creando en los últimos años unas burbujas informativas, que siempre han existido, pero ahora son más intensas y más marcadas en política”.
“Muchas veces estas burbujas informativas las generan grupos pequeños, minorías, a veces mayorías. Antes, los problemas mediáticos tenían que ver solo con los medios masivos de comunicación”.
“Los políticos tenían que estar en los medios como prensa, radio y televisión porque eran parte de la sociedad, parte de un país y lo siguen siendo”.
Pero siempre hay expectativas, hay comentarios en familia, entre amigos, hay otra visión masiva de las cosas. Ahora las redes sociales aumentan las burbujas informativas pequeñas.
Redes sociales, el nuevo elemento
Las personas hoy se informan por las redes, ya no solo en noticieros de televisión, prensa o radio.
“Dicen algunos analistas y académicos, que a veces, las notas se convierten en nocebos de la información, por lo nocivo. Esto lo popularizó Rutger Bregman en su libro ‘Dignos de ser humanos’. Es interesante ese estudio, los periodistas sabemos que la nota no es la salida del Sol, sino que es el eclipse.
El día en que las notas sean todas muy buenas y positivas será un día terrible para la humanidad. Quiere decir que la mayoría de las cosas que pasan son malas, lo ordinario es lo bueno y lo extraordinario es lo malo. Si son negativas, es que pasan cosas buenas y positivas, pero esto se exacerba con las burbujas informativas de las redes sociales.
“En las redes sociales hay profesionales de la información trabajando. Ahora la unidad mediática no son los programas, no es la sección periodística, la unidad mediática son los momentos informativos, son los momentos televisivos, los momentos mediáticos, son momentos de segundos que se extraen del programa”.
“Son momentos muy editados y seleccionados cuidadosamente que generan estas burbujas que se convierten en estos nocebos que definen la realidad de la gente”.
Vimos que un sector minoritario de la población, los que creían en el triunfo de la oposición, no podían concebir que ganara el partido en el poder. Tenían una burbuja informativa y ahora que ven la realidad de los resultados, hay una decepción terrible..
“Me ha tocado escuchar a gente que no da crédito, no pueden creer que haya sucedido la derrota de la oposición y aluden que pudo haber trampa. No le cabe en su realidad de su cerebro”.
“Las personas que salieron a la calle a defender al árbitro electoral, después de la elección salieron a criticarlo fuertemente en los primeros días porque creen que hubo trampa. No todos, pero sí un sector”.
“Ya va pasando ese momento emocional porque la realidad que tenían era distinta. Como dijo el profesor Efraín, si te vas fuera de Mérida y ves en el interior del estado, a lo mejor nos topamos con cosas muy distintas”.
Encuestas, controversia e incertidumbre
Otra reacción la causaron las encuestas, porque generaron expectativas y aunque pensemos racionalmente que son una foto del momento, que tienen métodos distintos, que se equivocan, que son una pequeña biopsia, al final nos quedamos con la primera gráfica. Si la gente ve que su candidato va ganando por mucho en esta encuesta, se queda con esta imagen, por más que le de vueltas no concibe la derrota porque no coincide con lo que reflejaban las encuestas.
Los mismos encuestadores lo dicen y aceptan que ahora es más difícil esta medición porque la gente ya no habla exactamente de lo que hará en el momento en que va a votar. Las realidades sí pueden cambiar en un momento dado.
En el círculo rojo y académico estamos conscientes de estas cosas, los que estamos en la comunicación buscamos información y hablamos del tema, la mayoría de la gente normalmente no tiene tiempo, va al trabajo todos los días, recibe algo y ese algo que recibe allí se queda, no tienen tiempo de evaluar ni investigar, sobre todo los jóvenes y personas de la tercera edad no se sientan a ver noticieros, no leen la prensa, nada más de repente un ratito ven la televisión, alguno que otro sí lo hace, pero ya no está esa costumbre.
Te quedas con lo que recibes, ya está, y eso va formando la realidad.
La diferencia mediática, este cambio, evolución o involución, como quieran llamarle, este cambio mediático me parece radical, es muy fuerte. La realidad de las encuestas es otra y finalmente la coyuntura de la comunicación política, también los políticos se adaptan a las realidades y la comunicación política se adapta a lo que está sucediendo a nivel mediático.
“La comunicación política se ha vuelto más polarizante en todos lados, no sólo en México, se ve en todo el mundo, porque es lo que funciona. Siempre los políticos han sido críticos y algunos verbalmente más violentos que otros, pero ahora se ha exacerbado la forma de hacer campaña y de comunicar”.
No sólo en las elecciones, en todo momento porque es lo que llama la atención. Los matices no venden, cada vez funcionan menos, alguien que matiza se le ve tibio, no se les percibe, se les hace a un lado.
Los políticos saben que son momentos mediáticos, ya no hay tiempo de explicaciones, de matices, de media tintas. Es la frase fuerte, la frase pegadora y eso genera estás realidades, enciende más la pasión y genera expectativas.
Las reacciones que vemos las mezclamos con los números electorales de las encuestas, que no veían ni los analistas que estaban a favor del partido en el poder, obviamente la reacción es como es.
Como dice el profesor Karam, yo no sabía que había muchos casos con impacto psicológico post electoral real, no solo la depre, sino que hay otros que experimentamos con estos cambios.
Veo algunos puntos necesarios de atender, esto que dijo Efraín, como la educación cívica me parece fundamental. Y de comunicación también es importante, que los consumidores de noticias sepamos como consumir, se hace importante el saber de dónde podemos obtener nuestra fuentes, es importante abrirnos de vez en cuando a escuchar las opiniones opuestas a las nuestras, cada vez menos queremos escucharlos, cada vez los informadores están en un lado, lo vimos en la elección pasada en Estados Unidos.
Aquí en México está sucediendo porque sólo quieren consumir lo que te da confort. Dime lo que quiero escuchar en lugar de escuchar la opinión contraria para saber que hay otras realidades.
En otra entrega, los ponentes dieron su opinión sobre los sentimientos de los perdedores (Continuará).— Joaquín Chan Caamal
