“Yo trabajo, no puedo hacerme cargo de mi nieto, no me sentiría tan tranquila como cuando lo cuidan en una guardería”, señaló Amalia Cambranes Chi al salir de una reunión en la Secretaría de Bienestar, a donde acudió junto con varios padres de familia preocupados por el futuro de las estancias donde quedan a resguardo sus hijos mientras salen a trabajar.
Amalia, de 54 años de edad, trabaja en una cocina económica, por eso no puede hacerse cargo de su nieto Carlos Farid, de año y medio de edad, quien asiste a la guardería “Nenucos” de la Colonia Chuburná de Hidalgo, de Mérida, de ahí su preocupación de que se cierren estancias como a la que acude su nieto, situación que, según comentó la entrevistada, fue descartada por las autoridades de Bienestar quienes aseguraron que no habrá cierre de guarderías y que en cambio se brindará apoyo directo a aquellos niños que así lo requieran.
“A mí y a otros padres de familia nos recibieron muy bien las autoridades, nos escucharon con atención y nos explicaron que no se busca cerrar estancias sino que los padres de familia reciban directamente el apoyo oficial para el sostenimiento de los niños en las guarderías”, dijo la señora Cambranis.
Amalia Cambranis comentó que a los padres de familia que asistieron a la reunión les “explicaron que en breve se visitará a las familias cuyos hijos acuden a las guarderías y recibían el apoyo oficial a fin de asegurarse de que lo necesitan y están haciendo uso de dichos espacios”.
“Se nos dijo que para solventar las mensualidades no cubiertas de enero y febrero de este año, cada familia recibirá el apoyo de $1,600 en efectivo; a partir de marzo el apoyo será depositado mensualmente a la tarjeta; serían unos $800”, Agregó.
La Sra Amalia Cambranes dijo que su nieto Carlos Farid sigue asistiendo a la guardería y hasta ahora sólo se les solicita una cuota de apoyo para la comida del niño, $30 semanales.
“Yo quiero mucho a mi nieto, pero no me sentiría tranquila llevándolo conmigo al trabajo, una cocina, no es precisamente el mejor lugar para cuidar a un niño que corre por todos lados; en cambio en una guardería esta al cuidado de gente muy capaz, en un espacio idóneo, donde tiene toda la atención y está a gusto”.
“Cuando salgo del trabajo, a las tres de la tarde, paso a tiempo para recogerlo y llevarlo a casa. La guardería te resuelve muchas cosas, que desaparezcan sería un error porque yo no podría hacerme cargo de Carlos Farid”, concluyó.- (Por Emanuel Rincón Becerra).
