• El rector de la Uady, Carlos Alberto Estrada Pinto, en entrevista con el Diario comparte las obras y proyectos que hoy están pendientes

La falta de dinero tiene al aire varios proyectos de infraestructura educativa en la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), los cuales dependen de una posible ampliación presupuestal federal en este año.

Como informó el rector Carlos Alberto Estrada Pinto, la Uady está en el grupo de universidades públicas del país que participa en una mesa de diálogo entre la Secretaría de Hacienda y la Asociación Nacional de Instituciones de Educación Superior (Anuies) para la búsqueda de soluciones a un déficit de 50,400 millones de pesos en todas las universidades públicas estatales y federales del país.

En entrevista sobre la situación y afectaciones a la Uady por los recortes presupuestales federales, el maestro en Ciencias Estrada Pinto hizo un recuento de las obras que son prioritarias para continuar con la mejora y crecimiento de la Uady.

Según explicó, el gobierno federal siempre otorga dinero de un fondo para la construcción, pero los montos varían cada año.

En 2025 la universidad recibió 32 mdp, pero en años anteriores fueron de 23 mdp, 18 mdp y 16 mdp.

“Estamos a la espera que nos digan cuánto nos darán en este año para el tema de las construcciones”, dijo. “Dependiendo de lo que nos den, podremos seguir avanzando. Tenemos pendientes varias obras de construcción”.

Obras pendientes en la Uady

Las obras pendientes, detalló, son dos oficinas y laboratorios del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” en su nueva sede en la Inalámbrica, donde ya tiene un conjunto de edificios.

Cuando estén listas estas construcciones, las oficinas y el personal que tiene el “Hideyo Noguchi” en el edificio de la avenida Itzaes con calle 59 pasarán al complejo de la Inalámbrica, con lo que quedará completa la Unidad de Ciencias Biomédicas.

El edificio de Itzaes será asignado a la Facultad de Odontología, que está en el mismo área del parque de La Paz, para su habilitación como clínicas odontológicas de atención al público en general.

El campus de Motul no ha recibido recursos desde que se anunció el proyecto en enero de 2024, por lo que el rector no quita el dedo del renglón para iniciar la construcción de esta unidad académica nueva.

En la Prepa 2 tienen proyectada la construcción de seis aulas más por el alto crecimiento de la matrícula escolar en esta escuela del poniente de la ciudad.

También está pendiente la construcción de la biblioteca del Campus de Ciencias Sociales, que requiere algunas mejoras y ampliaciones urgentes, y la continuación de la construcción de la unidad deportiva en ese campus.

Dada la antigüedad e historia del exconvento de La Mejorada que alberga la Facultad de Arquitectura, el edificio requiere mucho mantenimiento y atención para evitar su deterioro.

La Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia necesita una ampliación de todas las áreas de producción, que es la base de la enseñanza.

En sus amplios terrenos tienen áreas agrícolas, de ganadería, cerdos y huertos, por lo que hay que atender esta infraestructura porque se requiere para la buena formación académica de los alumnos.

El edificio central, donde está el Centro Cultural Universitario, requiere mejoramiento de espacios para las muchas actividades académicas y culturales.

Aunque no son obras de infraestructura, la Uady tiene proyectos sociales, educativos y de salud para la atención de habitantes de comunidades de alta marginación.

Esos proyectos consisten en llevar los servicios universitarios para que contribuyan al bienestar social de esta población vulnerable, y para ello también requieren recursos públicos.

Sindicalizados

Otro rubro de vital importancia que requiere dinero es la atención de las demandas de sus trabajadores por medio de sus sindicatos, principalmente en el alza salarial y de las prestaciones.

El rector Estrada Pinto recordó que la Uady aplica un plan de austeridad, de ahorros y generación de recursos propios, pero son insuficientes para solventar las necesidades más urgentes de la universidad.

Por ello, varias facultades aprovechan sus fortalezas y capacidades para incrementar sus ingresos propios por medio de la prestación de servicios.

Por ejemplo, la Facultad de Química tiene un laboratorio de análisis clínicos abierto al público. Planea ampliar los servicios y la cobertura, y tiene un plan para abrir puntos de toma de muestras en la ciudad.

El Centro Institucional de Lengua también busca ampliar sus sedes para ofrecer sus cursos de inglés, francés, italiano, alemán, chino mandarín y maya yucateco a la población abierta, con la idea de generar recursos.

La Facultad de Ingeniería tiene una oficina de servicios para el sector de la construcción, por lo que requiere fortalecer su oferta con nuevo equipamiento para su ampliación y mejora.

“Tener en cada facultad este tipo de proyectos beneficia no solamente por la parte económica, sino también le damos la oportunidad a nuestros estudiantes de tener un acercamiento al mercado laboral”, indicó el rector. “Los estudiantes tienen proyectos que más adelante les pudieran servir para su desarrollo profesional”.

Estrada Pinto destacó que a pesar de la insuficiencia de recursos para el sostenimiento y crecimiento de la Uady, continuarán otorgando becas y la exención del pago de inscripción a los alumnos que lo requieran, porque el compromiso es que los jóvenes estudien.

“La aportación que pedimos a nuestros estudiantes es una cuota muy baja comparativamente, inclusive, con otras instituciones de la región”, afirmó. “Está descartado totalmente aplicar otro cobro que afecte la economía de las familias”.

El entrevistado reconoció que la universidad goza de la preferencia de los jóvenes no solo de Yucatán, sino de otros lugares, por lo que en cada etapa de selección participan miles de aspirantes a estudiar alguna licenciatura o su preparatoria, pero por falta de infraestructura y recursos rechazan al 30% en el nivel preparatoria y más del 50% en licenciatura.

¿Cuántos no entran a la Uady en cada curso?

“Depende de los programas educativos. Hay 10 programas de licenciatura que tienen mucha demanda y es donde tenemos la complicación”, dijo. “Pero tenemos otros 40 programas donde la mayoría o casi todos ingresan”.

“Hacemos el máximo esfuerzo por brindar los lugares, aceptar al mayor número posible en cada programa de educación, pero hay casos como medicina, arquitectura o veterinaria que se nos complica por la alta demanda que rebasa por mucho el cupo disponible”, explicó.

“Se hacen esfuerzos por incrementar la matrícula en los últimos años. Solo en mis tres años de rector aumentamos 4,000 lugares en licenciatura. El año pasado participaron por un lugar alrededor de 15,000 jóvenes en nivel superior, es muy alta la demanda de cupo.

“En bachillerato varía mucho y es menos complicado porque solo la Prepa 2 tiene sobresaturación.

“En la Unidad Académica de Bachillerato con Integración Comunitaria (en el sur de la ciudad) prácticamente entraron todos los aspirantes, en la Prepa 1 tenemos el 70% de aceptación, y en la Prepa 2 el 52%.

“En la Prepa 2 tenemos una muy alta demanda porque el crecimiento de la población se concentra en el poniente de la ciudad”, expuso.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.