El 2025 fue un año de contrastes porque, si bien el precio de la harina de maíz se mantuvo estable, el de otros insumos como refacciones y papel para envolver subió, señaló Fernando Monsivais Rodríguez, director general de la Industria de la Masa y la Tortilla (IMT).
Eso llevó a algunos compañeros a ajustar el precio de la tortilla, aunque en Mérida siguen con un promedio de $30 por kilo y en 2026 no se espera un ajuste de precios, al menos en el corto plazo.
En un análisis sobre el cierre de 2025 para el gremio local de la masa y la tortilla, así como las expectativas para este año, el empresario destacó los desafíos y la situación actual de las tortillerías en Yucatán.
Una de las preocupaciones más grandes para la industria es el auge de las tortillerías informales.
“La informalidad sigue ganando terreno, muchos están optando por operar sin permisos para reducir costos y evitar la supervisión de las autoridades. Esto no solo perjudica a quienes operan legalmente, sino que también pone en riesgo la salud de los consumidores”, advirtió.
El dirigente recordó que año tras año ha subido el precio de los insumos, sobre todo de los granos y harina de maíz, que son la materia prima para elaborar la tortilla.
“Al menos aquí en Mérida es un consumo mayormente de harina de maíz; el estado se encuentra ‘harinizado’, encontramos un consumo de maíz o una elaboración de la tortilla con maíz mayormente en el interior del estado. En Mérida tenemos un 20% de elaboración de tortilla de maíz, por eso se mantuvo (el precio)”, comentó.
De ahí en fuera, consideró que lo demás es con harina de maíz.
“Otros mixtean, que significa mezcla entre harina de maíz y nixtamal a porcentajes en los que predomina la primera.
“De ahí el contraste, porque en los principales insumos, que vienen siendo la harina de maíz, en Mérida no tuvo un incremento de precio durante el año”.
Insumos que aumentarían el precio de la tortilla
El director de la IMT subrayó que, a pesar de la estabilidad del precio de algunos insumos, el año pasado hubo incrementos en otros, como la gasolina y el salario mínimo, que impactaron los costos de producción.
“En Mérida el precio de la tortilla varía, entre $27 y $34, dependiendo de la zona”, indicó. “En general no subió y mucho menos bajó. Tiene muchos años que el precio de la harina no baja, siempre ha ido al alza”.
“Insumos como el gas LP también tuvieron una estabilidad, solamente tuvo un incremento de alrededor de 9 centavos por kilo en los 12 meses de 2025”, comentó.
A su parecer, eso ayudó a que no hubiera un ajuste de precio mayor del que se tuvo en 2025.
Algunos ajustaron el precio porque las refacciones tuvieron un incremento de alrededor del 5%, el papel para envolver las tortillas subió 8% y la gasolina aumentó más o menos 4.5% el año pasado.
“Eso también se traduce en un costo mayor. De igual manera, el alza al salario tuvo su repercusión.
“Hay quienes en la tortillería elaboran frituras y estos insumos tuvieron un alza, por eso en algunos productos de la tortillería no fue generalizado.
“Hay compañeros que tienen un nivel de consumo mayor, gozan de un precio menor debido al volumen de sus ventas”, explicó.
Para quienes no tienen buen volumen de venta, continuó, hubo un ajuste de precio a la alza en sus insumos que hicieron que ajustaran el precio de la tortilla.
“Seguimos con los mismos precios en Mérida, con un promedio en Yucatán de $30 por kilo, pero en Mérida hay diferentes precios, ya los he compartido antes, en el sur vemos que puede ser de $27 a $30, en el norte de los $29 a $34 y en el poniente y el oriente ronda de $28 a $30”.
¿Habrá aumento de precio en la tortilla?
Monsivais Rodríguez mencionó que, aunque no se espera un ajuste de precios a corto plazo, esto dependerá de los costos de los insumos.
“De momento no prevemos cambios significativos. Sin embargo, si los costos de producción aumentan tendré que informar sobre un posible ajuste”, agregó.
“Cuando se dé un nuevo ajuste en los insumos para producir la tortilla estaré compartiendo la información y estaré notificando si habrá un ajuste por el encarecimiento del costo de la producción”.
“De momento, repito, para 2026 no se espera a corto plazo un ajuste de precio”, manifestó.
El entrevistado advirtió el auge de las tortillerías informales. Reveló que, según datos del Inegi, la cantidad de tortillerías en Yucatán creció de 2,021 a 2,057 en los últimos cinco años, lo que indica un crecimiento lento y preocupante.
“Esto refleja que muchas tortillerías están cerrando y que las nuevas aperturas apenas compensan esas pérdidas”, explicó.
“Cada vez quieren pertenecer más a la informalidad e incluso a la ilegalidad para evitar que la autoridad los visite y pueda suspender el negocio o clausurar, para abaratar costos de producción, pulverizar el mercado, abarcar el mercado y prostituir el precio de la tortilla, haciendo creer que la tortilla es un producto barato y se puede conseguir así.
“El consumidor no sabe los protocolos sanitarios con los que se hace la tortilla, incluso pueden poner en riesgo su salud”, remarcó.
